El desierto de Arabia Saudita será el escenario de un final de película este sábado a la madrugada. El salteño Luciano Benavides llega a la instancia definitiva del Rally Dakar 2026 con nada que perder y todo por ganar. Tras una penúltima etapa extenuante, el argentino quedó ubicado en la segunda posición de la tabla general, a una distancia de 3 minutos y 20 segundos del líder estadounidense Ricky Brabec. La definición, que tendrá lugar en un tramo de velocidad de 105 kilómetros en Yanbu, promete ser un duelo de estrategias.
La jornada del viernes fue un verdadero "mano a mano" sin tregua. Luciano tuvo que cargar con la pesada tarea de abrir pista durante gran parte del especial, lo que permitió que su rival directo, Ricky Brabec, pudiera capitalizar las huellas y los caminos más limpios para asestar un golpe estratégico. El californiano de Honda no solo se quedó con el parcial, sino que recuperó el mando de la carrera, dejando al argentino con la difícil pero no imposible misión de descontar más de tres minutos en un tramo relativamente corto.
A sus 30 años, Benavides se enfrenta no solo a un piloto experimentado como Brabec, quien ya cuenta con dos títulos en su haber, sino también a la superioridad numérica del equipo Honda. Mientras el salteño pelea prácticamente en soledad debido a las complicaciones de sus compañeros del equipo KTM (Edgar Canet sufrió una caída y Daniel Sanders corre con una clavícula fracturada), el líder cuenta con el respaldo de todos los pilotos de Honda para proteger su ventaja hasta el último metro.
El piloto salteño reconoció que el escenario es complejo, pero dejó claro que su plan es salir a darlo todo desde el primer segundo. Para lograr la hazaña, Benavides necesitaría alcanzar a Brabec en el camino, sobrepasarlo y establecer una diferencia de tiempo considerable, teniendo en cuenta que el estadounidense recibirá bonificaciones por cada kilómetro que lidere la caravana. El propio Luciano definió la situación como una oportunidad para lo histórico, asegurando que la carrera no termina hasta cruzar la meta y que "elige creer" en la posibilidad de revertir el resultado.
Esta actuación ya representa la mejor producción del menor de los Benavides en la historia de la competencia, superando su cuarto puesto anterior y logrando tres victorias de etapa en esta edición. Lo más destacable es que llega a este nivel de competitividad tras haber superado una grave lesión de ligamentos cruzados sufrida apenas unos meses atrás.
El protagonismo argentino en las otras categorías
La delegación albiceleste no se limita al brillo de Luciano en motos. En la categoría Challenger, su hermano Kevin Benavides sigue demostrando su polifuncionalidad al imponerse nuevamente en una etapa, consolidando su noveno puesto en la general durante su debut oficial en las cuatro ruedas. En la misma división, el matrimonio cordobés integrado por Nicolás Cavigliasso y Valentina Pertegarini sostiene con firmeza el tercer lugar del podio.
Por otro lado, en la categoría de los Side by Side, Jeremías González Ferioli y Gonzalo Rinaldi vienen de ganar el último especial y se ubican quintos en la sumatoria total, mientras que Manuel Andújar se mantiene en el séptimo lugar. Además, en las categorías de energías alternativas, Argentina tiene presencia con Benjamín Pascual, quien resiste en el tercer puesto de la Mission 1000 con su moto eléctrica. Todo este despliegue de talento nacional culminará este sábado a partir de la 1 de la mañana, cuando los motores rujan por última vez en Yanbu para coronar a los campeones de la carrera más difícil del mundo.