Paola Espíndola, la joven argentina que fue brutalmente apuñalada por su esposo en Italia, evoluciona de manera favorable, aunque su recuperación será larga y todavía no puede volver al país. 

“Está mejorando cada día, gracias a Dios. Esta semana empezó la rehabilitación del brazo derecho. Los médicos dicen que durará más de cuatro meses”, explicó su hermana Maira en diálogo con TN. En el plano emocional, señaló que Paola atraviesa momentos variables: “Hay días en los que está bien y otros que son más difíciles”.

El ataque ocurrió el 10 de diciembre y, a raíz de la gravedad de las heridas, Paola permaneció internada en terapia intensiva hasta el 16 de ese mes. Luego fue trasladada a una sala común, donde continuó su recuperación hasta el 24 de diciembre, fecha en la que recibió el alta médica. Sin embargo, su hermana aclaró que “todavía no tiene el alta para volar a la Argentina”.

Debido a las múltiples puñaladas, Paola debió ser sometida a varias intervenciones quirúrgicas. “Le hicieron una cirugía en el brazo derecho porque tenía un tendón cortado, una cirugía plástica en el brazo izquierdo y drenaje en ambos pulmones”, detalló Maira. Además, sufrió 15 heridas de arma blanca, cada una con entre cuatro y 10 puntos de sutura.

Mientras aguardan la autorización médica para su regreso al país, la familia de Paola organiza rifas para afrontar los gastos médicos y habilitó una cuenta bancaria para quienes deseen colaborar solidariamente.

Los antecedentes de violencia de género

Paola Espíndola tiene 24 años, es oriunda de San Nicolás y había emigrado a Italia poco más de un año atrás junto a su esposo, Alejo Grisetti, de 25 años. Según relató Maira en diciembre en diálogo con Radio Net, la violencia de género comenzó poco tiempo después de instalarse en Europa.

“A las dos semanas de mudarse, él empezó con los golpes”, contó. También explicó que Alejo ejercía un control total sobre el teléfono celular de Paola: “Los mensajes eran de él, no de ella”. Aunque la joven intentó salir de esa situación, las condiciones del lugar donde vivían dificultaban cualquier alternativa. “Vivían en un pueblo chiquito”, señaló.

Paola y Grisetti trabajaban en el hotel Campiglio, en la zona de Los Alpes. De acuerdo con el testimonio de sus familiares, la joven informó a sus superiores sobre la violencia que sufría y pidió ayuda. La empresa se comprometió entonces a trasladar a Grisetti a otra sede en Austria.

Sin embargo, al enterarse de esa decisión, el hombre la atacó durante la jornada laboral. “Pao estaba preparando el desayuno cuando recibió la primera puñalada en el medio del pecho. Salió corriendo, se tiró por dos escaleras para poder zafar. Siempre estuvo consciente. Se acuerda de cada detalle”, relató Maira. “Vivió un calvario de 11 meses y terminó con más de 20 puñaladas”, agregó.

Desde el 10 de diciembre, Alejo Grisetti permanece detenido en Italia. Por pedido de la Justicia de ese país, no se darán a conocer más detalles sobre la causa, indicó la hermana de la víctima.