La tercera noche del Festival Nacional de Doma y Folclore de Jesús María dejó un momento tan inesperado como emotivo. Valentino, un pequeño bailarín tucumano, se convirtió en una de las grandes sorpresas de la velada al subir al escenario como invitado de Christian Herrera y desatar una ovación cerrada del público.

Con su presencia escénica, llamó la atención desde el primer paso. Sí, el joven artista brilló al ritmo del chamamé, moviéndose con soltura, carisma y una naturalidad que contagió alegría. Y lejos de intimidarse por el imponente escenario, el joven, además, compartió protagonismo con Herrera y demostró que el talento no entiende de edades. 

Además, el público acompañó cada giro y zapateo con aplausos y sonrisas, celebrando una escena que reflejó la esencia del festival, con tradición, emoción y nuevas generaciones que mantienen viva la cultura popular.