Flamengo se prepara para dar un golpe sobre la mesa que promete redefinir los límites económicos del fútbol sudamericano. Tras la reciente noticia de que Cruzeiro desembolsó 30 millones de euros por Gerson, estableciendo un récord continental, el club carioca busca superar esa marca con la repatriación de Lucas Paquetá. Según la información difundida por el periodista Fabrizio Romano (el mayor especialista en el fútbol europeo en cuanto a mercado de pases), el mediocampista ya dio el visto bueno para regresar a la institución que lo vio nacer, por lo que ahora el "Mengao" negocia con el West Ham una transferencia que podría escalar hasta los 40 millones de euros.

El volante, que ha sido una pieza inamovible en las convocatorias de la selección brasileña y protagonista en el Mundial de Qatar, ve con muy buenos ojos este retorno en plenitud. La operación se ve facilitada por los presentes opuestos que atraviesan ambos clubes, ya que el conjunto de Londres se encuentra sumergido en una crisis profunda, ocupando puestos de descenso en la Premier League y lidiando con una inestabilidad técnica tras las salidas del extécnico Graham Potter y los cuestionamientos hacia Nuno Espírito Santo, el actual entrenador.

En contraste con la urgencia del equipo inglés, el proyecto de Flamengo bajo la conducción de Filipe Luis apunta directamente a la conquista de una nueva Copa Libertadores. El deseo de Paquetá de volver a ser protagonista en un equipo con aspiraciones de título pesa más que la posibilidad de permanecer en una liga europea donde hoy pelea por la permanencia. Sus estadísticas recientes, con cinco goles en la actual campaña inglesa, avalan que su regreso no es el de un jugador en el retiro, sino el de una estrella en plena vigencia.

Este movimiento confirma la tendencia de un Brasileirao que se ha transformado en un mercado sumamente agresivo y capaz de competir financieramente con potencias de Europa. El antecedente de principios de 2025, cuando Palmeiras invirtió 25 millones de dólares para sacar a Vitor Roque del Barcelona, fue solo el preludio de un presente donde los equipos brasileños cuentan con el capital necesario para atraer a figuras de primer nivel mundial y repatriar a sus ídolos en la cima de sus carreras.