“Es el momento más feliz de mi vida”, confesaba Manuel Pucheta. Tras vencer por nocaut al bonaerense César Acevedo, el peso pesado festejaba con su familia en el barrio Victoria y allí, en plena madrugada, abrió su corazón en la charla con LA GACETA. Le decían “El Bombardero del Mercofrt”; también “La Bestia”. De aquella pelea, celebrada ante 4.800 tucumanos en Caja Popular, pasaron más de 20 años. Algo tenía Pucheta que generaba semejante atracción popular, esa clase de fenómenos que muy de vez en cuando se dan en el deporte, sobre todo entre los boxeadores. Un lindo recuerdo.