El final de Stranger Things no solo dejó incógnitas en la pantalla; ahora, una dura polémica detrás de cámaras está sacudiendo a los fans. Jennifer Marshall, quien interpretó a Susan Hargrove (la madre de Max), rompió el silencio con una confesión que pone en entredicho la ética de la producción de Netflix.
Una escena eliminada y un vacío inexplicable
A pesar de que Max Mayfield terminó la cuarta temporada en un estado crítico, su madre desapareció por completo del mapa. Marshall ha revelado que llegó a rodar una escena desgarradora en el hospital junto a Sadie Sink, pero los hermanos Duffer decidieron eliminarla en el montaje final.
La actriz no oculta su dolor ni su teoría sobre por qué fue descartada: "Creo que tenían miedo de que me muriera y quizás la omitieron por eso", confesó Marshall, refiriéndose a su diagnóstico de melanoma en estadio III durante el rodaje.
La dura realidad del seguro médico en Hollywood
Lo que más indignó a la comunidad es el aspecto humano y económico. Marshall asegura que, para la quinta temporada, ya se encontraba en remisión y esperaba ser llamada. Su participación no solo era lógica para la trama, sino vital para su supervivencia personal:
Participar en la temporada final le habría permitido mantener el seguro médico del sindicato de actores (SAG).
Mientras todos los padres de los protagonistas tuvieron su momento de cierre, Susan Grove fue omitida, dejando un "agujero de guion" que los fans no perdonan.
"¿La peor madre del mundo?"
Ante la lluvia de críticas de los fans que no entendían por qué una madre abandonaría a su hija en coma, Marshall respondió con ironía y tristeza: "¿Qué clase de madre no estaría con su hija en el hospital? Susan Grove es la peor madre del mundo".
La actriz sugirió que, más allá de la "saturación de personajes" que alegan los creadores, hubo una falta de sensibilidad hacia su situación médica.