El verano se hace sentir con fuerza en Tucumán y las altas temperaturas, combinadas con una elevada humedad, convierten cada salida a la calle en un verdadero desafío. En el centro de la ciudad, vecinos y turistas compartieron estrategias, resignación y algunos consejos clave para atravesar jornadas que rozan -y a veces superan—-los 40 grados de sensación térmica.
“Como hacemos todos: aguantarlo”, resume a L AGACETA un transeúnte, mientras reconoce que, si bien las lluvias intermitentes traen algo de alivio, la humedad “nos mata” y hasta provoca alergias que antes no eran habituales. Aun así, el sentimiento es compartido: “Queremos Tucumán, así que nos quedamos”.
Entre los tips más repetidos aparecen el uso de protector solar, la hidratación constante y la búsqueda de refugios naturales. “El sol está muy fuerte, te arruina la piel. No queda otra que refrescarse o conocer los valles”, recomienda una vecina.
Puertas adentro, el calor también se vuelve un problema. Vivir en departamentos con orientación oeste es, para algunos, casi una condena. “Tengo un ventanal enorme y ni con dos o tres capas de cortinas alcanza. El calor te mata igual”, cuenta un joven, que apela a soluciones más inmediatas: helado, bebidas frías… o “un amigo con pileta”.
El aire acondicionado aparece como un aliado indispensable, aunque no exento de polémica. “La boleta de la luz se dispara, pero vale la pena. Vivir como un humano es mejor”, afirma otro entrevistado, resignado a facturas que pueden superar los $100.000 en los meses más duros.
Para quienes visitan la provincia en pleno enero, los consejos son claros: evitar la siesta, aprovechar la noche y refugiarse en hoteles o piletas durante las horas pico. “Tucumán es lindo de noche. De día, a las cinco de la tarde, salir a caminar es lo peor que podés hacer”, advierten.
No faltan los trucos caseros: tomar mucha agua, usar ventilador o aire para dormir, colocar una toallita húmeda en el cuello y salir solo “por necesidad”. Sin embargo, algunos destacan que el clima no espanta a todos. “A la gente del sur le gusta nuestro clima, se sienten muy bien”, asegura una vecina, aunque aclara que en días de calor extremo lo ideal es escapar “un ratito al cerro”.
El impacto del calor también se refleja en las ventas. Manuel, vendedor ambulante en el centro, cuenta que en estos días llega a vender entre 30 y 40 botellas de agua por jornada. Su recomendación para los turistas es directa: “El Cadillal, San Javier, Tafí… y gorrita, paraguas y protector solar”.