El Museo Guggenheim de Bilbao abrió una exposición de arte pop con un conjunto clásico de ese estilo, que más que estilo es una estética; una apropiación particular de la realidad, a través de la sensibilidad. Pero, importa aclarar que también presenta artistas poco conocidos, europeos y mujeres, lo que no es común.

Son 40 obras de artistas como Roy Lichtenstein, Claes Oldenburg, James Rosenquist y Andy Warhol que exploraron el lenguaje visual de la cultura popular a través de anuncios, periódicos, publicaciones baratas, afiches publicitarios, películas, cómics y escaparates.

Mucho se ha dicho como esta estética toma distancia del llamado “arte elevado” como se consideraba al expresionismo abstracto o informalismo (que fue el único movimiento propio de Estados Unidos).

El Guggenheim atesora la principal colección mundial de arte pop, indicó Gorka Martínez, de BBK, que patrocina la muestra, y es cierto porque la fundación con ese nombre es la primera que lo reconoció en los 60.

La muestra está dividida en dos secciones: “Signos” y “Objetos” y en una tercera sala se expone con la obra monumental de Claes Oldenburg y Coosje van Bruggen.

La sala acoge, entre otras, dos obras de Andy Warhol -“Self-Portait” (1986), y “Orange Disaster#5” (1963). En ella también se puede disfrutar de varias creaciones de Roy Lichtenstein.

En “Objetos”, el visitante puede contemplar los ensamblajes y las pinturas de Robert Rauschenberg, quien fue considerado un precursor y que utiliza cartón, plástico y chatarra (sus obras también se denominaba pintoesculturas).

Entre otros europeos y latinoamericanos figuran el alemán Sigmar Polke, el italiano Mimmo Rotella, la francesa Niki de Saint Phalle o el colombiano Miguel Ángel Cárdenas.

Para mayores datos en el sitio web del museo se describe que estas obras a menudo ingeniosas o irónicas, pueden ser interpretadas como una celebración de la cultura popular, o como una mordaz crítica de la misma.

Asimismo, incluye obras de Richard Hamilton, a quien a menudo se atribuye la fundación del arte pop, y de la artista de origen griego Chryssa, con una obra de neón y grafito, que llegó a Nueva York a mediados de los años 50 y se inspiró en los rótulos luminosos de Times Square.

Según el director del Museo Guggenheim Bilbao, Juan Ignacio Vidarte, la muestra se enmarca en las exposiciones de carácter bienal que acoge el museo con fondos de las colecciones Guggenheim.

De Roy Lichtenstein se puede ve “Grrrrrrrrrr!!! y de Rosenquist -“Flamingo Capsule”.

La exposición se extenderá hasta el 15 de septiembre y el costo de la entrada es de 18 euros. El Guggenheim de Bilbao cerró 2023 con 1,3 millones de visitas, su récord absoluto. La agencia Europa Press, informa que 2023 fue calificado como “el mejor año de su historia” puesto que esas cifras representan “un logro excepcional”.

Estos números anticipan que la exposición de arte pop, tendrá cerca de medio millón de visitantes.

Mercancías

Es necesario recordar que muchos trabajos de los pop se asumen sobre las mercancías. Cuando Warhol por ejemplo, retrataba a Marilyn Monroe, Liz Taylor o al propio Mao Tse Tung, lo hacía cuando esas actrices o personajes integraban ya el mercado, la fama.

La obra más cara de Andy Warhol está en el podio de las más caras de la historia. El retrato a Marilyn Monroe, “Shot Sage Blue Marilyn”, de 1964 fue subastado por la casa Christie’s en 195 millones de dólares.

El reconocimiento al pop en Bilbao puede medirse también con “Puppy”, un objeto que Jeff Koons diseñó y ubico en el ingreso del Museo. “Esta escultura pública la hice con la finalidad de atraer, suscitar e infundir optimismo, confianza y seguridad”, dijo el artista. Después de todo, es un perro de casi 13 metros de altura cubierto de flores. Perro y flores son dos conceptos que difícilmente nos evocarán valores diferentes.

En la luna

Koons, que es le artista vivo más cotizado en el mundo acaba de instalar decenas de pequeñas esculturas en la Luna. “¡Estamos de camino a la Luna!”, anunció en su cuenta de Instagram, junto a un video que mostraba el lanzamiento del cohete Falcon 9 de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral. La nave llevaba dentro Moon Phases (“Fases lunares”), la primera obra de arte autorizada para colocarse en el único satélite natural de la Tierra, a donde ya llegó. Es el segundo intento que hace una compañía privada este año, tras un primer fracaso en eneroKI. La NASA, principal impulsora de la misión con experimentos a bordo, confía en dar así un paso crucial en su proyecto de volver a enviar una misión tripulada a la Luna.