Esta tarde, a las 17.30, la Estatua de la Libertad de la plaza Independencia se transformará y, de algún modo, tomará vida. A sus pies, un grupo de artistas convocará al público a acompañarlos en una caminata hasta el interior del Museo Histórico Provincial Presidente Nicolás Avellaneda (Congreso al 100), en “Evocación Lola”, una intervención escénica para reivindicar a la escultora tucumana Lola Mora.

La propuesta integra el Laboratorio Transdisciplinario de Creación Escénica “Hacer tierra en la tierra” (LAB), que lidera Andrea Barbá. “Proponemos congregarnos a los pies de una de las obras escultóricas de Lola Mora para concretar un recorrido en tiempo real a través de los patios y el jardín del Museo para redescubrir y habitar el espacio patrimonial y arquitectónico junto a lxs intérpretes. La intervención escénica evoca su influjo artístico a partir de los gestos físicos del trabajo que realizan los cuerpos de obreras y obreros en oficios donde el cuerpo humano es considerado materia productiva. Serán 18 intérpretes los que intervienen el espacio público de una plaza y los patios de un edificio centenario, evocando poéticamente el emplazamiento de una obra (acerca de La Fuente de las Nereidas)”, le explica la coordinadora a LA GACETA.

-¿Qué te interesa de la obra de Lola Mora?

- De su prolífera obra, me interesa su potencia. Me siento inspirada por evocar el influjo creador de una artista que fue pionera en su labor a partir de poder poner en valor su legado como mujer artista oriunda de una provincia del Norte de nuestro país, quien supo posicionarse y ser reconocida como la primera escultora argentina en un contexto de época donde ser mujer y artista era sumamente cuestionado. Me interesa su obstinación creadora. Me inspira una artista que fue capaz de crear con una perspectiva visionaria y que supo trazar un trayecto a fuerza de reterritorializarse, enfocarse, disciplinarse y autogestionarse en el campo de la práctica profesional de una manera lúcida cuyo afán considero no consiste para lxs artistas, sobre todo de las provincias, sólo en la creación de obras sino en la iniciativa por asumir lo que es inherente a una misma como creadora, a la práctica experimental territorial como gesto poético para cuestionar y resignificar cánones imperantes en un determinado sistema histórico- político.

- ¿Cómo fue el trabajo sobre los cuerpos expresivos del elenco?

- Según María Aimaretti, entendemos la vivencia diferenciada del espacio público a través de ciertos procesos estéticos que implicaría la disponibilidad para asumir un protagonismo e involucramiento político a través de la ocupación física y transformación concreta del ámbito material. Esta definición es la que viene estructurando el trabajo de investigación que hacemos con lxs estudiantes/intérpretes durante el proceso creativo del LAB. Asumir la ocupación física de un espacio, sea público o no, provoca una transformación del ámbito en términos materiales en este caso; trabajar dentro de un museo sin modificar ninguna de sus dinámicas, me permite ampliar ideas en torno a la noción de espacialidad, más allá del concepto de espacio físico que las artes escénicas promueven. El trabajo con los cuerpos de los estudiantes ha sido un proceso que ha vinculado lo íntimo con lo público para poder pensar a los cuerpos (sean humanos o no) como un entramado de características diversas, como un mapa texturado, como un entretejido de discursos en cuanto a procesos de producción estética haciendo un proceso creativo escénico dentro de un museo.

- ¿Cómo continúa esa experiencia?

- Esta producción artística es el resultado del proceso de investigación y creación escénica que vengo desarrollando desde mi perfil de docente formadora, como miembro del cuerpo artístico de Teatro Estable de la Provincia del Ente Cultural de Tucumán. La experiencia es muy enriquecedora y tiene una repercusión vigente porque busca impulsar esos temas vinculando el espacio patrimonial y la actualización de perspectivas estéticas a partir de un enfoque transdisciplinario en cruce con las artes, el pensamiento filosófico contemporáneo y la propia vida. El museo es habitado y vivenciado como casa y escuela por lxs estudiantes que llegan al LAB y actualmente forma parte de la estrategia educativa del Museo Historico Provincial Presidente Nicolás Avellaneda en este tramo del año, con el apoyo de Isabel Heredia, actual directora del Museo.

- ¿Qué manifiestan los obreros y obreras que van a representar?

- Se manifiestan como “constructores de Mundo” a partir de la premisa filosófica “la materia no mueve la vida pero impulsa la vida” de Massimo Scaligero; hemos trabajado con la hipótesis poética de que nosotros somos los cuerpos de los y las obreras que hacen un detenimiento, una demora en el sistema productivo aplastante en el que vivimos. Porque creo que los cuerpos se emancipan de un sistema de pensamiento materialista opresor cuando pueden ser un cuerpo impulsado por la vida y lograr demorarse en un gesto que provoque en él y en otros cuerpos, un pensamiento, un pulso de libertad.

- ¿Por qué elegiste el género autoficcional como campo creativo en esta propuesta?

- Me interesó abordar el teatro documental como estrategia expresiva y como la manera de pensar “el retorno de lo real” en el campo de lo escénico en palabras de Vivi Tellas (creadora del Biodrama) y así buscar esas marcas, esas huellas de la propia vida que componen el espacio biográfico, como si en estas impresiones se hallara la posibilidad de hacerme un territorio propio y poder estar más cerca de otros desde donde estoy y soy, con lo que tengo y traigo. Me interesa la autoficción como posibilidad poética y política porque investiga posibilidades expresivas desde lo sensible, lo íntimo, lo frágil a partir de los universos personales de cada intérprete. Cada persona tiene y es en sí misma un archivo, reserva de experiencias, saberes, textos, imágenes. La búsqueda durante los procesos con lxs estudiantes pone en tensión ficción y realidad confundiendo los límites y es en ese lugar donde actualmente me siento convocada a investigar.

- ¿Cómo seguirá?

- Me interesa continuar ampliando y construyendo pensamiento alrededor de nuestras prácticas artísticas situadas y las derivas de un hacer, de un obrar que participe en la construcción de un pensar y hacer colectivo desde un trabajo en red. Acaso ensayar respuestas a la pregunta ¿cómo y cuales serían o son nuestros intentos por hacer tierra en la Tierra Tucumán? En eso habito, transito y actualmente estamos trabajando.

Participantes

- Los integrantes del laboratorio son Mar Kristal, Luján Aylen Nuñez, Dalma Gianella Abregú, Agustina Sosa Cardozo, Luciana Osman, Sofia Naranjo, Azul Tannure Garat, Sofía Albornoz, Mariano Hernández, Santiago Martín Gómez, Daniella Castellano, Oreana Sánchez, Zoe Sir, Lourdes Chalfon, Aylén Páez, Sol Camila Romero Ponce, Viviana Arroyo y Adriana Estela Miori.

- La coordinación docente, edición dramatúrgica y dirección escénica es de Andrea Barbá, secundada por Hilton Banuera y Joaquín Navarro.

- Nelson Urdaneta hará el registro audiovisual.