El viajero: en tu cumple, conozcamos juntos el Al Thumama

28 Noviembre 2022

Te escribo porque estamos cruzados con el uso horario. Te escribo porque estoy lejos. Te escribo porque no tengo cómo abrazarte en este momento. Y sabés que ganas no me faltan. Siempre te digo que te amo, que sos el amor de mi vida, que gracias a vos mi vida tomó otro camino. Que con vos, di el siguiente paso a las responsabilidad como adulto; que con vos, nunca más volví a sentirme solo.

Y estando hoy a la distancia, en tu cumpleaños solo quiero decirte que lo disfrutes, que seas tan molesto como siempre y que pienses que si estoy acá, es para contarte a vos y a la gente lo que es un Mundial, cómo se juega, cómo se siente. Aparte, sé que estoy obligado a decirte si hablo con los jugadores de la Selección, a decirte si me cruzo con las figuras del álbum de figuritas. Nos faltaba el “15” de Alemania, menos mal que me avisaste que intercambiaste la figu... Menos mal. Puede que se vayan rápido los “germanos” de la Copa del Mundo. Creo habértelo dicho.

Lo que no te conté, porque se me hizo tarde, es que ayer lo vi a (Romelu) Lukaku, a de (Kevin) Bruyne, a Eden Hazard, los “cracks” de Bélgica, ayer en modo almas sin pena en busca de gloria. Tampoco analizamos, “Cabezón”, a Marruecos. Tiene “pasta” para ser una de las revelaciones. Qué baile táctico le pegó a los europeos, hijo. “Puff”.

Estoy en el Media Center del estadio de “Al Thumama”, una cosa de locos. Está a 12 kilómetros de Doha, la capital de Qatar, y su fachada describe la cultura del país. Es alucinante, tan blanco que no parece estar enclavado en lo que alguna vez fue el desierto. Así son los qataríes con sus obras, inmaculados.

Sabés, de 40.000 personas, después del mundial su capacidad se reducirá a 20.000. El estadio en parte será desmantelado. Donde hoy hay tribunas, el proyecto de “Al Thumama” prevé una clínica deportiva y un hotel. Así son ellos, van de un extremo a otro de la excelencia.

Desde afuera, “Al Thumama” parece una dona gigante con “agujeritos”, hijo. Pero en realidad, su decoración es un tanto más significativa: el concepto circular está basado en la “Gahfiya”, un elemento imprescindible en el código de vestimenta árabe de la región. También es un símbolo de dignidad e independencia. Ojalá fuera así, para todos los habitantes del emirato (otro día hablamos de eso), que tantas denuncias por derechos humanos tiene y “cajonea”.

Alcanzaste los 11, qué linda edad. Naciste un domingo bien tucumano, el típico caso del día infernal, derretidor de paredes y cortes de luz programados.

Nunca olvidaré la primera vez que te vi, me estallaron los ojos de lágrimas. No sabía cómo agarrarte, no sabía si podía abrazarte fuerte; eras un bebé, tan frágil y a la vez tan vos, como cuando tenía que sacar el auto y pasearte por calles de adoquines, así te duermas. Sos todo un personaje, “cabeza”. Mi mayor orgullo es saber que sos un buen chico, Valentín, así me lo recuerdan tus “seños”. Sos caprichoso y malhumorado, pero seguramente la culpa es mía. Así soy yo. Tampoco podemos ser perfectos, ¿no? Te amo, pásala lindo.

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