Baja concurrencia a los vacunatorios

Baja concurrencia a los vacunatorios

22 Octubre 2022

Desde comienzos de este mes se lleva adelante la campaña de vacunación infantil contra sarampión, rubéola, paperas y polio. Las autoridades sanitarias manifestaron hace unos días su preocupación ante la baja concurrencia a los vacunatorios. Según difundieron, solo asistió el 22% de los menores de entre uno y cuatro años, que necesitan la dosis extra de las vacunas triple viral y antipoliomielítica que se están aplicando.

Está comprobado que las campañas de vacunación infantil lograron erradicar numerosas enfermedades graves y mortales. Sin embargo, en los últimos años se advierte una disminución de la proporción de chicos vacunados. Viruela y síndrome de rubéola congénita, por ejemplo, son patologías que hoy es muy difícil que lleguen a una consulta. Si desaparecieron es justamente gracias a los pinchazos. Otros males, como la poliomelitis, hoy generan alarma. Hace 28 años la región de las Américas había eliminado a esta enfermedad infecciosa y potencialmente mortal. Pero en 2022 se detectó la circulación del virus en los Estados Unidos. La Argentina es uno de los países con riesgo mediano-alto de reintroducción del virus de la polio porque las niñas y los niños no tienen los niveles de coberturas de vacunación que se recomiendan.

Hasta el 13 de noviembre está en pie la campaña para que se vacunen los que nacieron entre el 1º de noviembre de 2017 y el 31 de agosto del año pasado. La indicación es que, independientemente de las dosis recibidas, reciban una extra de esta vacuna, en especial ante el riesgo por la aparición de brotes. Además, se les debe aplicar una dosis adicional de la vacuna Triple Viral (contra sarampión, rubéola y paperas).

Según reconocieron los médicos, Argentina tiene uno de los calendarios obligatorios y gratuitos más completos de la región (también previene hepatitis A, meningitis, cáncer de cuello de útero, por sólo citar ejemplos). Sin embargo, el país enfrenta una disminución leve pero sostenida de la cobertura de vacunación. De 2015 a 2019 la reducción del porcentaje de chicos inmunizados ha sido constante. El problema se agravó con la pandemia, y en 2020 la baja fue alarmante. En 2021 se experimentó una leve recuperación. Pero todavía falta. Para los especialistas, una cobertura es óptima si supera el 95 % de la población objetivo. Caso contrario, hay un ambiente propicio para que aparezcan brotes o se reintroduzcan enfermedades que ya habían sido erradicadas. Al respecto, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) alertó a comienzos de este año sobre la posible reemergencia del sarampión, de la hepatitis A, coqueluche, difteria, polio y rubéola, entre otras enfermedades.

¿Por qué hay un porcentaje de los niños no se vacuna? Autoridades sanitarias no creen que exista una población significativa de “antivacunas”. Señalan que en 2020 nos atravesó una pandemia, se perdieron las líneas de cuidado y la población dejó de asistir al médicos. Que no vuelvan a aparecer enfermedades que han sido erradicadas exige un compromiso de todos. Las campañas actuales son una oportunidad que los padres no deben desperdiciar. Por otro lado, está claro que se deben reforzar las políticas de vacunación y poner el acento donde hay altos porcentajes de niños no inmunizados. De otra manera, las coberturas difícilmente vuelvan a los niveles que necesitamos para asegurar el bienestar general.

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