Reencuentro con una princesa precolombina

“Chasca”, ópera de Enrique Mario Casella, se estrenó en el teatro Alberdi en 1939. Traspapelada en parte, fue reconstruida por Lucio Bruno Videla.

INVESTIGADOR. Lucio Bruno Videla llevó a cabo una tarea detectivesca. INVESTIGADOR. Lucio Bruno Videla llevó a cabo una tarea detectivesca.

Uno de los más activos difusores de la música académica argentina es Lucio Bruno Videla. Una de esas obras que el tiempo traspapeló en parte es la ópera “Chasca”, compuesta por Enrique Mario Casella y estrenada en Tucumán. Videla es violinista, compositor, director e investigador y trabaja en el Instituto de Investigación en Etnomusicología de Buenos Aires. El maestro le respondió preguntas a LA GACETA acerca de su trabajo de reconstrucción parcial de la obra, el cual se refleja en el libro que lleva su título, de reciente presentación en el Mayo de las Letras.

- ¿Qué lo impulsó a llevar a cabo esta investigación?

- Mi interés por la música académica argentina comenzó en 1990, cuando comencé a incluir de manera sistemática obras argentinas en mis conciertos como intérprete. Cuanta más música conocía, más interrogantes me planteaba y más compositores me interesaba conocer, pues iba dándome cuenta de que existía mucha música de gran calidad (especialmente en los grandes géneros de cámara, sinfónico y escénico) absolutamente desconocida, y eso me generó aún más interés. Una década después, hacia 2000, la figura de Enrique Mario Casella (1891-1948) comenzó a intrigarme mucho, ya que se trataba de un compositor muy prolífico según las antiguas biografías a disposición, y sin embargo en Buenos Aires su nombre era en aquel momento casi desconocido.

- ¿Puede dar detalles?

- El interés por Casella me llevó a Tucumán y, a través de sus descendientes tomé contacto con el fondo del compositor, si bien yo ya conocía varias obras que había podido obtener en archivos de Buenos Aires. Dentro del material conservado de Casella se encuentra la partitura para canto y piano de la ópera “Chasca”. No obstante no se han conservado ni la partitura de orquesta ni las partes individuales de coro, solistas e instrumentos. Fue necesario reconstruirla en algunas partes tomando como base un microfilm que se conserva en la Biblioteca del Congreso (Library of the Congress, Washington, EEUU) y su equivalente en la Biblioteca Nacional de la Argentina. Los microfilms fueron realizados por la musicóloga Malena Kuss.

- ¿La ópera se estrenó en el Tucumán? ¿Cuándo?

- Subió a escena bajo la dirección del mismo Casella en el teatro Alberdi, el 28 de agosto de 1939 y aparentemente sólo tuvo una función. Fue suficiente para que en Buenos Aires el crítico y compositor Roberto García Morillo (1911-2003) hiciera una detallada reseña de la obra y la mencionara como un aporte especial y valioso a la historia de la ópera argentina.

- ¿Cómo fue la puesta en escena?

- La escenografía fue realizada por José Nieto Palacios (1907-1964) otro tucumano por adopción, como Casella. Hasta el momento sólo se conoce una foto del estreno, donde se aprecia el vestuario, pero no la escenografía. Por otra parte, el mismo Casella dejó sus ideas sobre el montaje escénico de “Chasca” en su libro “Leyendas líricas”. Allí se encuentran bocetos de las escenas que sirven de base documental para cualquier puesta futura.

- ¿Cómo es el argumento ?

- El argumento y el libreto pertenecen al mismo Casella. Situada en épocas precolombinas en territorio argentino, narra la situación de la princesa Chasca, que se opone a las leyes “inamovibles” de su cultura, representadas por su padre, su amante y su prometido. Cada uno de ellos desea a Chasca para su propio interés: su padre, Viracocha, desea que ella sea la prometida de Pachacutec, su sucesor como jefe, y de esa manera mantener la seguridad de su comunidad. Pachacutec a su vez la desea para obtener el liderazgo del pueblo. Aravecus, el poeta, personaje masculino con perfiles psicológicos que en una lectura tradicional podríamos percibir como “femeninos”, desea a Chasca porque es atraído precisamente por su complementariedad. Sin embargo, cada uno de estos hombres la desea a fin de solucionar sus propios conflictos personales, para lo cual Chasca es un objeto o un medio. Ella entonces generará una muerte diferente para cada uno: a Pachacutec lo asesina por su propia mano, lo cual atrapa a Viracocha en sus propias leyes “inamovibles”. El ejecutor de la pena para el asesinato debe ser el propio jefe de la comunidad, es decir, su padre. Viracocha es obligado por Chasca -y por no atreverse a cambiar la ley- a ejecutar a su propia hija, generando no sólo una muerte psicológica devastadora, sino que además ha perdido a su sucesor. O sea, él ha sido finalmente el que envía la comunidad a la acefalía. En cuanto a Aravecus, el último cuadro de la ópera da cuenta de su patetismo, un muerto en vida: Aravecus queda solo tocando la quena en la noche del desierto, mientras el cuerpo exánime de Chasca es devorado por los animales carroñeros. Un final de tal expresionismo era desconocido en la ópera argentina de aquellos años.

- ¿Qué importancia tiene aquella histórica puesta en la cultura operística?

- Casella abordó todos los géneros musicales, pero fue principalmente un autor escénico, un operista nato. Se reconoció su aporte y obtuvo incluso el reconocimiento el Premio Nacional de ópera en 1942. Sin embargo, la posibilidad de escuchar y analizar Chasca a través del registro sonoro existente y de la partitura reconstruida sorprende. Chasca es una ópera única en la historia musical argentina porque aporta elementos que fueron asombrosos y que dislocan el discurso tradicional de la historia de la ópera argentina. Partiendo de que en esta obra de madurez, su lenguaje musical ya es 100x100 propio e identificable, le agregamos el hecho de las tres orquestas ubicadas en diversas partes del escenario para realizar un efecto sonoro-espacial (hoy lo llamamos sonido envolvente). La música misma está realizada desde un concepto cinematográfico, no de 1939 sino desde conceptos más actuales. Es decir, la música nos evoca todo el tiempo imágenes, como si el escenario pensado para la misma fuera más cinematográfico que teatral. Por otra parte, otra novedad es el carácter del rol de Chasca como personaje femenino activo.

- ¿Qué otras obras compuso Casella?

- Nació en Uruguay y vivió en la Argentina; fue muy prolífico y escribió música para casi todos los géneros: de cámara vocal e instrumental, música sinfónica con y sin solista, ballet, sacra, himnos, escolar, para cuatro películas, coral y sinfónico coral, música pedagógica, transcripciones, arreglos... Y en la música teatral realizó una revista musical, una zarzuela, 10 óperas completas y otras sin concluir. De las 10 óperas mencionadas, una se halla extraviada, y del resto sólo se estrenaron “Corimayo” (en Tucumán y Buenos Aires), “La tapera” (sólo en Buenos Aires) y “Chasca” (sólo en Tucumán). Las óperas restantes esperan aún su montaje escénico, lo mismo que el registro audiovisual de su música. Deseo que con notas como esta el interés por la figura y la obra de Casella retome interés.

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