Dani La Chepi: “estoy flaca, pero no saludable”

La actriz e influencer les habló a sus seguid ores luego de que le alabaron su cuerpo por “estar flaca”. “Es fundamental que se hable cada vez más sobre estos temas”, dice una especialista. Qué es la anorexia nerviosa

El año pasado, Dani La Chepi, logró más popularidad que la que ya cosechaba en redes sociales con sus 3,6 millones de seguidores. La actriz, comediante e influencer Daniela Viaggiamari participó de Master Chef y hoy reemplaza a Darío Barassi en el programa 100 argentinos dicen (eltrece).

En diciembre pasado ya había hablado desde su cuenta de Instagram sobre quienes criticaban su cuerpo: “Tan chiquita y tan flaquita! ¡Qué flaca! Pasame algo de lo que te pasa”, introdujo la conductora. “¡Qué frase que tenemos metida en la cabeza! ¿no? De: ‘Ay ¿Querés que te pase? ¡Pasame!’ Y decís: ‘¿Querés que te pase mis quilombos para estar así?’”, continuó en sus stories.

“Hay personas que les pega por comer cuando están ansiosos, con quilombos... como todos. Hay personas que les pega por no comer y ese es mi caso pero ¡Esto no es salud! Estar flaca, así como me ponen: ‘Ay, ojalá yo a los 42 llegue como vos...’. No, ojalá llegue a los 42, es viva y con salud y con felicidad ¡No ‘flaca’!”, dijo visiblemente enojada por los comentarios que, evidentemente, llegaron en cataratas.

“Tengo problemas”

Luego se explayó: “Debo reconocer que cuando una seguidora me dijo ‘pasame tus problemas’ dije ‘esta flaca ve las historias y dice que estoy de joda’ ¡no! Yo pago en cuotas, esto es en cuotas, como ustedes. Tengo muchos problemas de los cuales no hablo por una cuestión de privacidad mía, de mi hija. Yo no tengo por qué estar contando los problemas”, expresó.

“No muestro fotos de mi papá cuando lo voy a ver al sanatorio destrozado comiendo por una gastro (una sonda) hace ocho años. No lo hago porque no hay necesidad. Sí les puedo contar que estoy triste porque lo fui a ver a mi papá, pero hay cosas de las cuales no hablo. Tampoco les cuento por qué laburo todo el tiempo, no tengo por qué decírselo porque es mío. Cuando ven una historia mía o de quien sea, sepan que detrás de eso, no es que es todo mentira, detrás de eso hay una vida igual a la tuya y a veces peor que la tuya”, concluyó, dejando entrever que la alimentación se relacionaba directamente con su estado anímico y que era un problema en su vida.

Dani La Chepi: “estoy flaca, pero no saludable”

Revelación

Finalmente se confesó un par de días atrás en una entrevista con la periodista Catalina Dlugi (La Once Diez/Radio de la Ciudad): “Yo tengo mucho público adolescente, y la verdad es que uno muestra todo lo lindo en las redes sociales, pero yo no estoy flaca porque me cuido, soy saludable o entreno, estoy flaca porque tengo anorexia nerviosa y eso no está bueno”.

“Muchos seguidores o seguidoras me dicen: ‘Ay qué hermosa que sos, ojalá tuviera tu cuerpo’, y la verdad es que no es un cuerpo saludable. La anorexia nerviosa es algo con lo que yo convivo. Me decían: ‘Ay, qué bueno que te puedas poner las calzas de tu hija, es lo bueno de tener talles chicos’. ¿Qué es lo bueno de eso? ¿No tener fuerzas para levantar a tu hija? No hay nada de bueno en eso”, subrayó.

Más adelante, la influencer, que se caracteriza por tener un buen humor, reírse de sí misma en sus videos, habló sobre cómo lleva adelante este trastorno de la alimentación. “De a poco trato de tomarme las cosas de otra manera, intento hacer cosas para sentirme mejor y combatir lo que tengo; la anorexia es algo serio. Yo voy al médico, me cuido, preveo mis problemas en los intestinos, que son graves. Hago terapia, trato de calmarme, de estar más tranquila. Hablando con mi psicólogo descubrí que lo primero que me pasa es que proyecto el fracaso de cualquier cosa que emprendo, intento cambiar de actitud de a poco”, se confesó.

Qué es y cómo tratarla

“El hecho de que Dani La Chepi haya dado el mensaje de que está flaca pero no saludable es positivo. Esto se debe a que las personas que padecen trastornos alimentarios o que quieran bajar de peso deben saber que estar delgado no es sinónimo de estar sano, y en ese caso pueden buscar ayuda. Es fundamental que se hable cada vez más sobre estos temas”, dijo la nutricionista Agustina Murcho que publicó recientemente su libro “Vulnerable”, en el que cuenta cómo superó su trastorno alimentario, brinda algunas herramientas y conocimientos para prevenir que otras personas lo padezcan.

“Un Trastorno de la Conducta Alimentaria, TCA, es una alteración de tipo mental, en la que se ve afectada la modalidad de ingesta de alimentos. Suele comenzar a edad temprana, principalmente en la adolescencia, por lo que es importante prestar atención a posibles señales de alerta: saltearse comidas, controlar la ingesta de alimentos, no terminar la porción de comida o tirarla, esconderla o almacenarla. También el aumento excesivo y de forma compulsiva de ejercicio o la falta de tolerancia a los cambios en las rutinas diarias, vivirlos con estrés, ansiedad y angustia”, explica la psicóloga especializada en TCA, Mara Fernández.

Dentro de los desórdenes alimentarios podemos encontrar distintos cuadros o manifestaciones que hacen a su diagnóstico: Anorexia nerviosa o purgativa, Bulimia nerviosa, y los trastornos no especificados: Trastorno por atracón, alcohorexia, pregorexia, ortorexia, vigorexia. Para que se desarrolle un TCA se debe dar una combinación de factores: biológicos, psicológicos, sociales y familiares.

“Se define la anorexia nerviosa como trastorno de la conducta alimentaria en la que la persona está obsesionada con su peso y lo que ingiere. La imagen que tiene de su cuerpo está distorsionada y posee un miedo injustificado a subir de peso”, explica y agrega: “existen algunas personas que son más vulnerables ante la mirada de los otros, con una autoestima baja, inseguras y el exponerse ante publicaciones ya sea de los medios de comunicación o redes, que tengan relación con el estereotipo de belleza, o publiciten determinados productos para llegar al “cuerpo ideal”, pueden ser estímulos para desencadenar un desorden alimentario”, dice la psicóloga, que pertenece al equipo de @nutricion.ag.

Consecuencias

“Algunas consecuencias de padecer anorexia nerviosa son: amenorrea o pérdida de la menstruación, osteoporosis, problemas renales, anemia, caída de cabello, problemas gástricos, mucho frío y problemas psicológicos como la depresión”, desarrolló Murcho.

Desde lo psicológico se trata de trabajar sobre el sistema de creencias, el fortalecimiento de la autoestima, sobre el registro de las emociones, la tolerancia a la frustración, y a adquirir nuevas herramientas para poder implementar ante situaciones conflictivas. Sin embargo el tratamiento debe ser multidisciplinario con nutricionista, psicólogo, psiquiatra y médico, además del trabajo con la familia.

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