Homicidio de Marcos Sáez: “La única perpetua es mi dolor de madre”

Jonathan Galindo y el menor D.A.O. fueron declarados penalmente responsables de homicidio criminis causae. Carlos Suárez y otro menor, absueltos.

08 Dic 2021 Por Santiago Re
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LA ESCENA DEL CRIMEN. La esquina de San Martín y Paso de los Andes, colmada de testigos y policías.

Fue tan doloroso escuchar las últimas palabras de la madre de Marcos Sáez que en la sala comenzaron a ocurrir cosas. El testimonio de Sara Quesada generó que uno de los imputados rompiera en llanto frente a todos. Sus palabras también provocaron que el padre de Marcos, Ricardo Sáez, se retirara porque se descompuso por la carga emotiva. El ex marido de Quesada no estuvo en condiciones de hablar cuando llegó su turno. Alrededor de Quesada sólo algunos presentes podían sostenerle la mirada; otros clavaban la mirada al suelo.

La Justicia determinó ayer la responsabilidad penal de Jonathan Matías Galindo y del menor D.A.O. en el hecho, catalogado como homicidio agravado criminis causae. A su vez se absolvió por la duda a Carlos Suárez y al adolescente M.H.

Sáez fue atacado en San Martín al 1.800 el 19 de diciembre de 2018 por motochorros que, al no lograr robarle la moto, lo asesinaron de un disparo por la espalda cuando trataba de escapar.

“Ellos no eran niños”

“No hay palabras para describir tanto dolor. En unas semanas se cumplirá otro año del día en que enterramos a Marcos. Aquí la única perpetua es la pena y el sufrimiento que le queda a nuestra familia”, comenzó diciendo Quesada ante el tribunal, integrado por los jueces Federico Moeykens, Soledad Hernández e Isabel Méndez. Luego agregó, afectada por el llanto: “me sigue pareciendo irreal escuchar que se diga ‘el caso Marcos Sáez’. Es muy difícil estar aquí frente a los acusados de su muerte. ¿Mi hijo es sólo un caso? Por supuesto que no, él fue mucho más, y la última promesa que le hice junto al cajón es que haría justicia por todos los sueños y proyectos que le robaron”.

A medida que la mujer hablaba, el imputado Suárez se derrumbaba. El detenido seguía la audiencia a través de zoom y su rostro quedaba expuesto en primer plano. A su turno, negó el hecho pero valoró todo lo que Quesada había hecho por su hijo.

“Este juicio me ha dolido; entiendo el trabajo de los abogados, pero defendieron a los acusados como si fueran los discípulos de Jesucristo”, cuestionó. También criticó el atenuante de minoridad de edad (de dos imputados) y de que se hayan referido por momentos a los enjuiciados como “niños”. Sacó una foto de la comunión de Marcos y la mostró al tribunal: “esto es un niño, no esos que a los 11 años salen a matar”.

Por último recordó el suplicio que vivió ese fatídico día. “Él no volvía, salimos con mi hija a buscarlo desesperadas porque yo creía que se podía haber accidentado. Fuimos a hospitales, crucé semáforos en rojo por la desesperación hasta que la novia de Marcos me llamó y me dijo que había habido un accidente en la San Martín”, rememoró, reviviendo una vez más la tragedia. “Llegué y una persona me dijo: ‘ahí está señora’, y me señaló un bulto tapado con una sábana blanca. Lo reconocí por el calzado. La gente lloraba al verme. Me acerqué a él hasta que me sacaron de la escena. Sólo quería que mi hijo se fuera de este mundo sintiendo el amor de su madre”, concluyó.

Negaciones

Sólo dos de los acusados se atrevieron a hablar. Por consejo de la defensoría oficial, Galindo y M.H. se llamaron al silencio.

Por su parte, D.A.O .y Suárez negaron su participación en el hecho y añadieron que ellos también sufrieron el proceso “siendo inocentes”. Quesada en un momento había mencionado que la muerte de Marcos le provocó un ACV a su abuela, y que eso la llevó a la muerte. “Mi padre también sufrió un ACV y murió porque a mí me detuvieron. Soy inocente, yo no hice nada”, sintetizó el menor.

Suárez siguió la misma línea que el otro imputado, pero destacó a Quesada por su lucha. “Nunca estuve en ningún hecho. Lo siento mucho por la madre de este chico, está muy bien lo que está haciendo de venir a buscar justicia, pero no está bien que me sigan acusando porque soy inocente. Estuve dos años y medio preso siendo inocente, murieron mi abuela y dos tíos durante el proceso”, juró con lágrimas en los ojos.

Tras cinco horas de deliberación, los magistrados dictaron la sentencia.

Llamado de atención: la Justicia exhortó al jefe de policía y a los ministerios a profundizar investigaciones

“En el celular de M.H.se encontraron fotos de armas de fuego, también se registro que ingresó a LA GACETA a leer todas las notas sobre este caso. Algunos testimonios apuntaban a él como miembro de la banda, pero nunca se probó su participación en este hecho. Era importante saber qué llamadas hizo desde ese teléfono esos días y conocer la ubicación del dispositivo al momento del hecho. Faltó profundizar, y por eso no tenemos certezas para condenar”, leyó de la sentencia la jueza Soledad Hernández. Se exhortó a la Policía y a los ministerios Público y de Seguridad a profundizar a fondo este tipo de investigaciones.

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