LO IMPRESCINDIBLE. El agua nutre y limpia las plantas. Es fundamental que las hojas no acumulen polvo.
- JARDINERO PREVENIDO VALE POR DOS.- Observación y acción a tiempo son vitales para el mantenimiento de tu jardín, tu balcón o tu terraza. Por de pronto, en especial en las plantas que están en macetas, cada tanto revisá con lupa las hojas (también el envés) y la inserción de estas en los tallos.
- LIMPIEZA.- Es el primer gran paso: como las plantas respiran por las hojas es muy importante que no estén cubiertas de polvo. Lo necesitan en especial aquellas que no reciben lluvias, en balcones y en interiores.
- CON PAÑO O HISOPO.- Usá un rociador y, en las plantas con hojas grandes, ayudá a la limpieza con un paño limpio o con algodón humedecido. Ambos (aunque parezca de Perogrullo) deben ser enjuagados cuando tengan polvo adherido. Si las hojas son pequeñas (o la planta tiene espinas) pueden usarse hisopos o un pincel.
- ATENCIÓN A POSIBLES SÍNTOMAS.- Hojas amarillentas y arrugadas; también brillantes y pegajosas, lo que es causado por una suerte de melaza que expulsan cuando comen de la savia de la planta. También hay que estar atentos a una especie de “algodón” (que es en realidad reservorio de huevos) que dejan las mínimas cochinillas.
- CON QUÉ COMBATIR PLAGAS.- “Los dos insecticidas orgánicos más difundidos en el mercado son el aceite de neem y el jabón potásico”, explicó a LA GACETA Nicolás Alzogaray, ingeniero agrónomo y propietario de un vivero.
PROTECCIÓN. Con un rociador se aplican los plaguicidas naturales.
- SEPARADOS O COMBINADOS.- Explicó también que vienen formulados (y pueden usarse) por separado o combinados. “Inclusive, vienen ya juntos y potenciados con canela”, agregó. Puede conseguirse un frasco de 100 ml con ambos compuestos desde $290, en Mercado Libre. En Tucumán se consigue en viveros, herboristerías y casas de productos orgánicos.
- JABÓN POTÁSICO.- Insecticida de procedencia vegetal inofensivo para personas y mascotas. Diluir 20 ml en 1 litro de agua y pulverizar sobre toda la planta (no sólo zonas infestadas), especialmente el envés de las hojas y los brotes. Repetir el proceso cada dos semanas, hasta ver la planta sana nuevamente.
- ACEITE DE NEEM.- Sus componentes son naturales y, como actúa en forma sistémica, no es necesario fumigar constantemente. Mezclar 15 ml de en 1 litro de agua y pulverizar sobre las zonas infectadas. Repetir cada dos días, durante un mes. Tirar el sobrante en la tierra, pero no guardar más de 8 horas.
- INSECTICIDAS CASEROS.- Mucho antes que se inventaran los pesticidas químicos, había remedios caseros para deshacerse de insectos. “Por ejemplo puede usarse el jabón blanco disuelto (agua jabonosa) si no se consigue jabón potásico -explica Alzogaray-. O agua donde se depositaron colillas y cenizas de cigarrillo. Esos son los clásicos. Servirán para disminuir población de plagas, pero necesitan más frecuencia de aplicación”.
- EL AJO.- Licuar 1 cabeza de ajo con 5 clavos de olor y 2 vasos de agua; dejar reposar un día y añadir 3 litros de agua. Aplicar vaporizando las hojas.
- CÓMO APROVECHAR SAL Y LIMÓN.- Ayudan a combatir las hormigas. La primera, espolvoreada en los caminitos; el segundo, rociando con el jugo las ramas de las plantas.
ACEITE DE NEEM. Es un plaguicida de componentes naturales.
- PREVENIR.-
• Mantener las plantas bien nutridas; si están débiles son más susceptibles
• Evitar exceso de nitrógeno en el abono: las plantas crecerán con exageración, y los tallos tiernos propician la acción de insectos.
• Eliminar malezas; pueden ser refugio de insectos.







