La incertidumbre sigue siendo el centro de las preocupaciones argentinas - LA GACETA Tucumán

La incertidumbre sigue siendo el centro de las preocupaciones argentinas

Según Zuban Córdoba y Asociados, siete de cada 10 personas creen que los partidos continúan peleándose, mientras no se resuelven los problemas.

19 Oct 2021 Por Marcelo Aguaysol
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La incertidumbre es la emoción que más representa a los argentinos ahora mismo. Así lo muestra un sondeo realizado por Zuban Córdoba y Asociados que, en un trabajo realizado en todo el país, observó que el 34% de los consultados manifiesta sus dudas, una sensación más acentuada entre los votantes macristas (45%) que en aquellos que eligieron a Alberto Fernández como presidente de la Nación (22%).

Los sentimientos negativos se acentúan entre los hogares argentinos. El 62,4% ha considerado que manifiesta esta situación en base a la crisis económica que atraviesa la Argentina, caracterizada por una elevada inflación, con una economía que no logra salir de su estado recesivo y en un contexto en el que el Gobierno no logra encontrar las recetas para encarrilar el rumbo del país.

Ante la consigna "mientras los partidos nacionales se siguen peleando, los problemas de la Argentina siguen iguales", siete de cada 10 argentinos han contestado que están totalmente de acuerdo con esa frase, con un mayor nivel de concordancia con esa idea en la franja etaria de 31 a 45 años. Hace unos días, el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Sergio Massa, había considerado la necesidad de un gran consenso nacional entre políticos, empresarios, sindicalistas y representantes civiles luego de las elecciones del 14 de noviembre. Sin embargo, desde la Casa Rosada se dijo hoy que  el presidente Alberto Fernández "no está convocando a ningún consenso" con la oposición para después de las elecciones generales.

El principal objetivo de la comunicación gubernamental (y de los gobiernos en general) es construir consensos alrededor de sus proyectos y políticas públicas. El consenso es la principal fuente de sustentabilidad y estabilidad para una gestión, con el, todo es más fácil, sin el, todo es más difícil y complejo, advierte Zuban Córdoba y Asociados en la encuesta realizada recientemente y a la accedió LA GACETA.

Las PASO fueron la gran prueba del poco consenso que el gobierno nacional acumula a casi dos años de gestión. A más de un mes de ese turno electoral todavía no parece haber un nuevo rumbo concreto en el gobierno ni una estrategia unificada entre todos los actores de la coalición oficialista. "Es difícil imaginar grandes cambios en la tendencia electoral tomando en cuenta esos elementos, sin embargo, el principal desafío del gobierno no está en noviembre de este año, sino en 2023", puntualiza.

¿Hacia dónde debe dirigirse el nuevo consenso? Según la consultora, el consenso sobre el rumbo del gobierno debe construirse como un gran entramado que incluya a diversos actores y debe trascender a la opinión pública, aunque sea esa opinión pública el principal terreno sobre el que debe trabajar. Pero, ¿cuáles deberían ser los puntos de inicio para encontrar políticas consensuadas?

Según Zuban Córdoba y Asociados, las PyME y la industria del conocimiento aparecen como los principales sectores de la economía con los que el gobierno debería buscar sostenerse. "Esto no parece casual, las PyME son desde hace décadas las principales fuentes de trabajo para la inmensa mayoría de los argentinos y las empresas vinculadas a la exportación de servicios o la generación de software son las que mayor empleo de calidad han generado especialmente en el segmento joven. Irónicamente, ambos han sido sectores que no contaron con demasiado protagonismo en los anuncios o medidas del gobierno post-PASO", puntualiza.

Hacia adentro de la política también deben tejerse grandes acuerdos que faciliten la generación de consensos. "El gobierno ya ha empezado a deslizar la voluntad de acordar con la oposición luego de noviembre. Sin embargo, nuestro estudio también muestra algunos datos interesantes al respecto: los gobernadores del peronismo aparecen como los principales actores con los que el gobierno debería acordar. La falta de federalización de la gestión nacional es uno de los ítems que más se ha cuestionado al gobierno y el resultado de las PASO también es un reflejo de ese cuestionamiento, sin embargo, la agenda de las provincias sigue siendo menospreciada por la política nacional", expresa.

La llegada de Juan Manzur al gabinete nacional parece ser, según la consultora, la punta de lanza para revertir esa situación, pero además de gestos simbólicos hacen falta también medidas y políticas concretas.

"La provincialización de la política es un fenómeno emergente en la Argentina. Frente a una porteñización de la agenda mediática nacional y de la gestión misma del gobierno nacional, las provincias comenzaron a responder hace medianamente poco tiempo, con un fortalecimiento de sus agendas locales y la construcción de identidades políticas que contrastan “lo nacional” para hacer crecer a los actores provinciales", remarca el diagnóstico privado. Un 70% de los argentinos acuerdan con la idea de que mientras los partidos nacionales se pelean los problemas siguen sin resolverse. No es de extrañar que en ese contexto haya provincias en las que las opciones locales son cada vez más competitivas electoralmente. Tampoco es de extrañar que la gente parece confiar más en los gobiernos provinciales que en el gobierno nacional. "Muchos años de trabajo con gestiones provinciales nos confirman esta tendencia: por lo general son los gobernadores e intendentes los que más permeables se muestran a la opinión pública y las diversas formas de estudiarla e interpretarla. Son los líderes locales los que mejor entienden la importancia de gobernar y operar políticamente siempre con consensos y eficiencia. Quizás a la gran vidriera nacional, siempre envuelta en debates abstractos y alejados de los problemas concretos, le cueste entender esa realidad. Mientras eso siga así, no es una locura pensar que sean cada vez más las provincias que apuesten por opciones políticas locales o los gobernadores que decidan hacer “rancho aparte” y mostrarse alejados de las identidades nacionales.", detalla el reporte privado.

El camino hacia el 2023 será largo y empinado. Reconstruir los consensos democráticos y volver a ofrecer un norte político, son los principales desafíos tanto para el oficialismo como para las diferentes fuerzas de oposición. "Entendemos que el voto castigo es un proceso largo que excede al mandato del actual gobierno e incluye, sin dudarlo, al gobierno anterior. La diferencia es que los tiempos de tolerancia de la sociedad argentina, están disminuyendo significativamente. En el medio, por supuesto, está la gente y la creciente indiferencia que siente para con sus representantes nacionales. Un 62% de la población se siente representada por emociones negativos en este momento. Revertir la desafección es la tarea", finaliza Zuban Córdoba y Asociados.

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