Tres métodos para ahorrar tiempo y ser más productivos - LA GACETA Tucumán

Tres métodos para ahorrar tiempo y ser más productivos

En este preciso instante hay al menos dos millones de personas en el mundo deseando lo mismo: qué el día tenga 72 horas para lograr terminar todos sus pendientes. ¿Adónde van a parar las horas perdidas?

01 Jul 2021 Por Guadalupe Norte

- TÉCNICA PODOMORO: aunque suene a una receta de salsa, este sistema permite darle una vuelta a nuestras típicas sesiones de estudio. La técnica fue creada por el ingeniero italiano Franceso Cirillo y consiste en dividir el tiempo en fragmentos de 25 minutos (apodados “pomodoros”) y alterarlos con breves descansos.

- Destinatarios: “este método es ideal para quienes arrancan cursos/talleres y necesitan seguir un ritmo de aprendizaje constante o repasar contenidos antes de sus clases. También se recomienda para la gente dispersa o que retoma el rubro académico tras varios meses o años sin sentarse a leer manuales ni teorías”, explica la coach ontológica Zulema Perondi. La técnica es igual de efectiva en el ámbito laboral cuando ya sentimos un desgaste psíquico y aún falta bastante para acabar la jornada. Permitirse leves descansos aligera la sensación de agotamiento.

EN EL CELULAR. Hay aplicaciones dedicadas al método Pomodoro.

- Beneficios: el fuerte de Pomodoro son los grados de concentración que alcanzamos gracias a los cortos pero estrictos periodos de focalización. Además, las pausas continuas permiten conservar la mente fresca tras varias horas.

- Contraindicaciones: este sistema es poco recomendado para completar tareas basura (aquellas que requieren cero esfuerzo intelectual) y actividades creativas. Tampoco se sugiere para trabajar en equipos porque las charlas grupales e intercambios generan grandes distracciones.

- Paso a paso:

1. Hacer una lista diaria de tareas teniendo en cuenta su orden de prioridad.

2. Programar en el celular, reloj o cronómetro cuatro alarmas. Las mismasdeben sonar cada 25 minutos.

3. Eliminar del entorno cualquier recurso que genere interrupciones y proceder con la primera actividad del cronograma.

4. Luego de suene el recordatorio, marcar en una hoja una “X” para simbolizar que cumplimos la primera etapa de nuestro “pomodoro”.

5. Descansar cinco minutos y continuar con el trabajo hasta escuchar la segunda alarma. Volver a registrar el logro.

6. Tras repetir la metodología cuatro veces, tomar un descanso más prolongado de 15 a 30 minutos.

TIP EXTRA. Tener a mano juguetes antiestrés colabora con la concentración.

- MÉTODO BULLET JOURNAL: fue popularizado por el diseñador estadounidense Ryder Carroll y nos lleva a mezclar el arte con la rutina. La esencia del sistema es crear una agenda totalmente personalizada que incluya tareas, percepciones, eventos y notas en un mismo espacio. Nuestra agenda se arma desde cero -a mano- y con una estética adaptada a los gustos personales”.

- Destinatarios: el método es perfecto para los adolescentes y la gente creativa o con una tendencia a la memoria visual. También va destinado a quienes disfrutan de fabricar artesanías. Los bullet journals se recomiendan para organizar tareas con un alto componente manual y emocional o metas referidas al cuidado corporal (por ejemplo, con rutinas de tratamientos faciales o ejercicios) y desarrollo personal.

- Beneficios: Su proceso artesanal de armado, la alta presencia de colores, texturas y contenido creativo activa en nosotros la gamificación. Como resultado, las obligaciones pesadas y complejas se perciben más fáciles de llevar”, explica la coach ontológica Isabel Valdéz.

- Contraindicaciones: confeccionar un bullet journal requiere de horas extras para ornamentar las hojas. El sistema tampoco es bueno para los tucumanos que llevan rutinas muy flexibles o con horarios muy precisos dado que deberíamos modificar las hojas a cada rato.

- Paso a paso:

1. Seleccionar un cuaderno pequeño con hojas rayadas o lisas.

2. Dividir sus hojas para recrear la cantidad de días que trae cada mes y semana. Escribir las fechas en cada carilla para simular un calendario.

3. Marcar en cada hoja la fecha correspondiente, una sección para notas y otro espacio destinado a fijar las responsabilidades y las metas diarias.

4. Terminar de decorar con dibujos, stickers, memos o cualquier recurso para personalizar los escritos.

LISTAS. Son sugeridas para evitar crear metas laborales poco realistas.

- MÉTODO GTD: la propuesta de “Getting things done” (“consigue hacer las cosas”) fue creada por el instructor de productividad David Allen. Resumiendo, consiste en volcar todos nuestros pendientes en un papel, sin importar si hablamos de un favor, una fecha laboral límite, la compra del super o la limpieza.

- Beneficios: permite desagotar la cabeza de tantas preocupaciones pendientes y evitar la sensación de ansiedad al tener que recordar constantemente cosas.

- Destinatarios: se sugiere para empleados de oficina o cargos administrativos, emprendedores, freelancers o quienes hagan home office.

- Contraindicaciones: hay que estar atentos para anotar cada detalle y quehacer, sin que nada se escape del registro o haya necesidades nuevas “de pasada”.

- Paso a paso:

1. Elegir una libreta o planning con espacio suficiente para armar muchas listas (esto se llama “cubos de almacenamiento”).

2. Escribir sintéticamente las obligaciones y procesarlas a través de etiquetas (como “compras en el centro”, “llamadas”, “proyectos”, etcétera).

3. Los pendientes deben separarse según su tiempo de realización y urgencia. Las reglas son: si la tarea requiere menos de dos minutos, hacerla de inmediato. Si tiene un deadline, calendarizarla. Y, al llevar más de dos minutos: subdividirla en acciones más concretas.

4. Por último, elegir un día de la semana para marcar su seguimiento y chequear los logros.

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