La Biblioteca Alberdi renace desde el polvo y la clausura - LA GACETA Tucumán

La Biblioteca Alberdi renace desde el polvo y la clausura

El centro cultural está nuevamente habilitado al público para consultar libros, hacer ferias y ver obras teatrales. Sebastián Olarte evalúa los daños sufridos.

27 Feb 2021 Por Fabio Ladetto
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CON ATENCIÓN AL PÚBLICO. En la Biblioteca Alberdi se pueden consultar sus libros entre las 8.30 y las 14. LA GACETA / FOTOs de inés quinteros orio

La Biblioteca Popular Alberdi reabrió sus puertas pero redefinida íntegramente como Centro Cultural. Todas las mañanas, entre las 8.30 y las 14, está abierto al público para consultar sus libros añosos, que han resistido el paso del tiempo y de múltiples inclemencias. El fin de semana pasado se realizó en las instalaciones de 9 de Julio 162 una feria artesanal y de ropa y esta noche, a las 22, se repondrá en la sala interna del Teatro de la Paz la obra “Cuarentona al ataque”, protagonizada por Leonor Monzón.

El edificio estuvo cerrado al público desde el 4 de noviembre de 2019, cuando el desprendimiento de material en el interior, donde estaba ubicado un bar, lesionó levemente a 13 personas. El operativo montado llevó a clausurar el lugar y a vallar incluso la vereda hasta determinar la magnitud del siniestro, momento en que trascendió que el lugar no tenía autorización municipal para funcionar.

“Esta reapertura implica devolverle a Tucumán uno de sus espacios culturales más trascendentes, que cumplió 118 años en servicio a la comunidad. La biblioteca es el alma mater, pero la realidad hoy requiere otras cosas, porque no se podría sostener sólo como era antes. Sentimos mucha alegría y orgullo al no haber permitido un cierre definitivo de este lugar y al haber podido recuperarlo pese a quienes querían que no abra más”, sostuvo Sebastián Olarte.

CUIDADO. Personal municipal trabaja en la recuperación de ejemplares.

El director teatral (responsable de las puestas en escena de “Cuarentona...” y otras piezas) recordó que el lugar “estuvo más de un año cerrado, no podíamos entrar ni a ver la cantidad de basura que se acumuló y ése fue el peor daño que se hizo”, luego de que se derrumbase parte del cielorraso sobre la entrada al edificio. El servicio de bar no se reanudará aún, ya que el objetivo es licitar ese emprendimiento gastronómico a inversores que quieran jerarquizar el espacio. Sí está próxima a volver la escuela de ajedrez que funcionaba en sus mesas.

“Se perdió mucho material bibliográfico y se saqueó el lugar con hechos de vandalismo mientras estuvo clausurado; se robaron todo, las computadoras desaparecieron y no quedó ni un cable por lo que hubo que empezar no de cero, sino de menos 10 -detalló-. Lo que se recuperó goza de buena salud. Los diarios antiguos no sufrieron ningún daño y hay libros que ya no se consiguen que se pudieron salvar, en especial de autores tucumanos desde el 1800”.

Olarte niega que el edificio haya tenido graves deterioros en su estructura, que hubiesen derivado en su demolición. “Nunca estuvo en mal estado, más allá de la caída del cielorraso que es un accidente que puede ocurrir en cualquier lugar donde hay propiedades viejas y humedad. No hubo derrumbe estructural ni se cayó nada del techo. Está todo curado y quedó mejor que antes, con tragaluces recuperados dentro de un proyecto que es muy ambicioso y costoso”, describe, y agradece el respaldo de la Municipalidad, de concejales de la capital y del Ente Cultural de la Provincia, aparte de ayudas privadas como de la Asociación de Gasistas. Aún hay trabajos minuciosos de limpieza de libros con cepillos y pinceles por la tierra acumulada. “La recuperación será de a poco”, aclara.

Reconoce que se superaron muchas trabas para lograr el resultado: “si antes tuvo brillo, queremos que ahora sea mucho mayor con espectáculos de nivel”. “El desafío artístico no es muy distinto del de otros momentos, con propuestas que a la gente le interese y abierto a que todos los artistas y grupos vengan a mostrar sus creaciones. Estamos trabajando para presentar nuevas obras, aparte de las reposiciones, lo que es posible ya que contamos con dos espacios: la sala mayor que es el Teatro de la Paz (más de 200 butacas) y la Biblioteca Cultural (150 asientos). Respetando el protocolo de trabajar a 30% de la capacidad habilitado, se lo puede hacer bien y nos mantiene en vigencia luego de tanto tiempo de quietud”, asevera.

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