Para ACDE, el cambio es urgente y pidieron reglas de juego claras

13 Jun 2020 Por Hernán Miranda

El penúltimo bloque del encuentro virtual de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) consistió en una mesa panel moderada por José Ignacio Lobo, ex presidente de la Sociedad Rural de Tucumán. Allí él conversó con Martín Cabrales, vicepresidente de la empresa de café que lleva su apellido, y Rubén Salim, cofundador y director ejecutivo de Untech. Después, Gonzalo Tanoira, presidente de ACDE, y Guillermo Conti, organizador del acontecimiento, reflexionaron sobre la crisis actual y extrajeron las conclusiones de los discursos de estas dos jornadas que abrieron horizontes para un nuevo hoy, como proponía el título del encuentro.

Así, Lobo recordó que la Iglesia católica postula el principio de subsidiariedad. “Significa que el Estado debe intervenir solo donde los privados no pueden estar presentes -explicó-. Debemos olvidarnos del Estado como el gran patrón y pensar que los privados somos capaces de sacar adelante el país”. Por su parte, Cabrales les recomendó a los pequeños empresarios que se angustien lo menos posible y traten de mirar al mediano y largo plazo: “hoy, si uno como empresario no tuviera esperanzas ni proyectos, no podría levantarse cada mañana; pero siempre ha sido así en la Argentina. Pienso en las épocas de mi abuelo, de mi padre y en la mía y me animo a mira más allá de este año y seguir construyendo el país”.

Entretanto, Salim contó su historia de emprendedorismo: con Alberto Ramos Vernieri, inventor de una crema para curar heridas crónicas, crearon la firma Untech y obtuvieron una beca en la NASA (Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio, por sus siglas en inglés) para participar de un proceso de aceleración. En el futuro próximo, esperan salir al mercado internacional. “Creo que los emprendedores tienen que saber que hay muchísimos conocimientos que se pueden transformar en un negocio. No es simplemente investigar, sino que se pueden aprovechar esos años de investigación para efectivamente llegar las personas”, transmitió.

Tanto Cabrales como Salim insistieron en la necesidad de que el Estado brinde reglas de juego claras y continuas. “En el último tiempo -recordó el segundo- se derogaron la Ley de Economía del Conocimiento y las SAS (sociedades por acciones simplificadas). Nosotros vimos lo simple que es crear una empresa en Estados Unidos. Creo que hay que lograr algo parecido para liberar el potencial y crear riqueza”. Mientras que Cabrales observó: “Argentina“necesita un marco económico y jurídico que tenga continuidad. Mientras no haya confianza, va a ser muy difícil que la gente invierta. Necesitamos políticas de Estado y para eso la sociedad tiene que actuar en conjunto. Mientras pensemos que unos son la extrema derecha y los otros Venezuela, no vamos a avanzar”.

Tras la mesa panel, Tanoira consideró que la pandemia trae un desafío filosófico: repensar el lugar que cada persona ocupa en la sociedad. “Yo veo enormes desafíos éticos que se van a generar en los próximos tiempos y que son más importantes que la tecnología o la economía -manifestó-. Lo que ACDE propone es centrar ese cambio cultural en la inversión privada y la unión de los argentinos. No podemos superar esta crisis desde una grieta donde cada lado piensa que tiene la razón. Y nosotros, como empresarios, tenemos que entender que el cambio pasa por el mundo de la política participar en la definición de una nueva política”.

Además, el presidente de la entidad empresarial que promueve los valores cristianos argumentó que en gran parte de la historia argentina los empresarios no prestaron atención a lo que le convenía al país. “Creo que tenemos que darnos cuenta de qué es lo mejor para todos y no solo para nosotros; si no, vamos a terminar todos bajo el mar”. A continuación, Conti habló de que la crisis actual no es simplemente una época de cambios, sino que trae un cambio de época y reflexionó: “la invitación que hace ACDE es a dejar de mirar el obstáculo. La crisis existe. pero podemos corrernos y mirar que si hacemos el esfuerzo para interpretar el escenario de mediano plazo y construir soluciones, vamos a crear nuevas oportunidades”.

Finalmente, Federico Lanati y Dermidio Martínez Zavalía, miembros de ACDE Tucumán, brindaron unas últimas palabras. “Sigamos el ejemplo de Enrique Shaw, el fundador de ACDE -dijo Martínez Zavalía-: él decía que si una acción de un empresario no es buena para el país, tarde o temprano tampoco será buena para su empresa”.

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