El titular de la Cámara Federal de la Seguridad Social, Luis Herrero, quien dejará su cargo de magistrado el 1 de enero, aseguró que “mientras exista el Consejo de la Magistratura, no va a haber una Justicia independiente” en la Argentina.
Conocido por sus treinta años de trayectoria, e innumerables y emblemáticos fallos en favor de reclamos de jubilados en pos del reajuste de sus haberes jubilatorios y de la restitución de cientos de miles de pensiones no contributivas por invalidez declaradas caducas o dadas de baja, Herrero decidió jubilarse y retirarse de la actividad judicial. “En la Argentina, la política se metió irrazonablemente en la Justicia. El sistema está conformado de tal manera que los jueces no pueden ser independientes”, aseveró Herrero a Télam.
En este sentido, el camarista planteó que “mientras exista el Consejo de la Magistratura, no va a haber una Justicia independiente porque el poder político domina”, y, en sintonía con ese planteo, destacó la necesidad de “reformar la Constitución” para eliminar ese órgano y diseñar un sistema judicial “como el de Uruguay, Chile o Brasil”. “¿Qué juez va a hacer justicia o va a dictar sentencias independientes” si el Consejo de la Magistratura “es el que hace las ternas, el que tiene la potestad disciplinaria y el que manda eventualmente a enjuiciamiento” a magistrados por su desempeño, se preguntó el magistrado.
“Si lo hicieran, me podrían a mí como ejemplo y dirían que les va a pasar como le pasó a Herrero, que me persiguieron por dictar medidas cautelares a favor de los jubilados, y por haber intimado al director ejecutivo de la Anses, en ese momento, Diego Bossio, para que cumpliera con el fallo Badaro a todos sus destinatarios”, sostuvo Herrero.
Con estos argumentos, indicó que se jubilará con “la desazón” de que, “a pesar de los fallos dictados, el Poder Judicial en su esencia no cambió”, y de que “el sistema está conformado de tal forma que los jueces no pueden ser independientes porque, si lo son, les arman una causa y les hacen la vida imposible”.
Al hacer un repaso de su trayectoria en el fuero de la Seguridad Social y a modo de balance, Herrero remarcó que, merced a “un plan organizacional diseñado por el licenciado en Informática Pablo Cheli y dirigido también por la doctora Marina D’onofrio”, que primero aplicó en su Sala, la II, y que, luego, hizo extensivo al resto, se logró disminuir “exponencialmente” la cantidad de expedientes acumulados en el fuero, lo que denominan el “freezer” de causas.
No obstante, sostuvo que “la baja” en la cantidad de demandas contra el Estado por los haberes “es producto del desaliento de los jubilados y del no cumplimiento por parte del Estado” de lo establecido en sentencias dictadas.
“No me alegra decir que hay menos demandas porque entiendo que eso es producto de que los jubilados y jubiladas ya no tienen confianza ni fe en una Justicia que, cuando le responde, ellos ya posiblemente no viven, por la irrazonable demora de los juicios previsionales”, aseveró. En este punto, el magistrado remarcó que “es pública y notoria la litigiosidad en el fuero de la Seguridad Social”, y entendió que “no va a disminuir simplemente porque los haberes no guardan la justa proporcionalidad que deberían guardar con los salarios de los trabajadores activos”.
“Si antes estos juicios demoraban un promedio de siete años, ahora puede ser que duren entre tres y cuatro, y, siempre, lo que más demora es la ejecución del pago”, subrayó el magistrado.
Y consignó que, mientras que en 2015 llegaron a haber “85.000 expedientes con sentencia firme” por reclamos de reajustes jubilatorios acumulados, hoy “hay unos 12.000” en esa situación. (Télam)







