Lebbos dilata el juicio de un ex fiscal, según una jueza - LA GACETA Tucumán

Lebbos dilata el juicio de un ex fiscal, según una jueza

El próximo viernes fijarían la fecha del debate.

07 Dic 2019
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RETORNO. Carlos Albaca volvió ayer a los Tribunales penales como acusado. la gaceta / foto de Analía Jaramillo

Después de una suspensión y hartas vicisitudes relativas a la integración del tribunal, las partes se encontraron en la Sala I de la Cámara Penal de esta capital para organizar el juzgamiento del ex fiscal Carlos Albaca por los presuntos hechos ilícitos cometidos durante la investigación del homicidio de Paulina Lebbos (2006-2013). Pero la audiencia de orden no tuvo la productividad esperada y pasadas las 13 el presidente Pedro Roldán Vázquez dispuso que el acto continúe el viernes a partir de las 9. Se supone que ese día fijarán la fecha de inicio del primer juicio oral de un representante del Ministerio Público Fiscal. La actividad de ayer se concentró en los conflictos entre la querella y la jueza Alicia Freidenberg. Luego de que el estrado ratificara su participación, la magistrada pidió que constara en acta que la dilación del juzgamiento obedecía a los planteos del padre de la víctima, Alberto Lebbos.

Con traje y barba encanecida, el imputado Albaca llegó al edificio de la Justicia penal acompañado de su defensor Manuel Pedernera, quien no puso objeciones a que Roldán Vázquez, Diego Lammoglia y Freidenberg celebraran el juicio. En su primera intervención, el abogado querellante Emilio Mrad recordó que pretendían que la Corte Suprema de Justicia de Tucumán revisara la decisión de mantener a Freidenberg en el estrado mediante un recurso de casación. Esas palabras obligaron a decretar un cuarto intermedio minutos después del inicio de la audiencia y a llamar a la camarista María Balcázar, quien ya se había unido a Roldán Vázquez y a Lammoglia para descartar la recusación y la inhibición de Freidenberg.

Luego de deliberar durante tres horas, el tribunal comunicó que rechazaba el recurso de casación. Entre otros argumentos, la Sala I manifestó que no advertía la existencia de motivos objetivos para fundar la apreciación subjetiva de la falta de credibilidad atribuida a Freidenberg por parte de la querella. Lebbos había expresado que perdió la confianza en la jueza luego de que en julio esta firmara sin oírlo el cese de la prisión a favor de Eduardo Di Lella, imputado condenado sin sentencia firme por el encubrimiento del homicidio.

Luego de la notificación del nuevo aval a Freidenberg, esta regresó al estrado. “¿Me permite la palabra?”, dijo aquella a Roldán Vázquez. Y expresó: “quiero hacer constar en el acta que la mayoría de las dilaciones han sido provocadas por planteos de las partes, especialmente del querellante. Se han perjudicado los pilares del juicio oral: la inmediatez, la economía y la celeridad”. A continuación, Mrad dijo: “quiero el rechazo de la petición de Freidenberg. No hemos entorpecido ni dilatado el proceso, y no corresponde endilgar responsabilidad alguna a las partes”. Pedernera por su cuenta añadió que tampoco iba a aceptar que le atribuyeran demoras. “No hicimos un solo planteo: fuimos llevados como chicos al baño”, afirmó. Freidenberg luego aclaró que su queja iba dirigida a la querella y que tenía derecho a pedir la constancia que había solicitado.

Roldán Vázquez fue salomónico: resolvió que en el acta figuraran las manifestaciones de todos. Acto seguido convocó a las partes a simplificar la prueba, en particular, a evaluar la pertinencia de ciertos testimonios. “Al juicio lo vamos a hacer”, aseguró. A la salida de la audiencia, Lebbos insistió en que iba a seguir batallando para obtener el apartamiento de Freidenberg. “Hay una animosidad manifiesta de su parte”, evaluó.

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