Reino Unido catalogó la incautación del buque petrolero como un “acto hostil”

La fuerza naval iraní retiene el “Stena Impero” desde la semana pasada. Las repercusiones persisten a nivel internacional El barco fue incautado por “no respetar el código marítimo internacional” y estar involucrado en un accidente.

21 Jul 2019
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ESTRECHO DE ORMUZ. La nave incautada, de bandera inglesa y con 23 tripulantes dentro, es capaz de transportar 2 millones de litros de combustible. reuters

Continúa la tensión entre Irán y Reino Unido luego de que la Guardia Revolucionaria de Irán incautara, la semana pasada, un petrolero extranjero con 23 tripulantes. En su interior, la embarcación cargaba con un millón de litros de combustible.

Al respecto, Irán sentenció que el buque británico fue retenido porque participó en un incidente marítimo. “El ‘Stena Impero’ colisionó con un barco pesquero local cuya llamada de socorro fue ignorada”, afirmó Allahmorad Afifipour, jefe de la Organización Marítima y Portuaria de la provincia meridional de Hormozgan.

Horas después, los responsables iraníes trasladaron el petrolero incautado en el Estrecho de Ormuz al puerto de Bander Abbas, situado en la costa sur. Según detalló la agencia de noticias noticias ‘Fars de Irán’, el petrolero y su tripulación permanecerán allí mientras se investiga el incidente.

Ante la imprecisión de los datos aportados Penny Mordaun, secretaria de Defensa británica, rechazó el justificativo y calificó el suceso como un “acto hostil”. “Tras la detención legal de Gibraltar de un petróleo con destino a Siri, Irán podría estar eligiendo un camino peligroso de comportamiento ilegal y desestabilizador”, expresó a su vez el ministro de Asuntos Exteriores Jeremy Hunt.

Durante una conferencia de prensa gestada a raíz del incidente, Hunt resaltó que la captura podría tratarse de una “represalia injustificada” luego de los sucesos del 4 de julio. Día en que la marina británica se apoderó del petrolero iraní “Grace 1”. La detención se produjo en Gibraltar bajo sospechas de contrabando de petróleo a Siria, en violación de las sanciones decretadas por la Unión Europea.

Acorde a los reportes, el buque se dirigía a un puerto de Arabia Saudita y, de repente, cambió de rumbo tras atravesar el estrecho de la desembocadura del Golfo Pérsico. Ruta a través de la cual pasa una quinta parte de los suministros de petróleo del mundo.

Otras voces

Ante la tensión, las entidades diplomáticas de Alemania y Francia hicieron un llamamiento de paz. “Otro conflicto regional sería muy peligroso, ya que también socavaría los esfuerzos para encontrar una salida a la crisis actual”, dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores alemán, que exigió la liberación del petrolero.

A su vez, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia emitió una declaración en la que expresó su preocupación y llamó a las autoridades iraníes a liberar lo antes posible al petrolero y a su tripulación y a “respetar la libertad de navegación”. “Esta acción es perjudicial para la necesaria desescalada de tensión en la región del Golfo. La condenamos firmemente y expresamos nuestra solidaridad con Reino Unido”, apuntaron las autoridades correspondientes.

Por su parte, luego de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump afirmara que estaba dispuesto a hablar con Reino Unidos sobre la incautación, los precios del petróleo subieran por encima de los 62 dólares el barril.

Los dichos del presidente se encuadran dentro de una política que ha culpado a Irán de una serie de ataques contra el transporte marítimo -alrededor del Estrecho de Ormuz- desde mediados de mayo.

Como respuesta ante las acusaciones, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, acusó a Washington de crear un clima de “inestabilidad, presión sobre la población y aumento del extremismo”. (Télam, Reuters)

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