Miles de centroamericanos huyen de la miseria y la violencia

El presidente de Estados Unidos amenazó con cerrar las fronteras con México para frenar las caravanas humanas.

05 Abr 2019 Por Francisco Chico

Pobreza e inseguridad. Estas son las causas por las que miles de centroamericanos emprenden el viaje que los separa de la frontera con los Estados Unidos. “Ni siquiera las pondría en orden”, explicó Karla Castillo en diálogo con LA GACETA. Ella es de El Salvador y trabajó asistiendo a las caravanas de migrantes en Tijuana, al norte de México.

En los últimos días estos desplazados por la miseria volvieron a ser noticia por una serie de amenazas proferidas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Según consignaron diversos medios internacionales, como los periódicos New York Times y El País, el mandatario norteamericano dijo que cerraría la frontera con México si no lograban reducir la inmigración irregular. Además, el Ejecutivo comunicó al Congreso que pretende dejar de enviar asistencia financiera a Guatemala, Honduras y El Salvador, los países que integran el llamado Triángulo Norte.

“Hay organizaciones de la sociedad civil en Honduras que reciben ayuda del gobierno de Estados Unidos”, explicó Rafael Jerez Moreno, investigador hondureño, en diálogo con este diario. Aunque aclaró que no hay certezas sobre la cantidad de ayuda que recibe su país, datos de Agencia EFE señalan que la administración norteamericana habría destinado unos U$S 500 millones a los tres países del Triángulo Norte entre 2017 y 2018. Estos fondos se utilizan en diversos programas que, con variantes, están dirigidos a erradicar la violencia y mejorar las condiciones de vida de centroamericanos en situación de vulnerabilidad. Jerez Moreno contó que, en Honduras, cerca de un 60 % de la población se encuentra en situación de pobreza y un 47 % en pobreza extrema.

La falta de oportunidades para quienes son invisibilizados por su propio estado también fue descrita por Castillo desde El Salvador, y a eso se le suma la violencia de las maras y de las pandillas en los tres países centroamericanos. El emprender un viaje para tratar de escapar de estos males no nació con las caravanas que desde octubre, en distintas ocasiones, viajaron hacia las diversas fronteras en grupos de a miles.

Migrantes en Sonora ARCHIVO

“Lo de los migrantes es un flujo constante. Salen cientos de personas todos los días hacia México para tratar de llegar a los Estados Unidos”, contó Francisco Urizar, abogado guatemalteco. Opinó que la consecuencia fundamental de las caravanas fue la de posicionar al tema migratorio en la agenda de la región. “Lo que hizo fue darles un lugar político, cambia la situación por el reproche de inhumanidad hacia los migrantes hasta ahora había caído en Europa”, analizó.

Trump dio el primer paso hacia una reducción o eventual finalización de la asistencia al Triángulo Norte, aunque encontrará oposición en el Congreso. Mientras tanto, como explicó Urizar, los migrantes seguirán emprendiendo su viaje para huir de la pobreza y de la violencia de a cientos o quizás de a miles. Y esto difícilmente se acabe si tanto los gobiernos locales como las potencias extranjeras abandonan la lucha contra los problemas que provocan esta situación.

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