“Le pegó un tiro porque lo reconoció”, dijo la madre

La víctima conversaba con dos amigos en la vereda de una casa, en El Manantial. Los sospechosos se llevaron su motocicleta. Un joven de 24 años recibió un disparo al intentar escapar del ataque de tres hombres.

27 Ene 2019

En la madrugada de ayer, Matías Exequiel Clemente conversaba con una amiga y un amigo en la vereda. Había llegado a la vivienda del barrio Ampliación Elena White, en El Manantial, en su moto Honda CG 150. Cuando promediaba la reunión, tres personas llegaron en otra motocicleta y avanzaron hacia el grupo para robarle el rodado. Uno de los “motochorros” se bajó y realizó un disparo apuntando al suelo. Los amigos, en segundos, intentaron meterse en la casa. Pero se escucharon más tiros. Clemente, de 24 años, logró traspasar la puerta, pero finalmente cayó al suelo sin vida.

Luego del hecho, los familiares y amigos señalaron a un conocido del barrio 11 de marzo, en la Capital, como posible autor material del hecho.

“A las tres de la madrugada estaba intentando vender a $ 3.000 la moto que había robado en otro barrio cercano”, contó Carlos, quien acompañaba a Mariana Clemente y a Daniel González, hermana y primo de la víctima, en la comisaría de El Manantial. Habían llegado en medio del dolor, con la intención de sumar datos para la investigación.

“Mi hermano estaba con un amigo y con una amiga. El chico que andaba con él declaró hoy (por ayer)”, contó Clemente. “Además, no hemos recuperado la moto robada”, añadió.

Matías estaba de novio y trabajaba en una empresa dedicada a obras de herrería, entre otras actividades.

“Era un chico de ‘10’, que laburaba de lunes a lunes. No se metía (en problemas) con nadie. Creo que tenía que volver a trabajar la próxima semana, después de sus vacaciones”, contó el primo.

Las referencias

Fuentes policiales informaron que la víctima contaba con antecedentes delictivos: robo y contravenciones, y que había existido sobre él un oficio de traslado al penal de Villa Urquiza.

En el lugar del crimen se registraron vainas servidas, entre otros elementos y los investigadores manejarían varias hipótesis en torno de la causa. No se descartaría entre esas líneas un posible ajuste de cuentas.

CRIMEN. Clemente, la víctima, trabajaba de herrero.

“Mi hijo no era un delincuente. La Policía no debe confundir las cosas. A él le robaron la moto. Le pegó un tiro en la cabeza porque lo reconoció (al atacante)”, remarcó Viviana Guerrero, madre del muchacho fallecido.

El caso de Clemente se ha convertido en el noveno homicidio en la provincia en lo que va de enero, igualando el promedio mensual de 2018.

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