“Lamentablemente, el consumo de psicofármacos se ha vuelto muy habitual. Es un problema muy serio. Actualmente hay un policonsumo, eso complica más los cuadros para tratarlos”, opinó el psicólogo Emilio Mustafá, especialista en adicciones. “En los barrios se consume mucha pasta base, pero también pastillas”, señaló Mustafá, quien trabaja con los chicos de algunos de los barrios más sensibles de la provincia. Fármacos como el alprazolam y el clonazepam son los más consumidos en los barrios, explicó.
El profesional contó que el incremento en el consumo de psicofármacos comenzó a advertirse hace cuatro años. En los quioscos de droga, precisó, cada pastilla tiene un costo de entre $ 5 y $15. “Los jóvenes suelen consumirla con alcohol y que pueden llegar a ingerir unas 15 por día.
“Hay chicos que pueden llegar a consumir hasta un blíster por día. Con la mezcla con bebidas alcohólicas genera una conducta muy agresiva, Los chicos se pierden. No se acuerdan de lo que hacen y pueden sufrir crisis convulsivas”, advirtió el experto.
Sin receta
Mustafá aclaró que se trata de medicamentos que no son de venta libre. “Son medicamentos que requieren de una receta. Hay que investigar qué pasa que es tan fácil conseguirlos en algunos lugares. Hay chicos que solamente son adictos a este tipo de drogas”, explicó.
“En algunos barrios los chicos consiguen las pastillas en lugares no autorizados. Eso ocasiona situaciones violentas cuando no se las quieren vender en otros locales. Es uno de los motivos por el que hacíamos controles en farmacias. También se realizan controles en zonas limítrofes para contrarrestar el ingreso de químicos de manera ilegal”, señaló Luis Ibáñez, secretario de Seguridad. “Resolver el problema de la droga y de las adicciones es una de las tareas que estamos encarando con mucho trabajo coordinado”, expresó.








