El alfarismo no consigue tratar el Presupuesto 2018

Los ediles alfaristas también intentaron aprobar la Cuenta de Inversión de 2017, pero la oposición rechazó el intento de “tratamiento express”.

11 Ago 2018
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BRAZOS CRUZADOS. Pellegrini defendió la gestión municipal y clamó para acelerar los temas de la agenda económica. prensa concejo deliberante san miguel de tucumán

Los concejales del oficialismo, aliados al intendente Germán Alfaro (Cambiemos), intentaron en vano marcar los tiempos del Concejo: convocaron a una sesión extraordinaria para tratar el Presupuesto de 2018 ($ 5.549 millones) y la Cuenta de Inversión de 2017, pero los opositores se abroquelaron para evitar el debate de los expedientes.

El alfarista Raúl Pellegrini, férreo defensor de la gestión municipal, argumentó durante una hora para justificar la necesidad de tratar los proyectos. “Tuvieron ocho meses para tratar el Presupuesto de este año, entró el 10 de enero. No quieren tratarlo para privar a la Intendencia de la herramienta necesaria para la gestión, hacer esto es una medida políticamente criminal”, vociferó Pellegrini. Los ediles peronistas y bussistas justificaron su negativa en que aguardaban por informes técnicos de la Municipalidad.

Como los temas incluidos en el orden del día no contaban con dictamen de comisión, debían reunir dos tercios de los votos para habilitar su tratamiento (12 de 18). Las bancadas Tucumán Crece-PJ, Fuerza Republicana y Restauración Peronista no acompañaron al oficialismo y, por ello, no se debatieron los expedientes. La misma suerte corrió con la moratoria para comercios y empresas solicitada por la Federación Económica de Tucumán, que no alcanzó los votos por la negativa del peronismo.

Los miembros de Cambiemos aprovecharon el momento para justificar su voto para dar sus argumentos sobre la Cuenta de Inversión y el Presupuesto. Indignado por los discursos extensos, Ricardo Bussi presentó un proyecto para solicitar que se coloque un cronómetro en el recinto, como en el Congreso.

Gritos en las bancas

El primer expediente en el temario de la jornada fue la Cuenta de Inversión 2017. Se trata del instrumento administrativo a través del cual el intendente debe justificar la manera en la que utilizó el dinero público presupuestado. La última vez que se trató el expediente en el recinto fue en 2010, cuando los ediles analizaron el informe de gastos de 2009. Dos meses atrás, el presidente Armando Cortalezzi (PJ) había remarcado observaciones en el informe de gastos de 2017 y lo tildó de “mamarracho”.

“No podemos tratar la Cuenta de Inversión sin conocer el análisis técnico que realicen los asesores de las comisiones. Sin estos datos técnicos, no puedo emitir una opinión política”, planteó Bussi.

“La Cuenta de Inversión está en tratamiento, la comisión está en cuarto intermedio a la espera de recibir informes del municipio. No debemos darle un tratamiento express, es irresponsable, me hace sospechar que se quiere ocultar algo”, sentó postura José María Franco, presidente de la comisión de Hacienda. “Tal vez tengan miedo, sabemos que (el expediente) está mal hecho, los expusimos”, agregó. El presidente del bloque peronistas, David Mizrahi, coincidió con Franco: “en la parte que hace referencia a las deudas públicas en algunos ítems se hace referencia a los valores en pesos, en otros en dólares, pero hay pasivos que no se sabe si son en dólares o pesos”.

Pellegrini no tuvo reparos: acusó a la comisión demorar el tratamiento de los expedientes para perjudicar a Alfaro. “Nosotros queremos debatir acá, porque la comisión de Hacienda trabaja muy mal. Hay 10 concejales (por peronistas y bussistas) que quieren que funcione mal. Salieron a manifestar un montón de barbaridades y mentiras utilizando una herramienta que es compleja, para descalificar”, comenzó a criticar el alfarista. Cortalezzi y Franco se retiraron, dejando la presidencia del cuerpo en manos de la peronista Belén Cruzado Sánchez, vicepresidenta segunda. Tras algunos minutos, ella salió del recinto: por reglamento, le tocaba encabezar la sesión a Bussi, por presidir la comisión de Peticiones.

“Vaya redondeando concejal, sólo tiene que justificar su voto”, lo interrumpió Bussi. Pellegrini estaba exasperado: “esto es para poner una mordaza, corte el micrófono pero seguiré hablando”. Cortalezzi retornó a la presidencia para calmar la sesión. “Plantearon que había cifras que no corresponden en el expediente, y es porque confundieron el periodo fiscal con el periodo legislativo, y ahí hay mala intención”, dijo el alfarista promediando los veinte minutos de discurso. El artículo 94 del reglamento fija como tope 10 minutos. Unos metros atrás, Franco bromeaba tomándose una foto con asesores. Varios ediles blanqueaban sus ojos.

“Debatamos, digan la verdad, mintieron en los medios de que faltaban $ 20 millones del presupuesto del Concejo, pero porque hubo un veto parcial. ¿¡Dónde están!? Mezclan todo, ¿dónde está el mamarracho? Es una estrategia de la oposición”, dijo Pellegrini dando alaridos y golpeando su banca. El peronista Juan Luis Pérez levantó las cejas. “Acá no figura la deuda del municipio con el Subsidio de Salud. Vamos a seguir pidiendo informes para saber quién debe a quién. También figuran obras, como la peatonal, con un monto recibido de Nación de $ 4,5 millones y en todos los medios dicen que costó $ 35 millones. Algunos funcionarios dijeron que la Municipalidad ponía plata propia hasta recibir los fondos. Eso es malversación, no podemos aprobar esto sin aclararlo”, planteó el peronista.

Agustín Romano Norri salió al cruce: “hablan de los informes, pero ayer llegó la respuesta a la comisión. Dicen que no hay tiempo para estudiarlo, pero llevan meses aquí. Hablan de la Cuenta de Inversión como si estuviera en una bóveda, cuando están cargadas en la página de la municipalidad”.

El bussista Eduardo Verón Guerra fue el último en justificar su postura: “el 2017 fue un año electoral en el que Alfaro repartió tickets de supermercado antes de las elecciones, hubo donaciones de dinero para reparar una capilla en Ranchillos, una serie de anormalidades... queremos analizar qué se hizo con la friolera de $ 4.465 millones”. Luego de tres horas, las intenciones de Cambiemos quedaron truncas: no se trataron los expedientes.

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