Ser positivos, estar acompañados y tener un líder, las claves para sobrevivir a una situación límite

11 Jul 2018
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12 niños y su entrenador de fútbol. 9 días sin comida, encerrados en una cueva, sin una señal del exterior. 17 días sin ver la luz. El hecho ocurrido en Tailandia mantuvo en vilo al mundo entero. Quedamos asombrados y emocionados por la capacidad de supervivencia que logró este grupo bajo la tierra ¿Cómo lo consiguieron? ¿Cómo hacen frente las personas a este tipo de sucesos en los que su vida está en serio peligro?

La licenciada Paola Brito, de la Comisión de Emergencias y Catástrofes del colegio de Psicólogos, explica que en este tipo de sucesos el impacto es tanto psicológico como fisiológico. “Nadie está preparado para algo inesperado, que pone en peligro su vida. Pero hay que aclarar que el mismo hecho impacta de distinta manera en cada persona porque cada uno tiene sus propios recursos, una historia y una crianza distinta”, señala la experta. No obstante, añade que en el caso de Tailandia, el hecho de que hayan sido niños fue positivo, ya que los chicos son más flexibles y se adaptan mejor a las circunstancias.

La primera reacción ante un suceso grave que desborda a la persona puede ser, según Brito, entrar en shock, paralizarse, gritar, acelerarse o bien actuar pasivamente tratando de ayudar a quienes no pueden manejar la situación. Lo importante en esos primeros instantes es no tomar malas decisiones que nos pongan en peligro.

A medida que el peligro inminente se aleja (en este caso, la creciente de agua se detuvo) comienzan a surgir las necesidades de supervivencia a largo plazo. El cuerpo humano tiene necesidades fisiológicas: agua, comida y abrigo. “Cuando estas cosas básicas empiezan a faltar, empezás a sentir que te descompensás, lo cual también afecta el equilibrio emocional; uno se pone irritable”, destaca.

En la supervivencia la salud mental es tan importante como la física. Mantener una actitud positiva es fundamental. “No hablamos de lo utópico, sino de pensar en un equilibrio: sentir que no todo está perdido, que hay algo para hacer, tratar de ver cómo se puede salir de esa situación, no perder la esperanza”, señala la presidenta de la filial Tucumán de la asociación civil Psicólogos sin Fronteras (PsF)

Muchas personas apelan a sus creencias religiosas. Otras apelan a sentir que hay algo superior, que va más allá de ellos y no se puede manejar. Hay tiempo para reflexionar, para encontrarle sentido a la vida, enumera Brito.

Sin dudas, aparece el instinto de supervivencia. Aún en condiciones muy extremas, la mayoría de las personas intentará sobrevivir y no dejarse morir. De hecho, en 2010, un grupo de 33 mineros chilenos resistió 69 días antes de ser rescatados.

“En la situación de Tailandia ayudó mucho que haya sido un grupo. No es lo mismo que estar solo; cualquier hecho es menos amenazante cuando uno está acompañado”, resalta. Y añade que la figura del entrenador a su lado, como autoridad, también ha sido clave para salir adelante.

Preparación

Según la psicóloga, es fundamental preparar en la comunidad a todos los adultos que tienen a cargo niños, que sepan cómo actuar ante situaciones problemáticas. “Uno nunca piensa que le puede pasar algo así. Es cierto, no pasará lo mismo pero sí pueden estar expuestos a otras emergencias. Y que haya un responsable capacitado para brindar primeros auxilios físicos y emocionales es primordial. Desde la facultad insistimos, aún sin éxito, en firmar un convenio con escuelas y clubes para capacitar a los maestros y profesores. Casos como el de Tailandia nos muestran que esto es una cuestión de vida o muerte”, resalta la docente de Psicología de las Emergencias y Catástrofes.

El día después del rescate, el volver a la rutina habitual después de un hecho grave, también pone a prueba a las personas. “Nunca se vuelve a ser el de antes. Hay reacciones esperables: que entres en shock, que te paralices, que te agites, que tengas pesadillas o terrores nocturnos. Lo normal es que esas conductas vayan cediendo mientras uno va recuperando su cotidianidad. Se calcula entre uno y dos meses de recuperación”, explica la profesional, al referirse al estrés postraumático.

Pero insiste: no todas las personas reaccionarán de la misma forma. Depende también de la contención familiar que tengan. Algunos necesitan más tiempo. Otros podrían desarrollar un trauma. “Por eso es importante recibir asistencia de profesionales de salud mental desde el primer momento; no esperar que aparezcan síntomas con el tiempo”, puntualiza la experta, dejando en claro que no hay una sola receta para hacer frente a una situación límite. Como tampoco es cierto que siempre “lo que no te mata te fortalece”.

Los hechos 
n Doce jóvenes futbolistas y su entrenador entraron en la cueva Tham Luang Nang Non de Tailandia, en lo que iba a ser una excursión divertida después del entrenamiento. 
n Un torrente de agua inundó la cueva después de una lluvia torrencial y el grupo quedó atrapado en una pequeña plataforma de roca en el interior de la gran red de túneles de la cueva.
n Pasaron nueve días antes de que dos buzos británicos localizaran al grupo. Estaban vivos y aparentemente en buen estado físico y mental.  
emoción 
“necesitamos más líderes y no tantos caudillos”
El profesor Ricardo Sánchez, fundador y ex jefe del grupo scout Perito Moreno, se emocionó hasta las lágrimas después de enterarse del rescate de los chicos tailandeses. “Fue algo realmente heroico. La idea de equipo, de ayudarse y sostenerse, fue fundamental. Destaco la figura del profesor, que los mantuvo unidos y fuertes en la oscuridad, sin comida, sin nada. Es un líder gigante”, resaltó, casi sin voz. 
El fin de semana, en un campamento con el grupo scout, rezaron una y cien veces para que en el rescate de Tailandia saliera todo bien. “Este hecho nos deja una enseñanza maravillosa: cuando los chicos descubren un líder lo siguen a todos lados, hacen lo que sea. Eso que hizo el profesor fue heroico. Por eso, necesitamos más líderes en la sociedad y no tantos caudillos”, reflexionó.
consejos 
“Estar acompañado puede ser la diferencia entre la vida y la muerte”
Sergio Juárez (52) es un experimentado montañista y rescatista tucumano. Más allá de las limitaciones fisiológicas en una situación límite, mantenerse entero mentalmente es esencial, señala. “El compañerismo y el optimismo también son fundamentales, aunque sea la última esperanza no hay que perderla, siempre pensar que habrá una solución, que las cosas pasan por algo. Nuestro lema es que en la montaña el pesimista siempre muere”, resalta. Otro consejo es que siempre que salgan a una excursión o aventura lo hagan de a tres. “Si te tenés que separar porque pasa algo y hay que pedir ayuda el accidentado nunca quedará solo. Y en estos casos estar acompañado puede ser la diferencia entre la vida y la muerte”, señala Juárez, montañista desde hace 12 años.
> Los hechos 
- Doce jóvenes futbolistas y su entrenador entraron en la cueva Tham Luang Nang Non de Tailandia, en lo que iba a ser una excursión divertida después del entrenamiento. 
- Un torrente de agua inundó la cueva después de una lluvia torrencial y el grupo quedó atrapado en una pequeña plataforma de roca en el interior de la gran red de túneles de la cueva.
- Pasaron nueve días antes de que dos buzos británicos localizaran al grupo. Estaban vivos y aparentemente en buen estado físico y mental.  

> Emoción 
“Necesitamos más líderes y no tantos caudillos”

El profesor Ricardo Sánchez, fundador y ex jefe del grupo scout Perito Moreno, se emocionó hasta las lágrimas después de enterarse del rescate de los chicos tailandeses. “Fue algo realmente heroico. La idea de equipo, de ayudarse y sostenerse, fue fundamental. Destaco la figura del profesor, que los mantuvo unidos y fuertes en la oscuridad, sin comida, sin nada. Es un líder gigante”, resaltó, casi sin voz. 
El fin de semana, en un campamento con el grupo scout, rezaron una y cien veces para que en el rescate de Tailandia saliera todo bien. “Este hecho nos deja una enseñanza maravillosa: cuando los chicos descubren un líder lo siguen a todos lados, hacen lo que sea. Eso que hizo el profesor fue heroico. Por eso, necesitamos más líderes en la sociedad y no tantos caudillos”, reflexionó.

> Consejos 
“Estar acompañado puede ser la diferencia entre la vida y la muerte”

Sergio Juárez (52) es un experimentado montañista y rescatista tucumano. Más allá de las limitaciones fisiológicas en una situación límite, mantenerse entero mentalmente es esencial, señala. “El compañerismo y el optimismo también son fundamentales, aunque sea la última esperanza no hay que perderla, siempre pensar que habrá una solución, que las cosas pasan por algo. Nuestro lema es que en la montaña el pesimista siempre muere”, resalta. Otro consejo es que siempre que salgan a una excursión o aventura lo hagan de a tres. “Si te tenés que separar porque pasa algo y hay que pedir ayuda el accidentado nunca quedará solo. Y en estos casos estar acompañado puede ser la diferencia entre la vida y la muerte”, señala Juárez, montañista desde hace 12 años.


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