El reto de unir lo auténtico con la tecnología

16 Jun 2018

“El reto del turismo rural es unir lo auténtico con las oportunidades de la tecnología”, les dijo el experto español Íñigo Maneiro a los representantes de las comunidades originarias del Valle Calchaquí. La viceministra de Turismo de Perú, Liz Chirinos Cuadros, dijo que el boom de la gastronomía llegó cuando dejaron de copiar recetas de afuera y empezaron a ver los productos propios. “El día que empezamos a usar nuestras papas nativas y los ajíes maravillosos, ahí dimos el salto”, explicó Chirinos Cuadros.

Pilar Montesinos, de la red de Turismo Rural Comunitario, enfatizó que se debe “desarrollar productos dependiendo de los saberes de la comunidad. No podemos ofrecer un producto que no existe en la comunidad”.

Enfoque positivo

El asunto es cómo desarrollar el turismo rural comunitario y qué alcance tiene. Maneiro definió: 1) Este tipo de turismo nunca sustituye las actividades cotidianas. 2) Las comunidades que tienen ONG y operadores turísticos como aliados avanzan mucho más rápidamente, porque ayudan a la difusión y comercialización. 3) Utilizar la tecnología e internet. “La capacidad de reservar on line es esencial”. Dijo que el 70% de los viajeros usa smartphone; que el 62% arman su viaje con tecnología; que uno de cada cuatro consulta Trip advisor; y que el 59% quiere una experiencia cultural. 4) Cuidar el foco: ver la potencialidad de las comunidades y no lo negativo. 5) El turismo ayuda a la recuperación cultural y ambiental.

Valor cultural y humano

Pilar Montesinos aclaró que el TRC no se hace de la noche a la mañana. Planteó: 1) Organización. 2) Desarrollo de capacidades humanas para atención al cliente, gastronomía, hospedaje, guías locales y el cuadro tarifario para que el cliente lo vea desde la página web. 3) Desarrollar productos dependiendo de los saberes de la comunidad. 4) Diagnóstico: “para tener un resultado hay que trabajar el valor cultural y el humano; no sólo el valor económico. Hay que analizar qué hacer”. 5) “El objetivo es mejorar la calidad de vida de la comunidad. El turismo sigue siendo una actividad complementaria”. Son importantes la asistencia técnica y las pasantías.

Montesinos se sorprendió de que no hubiera mujeres en la delegación tucumana, integrada por José Díaz, Eduardo Nieva, Francisco Chaile, Pablo Costilla, Sergio González, David Vargas, Antonio Felipe Caro, Federico Díaz, Darío Mamaní y Germán Pacheco. “En Perú el 75% de las personas que trabajan en turismo rural comunitario son mujeres”. Explicó que desarrollar la actividad supuso analizar cambios en los hábitos familiares y laborales. “Muchas señoras no podían capacitarse en las mañanas y cuando iban a la noche los esposos se enojaban. ‘Tú pierdes tiempo’, les decían. Ahora los esposos son los que ayudan a las esposas porque ya llevan ingresos a las casas”.

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