DogRun: corré con tu perro, pero no olvidés hacerle un chequeo

Entrenarse junto a la mascota es una linda experiencia. Pero antes de tomar la correa y de calzarse las zapatillas hay que informarse bien

03 Abr 2018
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EN ACCIÓN. Hay que utilizar una correa especial -ajustada a la cintura-, no la que se emplea para los paseos.

Si querés empezar a correr pero sentís que te falta un incentivo, podrías considerar tal vez una compañía de cuatro patas y una cola que se mueva. Los perros son corredores por naturaleza y, por eso, cada vez más personas deciden hacer running con ellos. A la práctica la llaman DogRun. Es común ver a las mascotas con sus amos en el parque 9 de Julio, por la avenida Perón o en los senderos del cerro. Además, puede ser un aliciente para no abandonar los entrenamientos diarios: una vez que acostumbrás a un perro a la rutina de trotar intentará que se cumpla todos los días.

Ellos se divierten y son capaces de desarrollar una resistencia sorprendente. Salir juntos, además, fortalecerá la relación que tienen. Sin embargo, no hay que olvidarse de que, al igual que las personas, los perros deben hacerse un chequeo antes de empezar a correr. Hay que estudiar si están en condiciones de realizar un esfuerzo físico importante. Los veterinarios alertan que no todos los canes pueden correr largas distancias o en determinadas condiciones.

¿Qué tenés que tener en cuenta antes de salir a ejercitarte con tu perro? Aquí te presentamos una guía completa de consejos, que armamos después de consultar a dos veterinarios, Walter Elizalde y Patricia El Kadi (cardióloga), y a un corredor, Martín Páez Iglesias, que desde varios años practica DogRun.

1) Consultá al veterinario.

“Es fundamental. Antes de salir a correr, un especialista debe explorar y valorar la salud del perro. Primero se hace un chequeo clínico y, si es necesario, se piden estudios complementarios. Un perro puede sufrir un problema de articulación, de obesidad o del corazón, y se vería muy afectado si sale a ejercitarse bajo esas condiciones, mucho más si lleva un largo tiempo sin hacer ejercicios”, señala Elizalde.

Los perros que sufren obesidad (se calcula que el 40% padece sobrepeso) tienen poca resistencia al calor y no hay que sobreexigirlos.“Si tu perro está excedido de peso es importante un control con un electrocardiograma. Por otro lado, muchos canes tienen patologías cardiológicas y sus dueños no lo saben”, destaca El Kadi.

2) Esperá a que crezca.

Es preferible que el perro tenga al menos un año para practicar deporte con él si es de gran tamaño. Si es mediano o pequeño conviene esperar hasta los seis o nueve meses. Aunque sean cachorros muy enérgicos, no es hasta esa edad aproximadamente cuando desarrollan los músculos y articulaciones. Entrenarse antes puede resultarles perjudicial. De la misma forma, si el animal es muy adulto, habrá que tener cuidados especiales. “Si tu perro supera los siete años de vida, para los veterinarios ya es considerado un anciano, por lo cual es fundamental un chequeo cardíaco con electrocardiograma para detectar que no haya arritmias durante el ejercicio”, precisa El Kadi.

3) Temperatura.

Cuidado cuando hace mucho calor. Los perros no sudan como las personas y no resisten tanto las altas temperaturas. Si se exponen a estas incluso podría costarles la vida, sostiene Elizalde. “Es raro, pero puede suceder. El primer caso que atendí de un can con golpe de calor había salido a correr con su dueña. Hay que estar atento: si presentan agitación excesiva y si no puede regular la respiración. Generalmente es difícil de advertir y cuando sufren un golpe de calor puede ser tarde”, señala.

4) Hidratación.

Llevar agua al salir a correr es fundamental. “Hay que mojarles la panza y las patas para bajarles la temperatura. Cuando salgo con mis perros intento pasar por lugares donde se puedan mojar. Así se evita el golpe de calor”, advierte Páez Iglesias.

5) Correa especial.

Debe ser flexible y estar sujeta a la cintura del corredor. No se recomienda sacarlos con la correa de salir a pasear. Los dispositivos especiales para DogRun se consiguen en las tiendas para mascotas. Los precios van desde $ 300 a $ 500.

6) Paciencia.

La primera vez que salgas con tu perro seguro va a saltar como loco, peleará con la correa y se enredará en tus piernas. Tenés que ser muy paciente y corregirlo cada vez que muestre un comportamiento inadecuado. Es importante que le enseñes a mantenerse a uno de los lados de tu cuerpo y que no debe cruzarse. Cuando lo intente, corregilo y llevalo al lado correcto. Otra cosa: es importante que la rutina diaria de tu perro sea siempre la misma para que se acostumbre fácilmente. Poné días y horarios para los entrenamientos.

7) De forma gradual.

Si ya sos un corredor experimentado, no podés exigirle a tu mascota las mismas distancias que recorrés con frecuencia. El perro debe pasar por una fase de adaptación al igual que las personas, aconseja Elizalde.

8) Raza y tamaño.

No todas las razas son buenas para todos los ejercicios. Hay perros mejores que otros para practicar ciertos deportes. Los pequeños y de hocicos chatos no suelen ser aconsejables. Los que tienen las patas cortas, por ejemplo, no pueden correr largos recorridos. Y los chatos tampoco, porque suelen sufrir problemas respiratorios. A la hora de correr son mejores los perros con el hocico alargado y de un tamaño considerable. El labrador, el bóxer, el golden retriever o el ovejero alemán son razas que tienen resistencia para los grandes tramos.


martín y koch, una dupla imbatible 
Martín Páez Iglesias se entrena desde hace más de cinco años junto a su perro Koch, un ovejero alemán que ya trepó varias montañas (hizo cumbres de más de 6.000 metros) y disputó carreras. Para alcanzar ese rendimiento, Koch estuvo siempre controlado por un veterinario. De su experiencia, Páez Iglesias nos brinda estos consejos:
- “Para empezar a entrenarse, el perro debe tener nueve meses, porque es entonces cuando su contextura ósea está formada. Después, todo debe ser progresivo. Primero hay que correr media hora, luego 40 minutos, hasta completar la hora. En la actualidad corro 10 kilómetros con mis dos perros, un ovejero alemán y un boyero de berna”.
- “Un error común que veo en la gente que sale con sus perros es que no piensan en la temperatura del animal. Ellos no regulan la temperatura como nosotros. He conocido casos de quienes sacan a correr a la mascota, que se termina muriendo por un golpe de calor. Si corren por el pavimento es peor. Hay que hidratarlos dos o tres veces durante el trayecto. ¿Cómo? Mojarles la panza y las patas”,
- “Hay que conocer el temperamento del animal, saber cómo se comporta con otras personas y con otros perros. Recién entonces decidir dónde salir a correr con él y si lo haré con correa o no. Han ocurrido casos de personas que llevan perros agresivos. Ahora, por ejemplo, no se puede llegar a la “Puerta del Cielo” con animales; los prohibieron después de un episodio en el que un perro mordió a una persona. Una pena, porque muchos íbamos con nuestras mascotas y disfrutábamos”.
- “Un perro es un gran compañero que te estimula a hacer ejercicio, nunca tiene excusas para no salir y te regala momentos únicos. Mis animales saben exactamente los días y horarios para salir a correr. Cuando me ven armando los equipos para ir a la montaña, se dan cuenta y se quedan ahí, quietos, hasta el momento de partir. Tienen sus carpas y mochilas (alforjas); aman las aventuras igual que yo. Eso sí, nunca los puse en una situación en la que puedan sufrir algún tipo de daño. Son mis amigos y los cuido”.


Martín y Koch, una dupla imbatible 

Martín Páez Iglesias se entrena desde hace más de cinco años junto a su perro Koch, un ovejero alemán que ya trepó varias montañas (hizo cumbres de más de 6.000 metros) y disputó carreras. Para alcanzar ese rendimiento, Koch estuvo siempre controlado por un veterinario. De su experiencia, Páez Iglesias nos brinda estos consejos:
- “Para empezar a entrenarse, el perro debe tener nueve meses, porque es entonces cuando su contextura ósea está formada. Después, todo debe ser progresivo. Primero hay que correr media hora, luego 40 minutos, hasta completar la hora. En la actualidad corro 10 kilómetros con mis dos perros, un ovejero alemán y un boyero de berna”.
- “Un error común que veo en la gente que sale con sus perros es que no piensan en la temperatura del animal. Ellos no regulan la temperatura como nosotros. He conocido casos de quienes sacan a correr a la mascota, que se termina muriendo por un golpe de calor. Si corren por el pavimento es peor. Hay que hidratarlos dos o tres veces durante el trayecto. ¿Cómo? Mojarles la panza y las patas”,
- “Hay que conocer el temperamento del animal, saber cómo se comporta con otras personas y con otros perros. Recién entonces decidir dónde salir a correr con él y si lo haré con correa o no. Han ocurrido casos de personas que llevan perros agresivos. Ahora, por ejemplo, no se puede llegar a la “Puerta del Cielo” con animales; los prohibieron después de un episodio en el que un perro mordió a una persona. Una pena, porque muchos íbamos con nuestras mascotas y disfrutábamos”.
- “Un perro es un gran compañero que te estimula a hacer ejercicio, nunca tiene excusas para no salir y te regala momentos únicos. Mis animales saben exactamente los días y horarios para salir a correr. Cuando me ven armando los equipos para ir a la montaña, se dan cuenta y se quedan ahí, quietos, hasta el momento de partir. Tienen sus carpas y mochilas (alforjas); aman las aventuras igual que yo. Eso sí, nunca los puse en una situación en la que puedan sufrir algún tipo de daño. Son mis amigos y los cuido”.

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