Obras inconclusas: la Suipacha sigue siendo tierra de nadie

Los vecinos revelan que de noche no se animan a cruzar los puentes. Hay escombros y estructuras abandonadas en el espacio verde.

20 Mar 2018

LA ZONA DE LOS TÚNELES

“Al comienzo esto parecía Puerto Madero”, dice entre risas Soledad Valenzuela, vecina de la zona de los túneles de Córdoba y Mendoza, por Suipacha. Pero después cambia el tono y agrega que por tironeos entre la Provincia y el municipio capitalino ese lugar se ha convertido en tierra de nadie. Se refiere al entredicho sobre quién debe hacerse cargo del parquizado.

En mayo del año pasado, la secretaria de Obras Públicas provincial, Cristina Boscarino, explicó en una nota de LA GACETA que con la inauguración del túnel de la Mendoza (concretada en octubre de 2017) concluiría el trabajo correspondiente a la Provincia. De ahí en más, según la funcionaria, todo depende de la Capital. Sobre ello, Walter Berarducci, secretario de Gobierno de la Municipalidad, resalta que se trata de una obra “cien por ciento provincial”. “Representa un riesgo y peligro para peatones y automovilistas, ya que no hicieron el parquizado, la jardinería ni el mobiliario del entorno”, enfatizó.

“Es muy inseguro, de noche no se puede pasar, se robaron las luces y hay espacios debajo del puente que son peligrosísimos. Estaba muy contenta cuando los inauguraron, pero jamás vi a alguien que cuidara, un sereno o algo parecido”, añade Valenzuela, destacada actriz tucumana.

Verónica Lobo, otra vecina, comparte esas apreciaciones y agrega que otro problema es la basura desparramada entre los pastizales que rodean los túneles. “Sólo cruzo el puente por la mañana. Al atardecer o a la noche no me animo. Tampoco ayuda la obra que nunca se terminó”, detalla.

Es que en el espacio ubicado entre los túneles, por Suipacha, la Provincia no ha terminado de realizar el parquizado ni la caminería perimetral. Sólo se ven montículos de materiales, pasto alto y altas estructuras de hierro, como una enorme pérgola blanca. También se acumula basura (una parrilla rota se convirtió en el depósito de bolsas de residuos de los vecinos) y se estacionan motos, llegando a la esquina de Mendoza.

A la mañana hay poca gente cruzando los puentes peatonales. Quizás por ello se la ve acelerar el paso a Susana D’Elía. Dice que tiene miedo por lo desolado que está, a las 11.30, y que con más policías o “cuidadores” la caminata sería diferente.

¿Y el parquizado?

El vandalismo es uno de los flagelos, de acuerdo con las apreciaciones de Cristina Boscarino. Dice que es constante que arrojen residuos, que se roben cables fundamentales para el funcionamiento de los túneles y que rompan el alumbrado, entre otros artefactos.

Acerca del parquizado que falta sobre Suipacha, resalta que suponía que el municipio iba a realizar esa tarea, como lo hizo el año pasado sobre Marco Avellaneda, pero que el resto del espacio verde, donde el césped está corto, lo mantiene la Provincia. “Teníamos un acuerdo amable. Hay que retomar las conversaciones”, agrega.

Por otra parte, cuenta que las departamentos técnicos y legales de la Secretaría y de la Municipalidad tienen que “juntarse para hablar”, porque todavía falta transferir los túneles y los puentes, que hoy están a cargo de la Provincia. “Esto surge de un convenio con Ferrocarriles, la Municipalidad capitalina y nosotros, que se hizo antes de que yo llegara a este cargo. Era un proyecto general en el que todos teníamos responsabilidades”, añade la funcionaria.

Sobre cuatro ruedas

Hay poco tiempo para charlar con los automovilistas que salen del túnel de la Córdoba y se detienen por unos minutos en el semáforo. A pesar de ello, Víctor Rojas, desde la ventanilla, quiere dar su opinión sobre la zona: “todo está feo”. Lo dice por el pavimento en mal estado, la oscuridad que reina de noche y la falta de seguridad. Y eso que no vio en ese momento el agujero que hay en el pavimento por la falta de una tapa de registro, sobre una parte adoquinada de Suipacha.

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