El “Mini Davos” marcó el fin de la recesión en la Argentina

Según el Índice de Desarrollo Integrador (IDI), el crecimiento no será suficiente para reducir las desigualdades. Pronostican un modesto crecimiento para la región, en torno del 1,7% durante 2018

15 Mar 2018
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FLAGELO. Los altos niveles de desigualdad social amenazan a las futuras generaciones latinoamericanas. la gaceta / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO (archivo)

BUENOS AIRES.- El Foro Económico Mundial, que inició ayer su edición latinoamericana conocida como Mini Davos, divulgó su último Índice de Desarrollo Integrador (IDI), que marca el fin de la recesión en la Argentina y en Brasil, aunque proyecta un modesto crecimiento para la región en torno a 1,7% para este año.

“Si bien 2017 finalizó de manera optimista, marcando el fin de la recesión en Brasil y Argentina, el modesto aumento en la actividad económica y la eficiencia en los últimos cinco años, y la tasa proyectada de crecimiento del 1,7% para 2018, no resultarán suficientes para resolver las cuestiones de sustentabilidad de la región y permitir un sólido aumento en la media de los estándares de vida”, advirtió en un documento difundido ayer a la prensa regional.

El informe, que analiza 16 economías latinoamericanas, admite que el crecimiento por sí mismo no será suficiente para frenar las desigualdades, uno de los desafíos que enfrenta la región. Por eso, en sus conclusiones, reclama a los gobiernos de esos países que implementen políticas para impulsar la integración social.

Deuda pública

Los altos niveles de desigualdad social y la elevada deuda pública amenazan a las futuras generaciones latinoamericanas, según el Índice de Desarrollo Integrador (IDI) 2018 de la edición regional del Foro Económico Mundial, conocido como Mini Davos, que culminará hoy en la ciudad brasileña de San Pablo.

El informe que acompañó al IDI detalla que las mejoras económicas registradas en la región en las últimas dos décadas, trajeron aparejados un mayor acceso de la población a la educación y un incremento en las ayudas públicas.

“Esto contribuyó a reducir la brecha entre los ingresos de trabajadores calificados y no calificados”, sostiene el relevamiento, aunque reconoce que el riesgo de exclusión todavía persiste en estos países.

América Latina continúa siendo una de las regiones con mayores desigualdades del mundo, según aclaró. “Los enfoques económicos deben centrarse en el bienestar de futuras generaciones y en la inclusión como prioridades clave” advierte en informe.

De todas formas, la desigualdad de ingresos ha disminuido en 14 de los 16 países incluidos en el Índice de este año, pero en la región se encuentran 11 de las 25 economías en desarrollo con niveles más altos de desigualdad de ingresos.

Las más avanzadas

Según el índice, las economías más inclusivas de América Latina son Panamá, Uruguay, Chile, Costa Rica y Perú.

Además, la deuda pública ha aumentado en todos los países en los últimos cinco años, en especial en Brasil (16%) y México (14,9%).

Los países de América Latina evaluados en este índice fueron Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Paraguay y Uruguay. (Télam)

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