Jerome Powell, ¿un halcón o una paloma?

04 Mar 2018

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HOWARD SCHNEIDER Y LINDSAY DUNSMUIR | AGENCIA REUTERS

WASHINGTON.- Los mercados financieros apenas pestañearon el martes cuando se conocieron las primeras declaraciones públicas de Jerome Powell como jefe de la Reserva Federal, interpretándolas como un compromiso consistente con la política del banco central de subir las tasas de interés gradualmente. La calma se evaporó apenas un par de horas después, cuando Powell, en su testimonio ante una comisión de la Cámara de Representantes de EEUU, usó un tono optimista, y personal, para referirse a la fortaleza de la economía. Los rendimientos de los bonos del Tesoro saltaron mientras los inversores incrementaban sus apuestas por cuatro alzas de tasas este año, más que las tres que las autoridades de la Fed proyectaron en diciembre, y comenzaron a hacerse una pregunta crucial: ¿Quien dirige la Fed hoy es alguien de línea dura o un moderado? “El mensaje proveniente de la porción escrita del testimonio no daba señales de cambio”, escribieron analistas de Barclays, marcando el contraste con los comentarios de Powell en el Congreso que “apuntan al riesgo de un sendero más pronunciado de alzas de tasas de interés”.

Las autoridades de la Fed consideran sus declaraciones públicas una herramienta importante para configurar las percepciones del público y, por eso mismo, para hacer las políticas monetarias más efectivas. Además, intentan abstenerse de comentarios improvisados, prefiriendo ceñirse a su labor de trabajo de representar los puntos de vista del comité de política monetaria y evitar divulgar mucho sobre sus opiniones personales. Los analistas veteranos de la Fed estaban divididos respecto a si Powell ha quebrado esa regla tácita con sus comentarios, pronunciados apenas semanas después de que él asumió el cargo como sucesor de Janet Yellen.

“El tono de su testimonio definitivamente NO fue el de alguien agresivo”, enfatizó el economista de Cornerstone Macro y ex empleado de la Fed Roberto Perli, quien subrayó que los comentarios escritos de Powell podrían leerse como un deseo de permitir que la economía se recaliente para acercar la inflación a la meta del banco central del 2%.

“Powell se mostró más confiado en el crecimiento, poniendo en juego los pronósticos para 2018”, fue como resumió lo sucedido el analista de JP Morgan Michael Feroli.

Feroli sostuvo que la aparición “moderadamente agresiva” de Powell en el Congreso fortalece la posibilidad de que los miembros del comité de política monetaria de la Fed eleven su pronóstico de alzas de tasas cuando el banco central difunda sus nuevas proyecciones económicas el mes próximo.

Los operadores de futuros de tasas de interés de corto plazo se inclinaron el miércoles por ver a Powell más como un funcionario de línea dura contra la inflación, apostando a que la Fed elevará las tasas en marzo, junio y septiembre, y estimando una alta probabilidad de un cuarto incremento en algún momento de 2018.

Antes del testimonio de Powell, los inversores veían más probabilidades de que la Fed esperara hasta diciembre para elevar las tasas por tercera vez, si es que elegía efectuar tres incrementos. Los comentarios de Powell sobre su perspectiva personal “fueron básicamente como si dijera ‘mis pronósticos son al alza’”, afirmó Tim Duy, profesor de economía en la Universidad de Oregón, en contraste con los expresidentes Ben Bernanke y Yellen que sentían que nunca debían revelar sus propios pronósticos.

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