El Conicet se suma a la prevención en salud

La directora del organismo en Tucumán habló de los proyectos para los próximos cinco años. Financiación provincial

14 Feb 2018

“Las áreas de nuestro plan estratégico incluyen, por ejemplo, obtener en forma eficiente y eficaz energía y alimentos a partir de biomasa; posicionar Tucumán como referente regional en el desarrollo de un sistema de democratización y transparencia de la información ambiental; estudios integrados para revalorizar el patrimonio histórico-cultural, arqueológico e industrial de la región; investigaciones en el campo del hábitat humano, eficiencia energética y arquitectura sustentable”. De este modo, la directora del Conicet en Tucumán, Elisa Colombo, describe el plan estratégico de la institución para los próximos cinco años.

“Se han priorizado áreas de vacancia o de alto impacto territorial, para encaminar hacia ellas la mayor cantidad posible de esfuerzos y recursos”, destacó, y resaltó que una de las grandes premisas es aunar esfuerzos, en lugar de superponerlos en investigaciones dispersas, y además apuntalar la transferencia al medio socioproductivo.

Este plan recibirá del Conicet nacional un aporte de 5 millones de pesos.

La científica, que se desempeña también como directora del Instituto de Investigación en Luz, Ambiente y Visión, que depende de la Facultad de Ciencias Exactas y del Conicet, puntualizó que el Centro Científico Tecnológico del Conicet Tucumán recibió en noviembre, del Senado de la Nación, una de las 36 menciones de Honor al Valor científico por su aporte al sector científico y tecnológico nacional permitan consolidar una visión innovadora que favorezca al desarrollo estratégico del país.

A poco de comenzar las actividades 2018, cuenta: “hay muchos proyectos muy interesantes, pero creo que nuestro mayor desafío -y falta poco para concretarlo- es la puesta en marcha de un centro de investigación en lo que se conoce como “salud traslacional”: la salud va hacia la gente.

-¿En qué consiste?

- Será una nueva unidad ejecutora (UE), esta vez, de triple dependencia: Conicet, UNT y Ministerio de Salud. Las unidades ejecutoras son los centros de investigación. Conicet Tucumán tiene por ahora 18 (dos de ellas en Santiago y una en Catamarca). Y salvo el Proimi, todas son codependientes, es decir, aúnan esfuerzos de al menos dos instituciones; nuestra socia principal es la UNT.

La UE más antigua, el Cerela, tiene también triple dependencia: Conicet, Fundación Miguel Lillo y la Fundación para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Fecic), creada por Bernardo Houssay, el primer director del Conicet, institución que acaba de cumplir 60 años.

- ¿De qué se encargará la UE que están lanzando?

- Será el centro donde se trabaje en líneas de salud preventiva, y se investiguen soluciones para problemas de salud, por ejemplo, desarrollo de medicamentos para tratar lesiones crónicas; o desarrollo de biomaterial regenerativo óseo... El convenio con el Ministerio de Salud permitirá hacer los ensayos clínicos. Ya está preparándose el espacio físico dentro de un Centro Provincial de Referencia en Tecnología, Ambiente y Salud. También participa el Ministerio de Desarrollo Productivo.

- ¿Están trabajando con otras áreas del Gobierno Provincial?

- Sí. Cuando empezaron los recortes de parte del gobierno nacional se nos ocurrió presentarle al gobernador, Juan Manzur, una serie de propuestas de interés común para ver si la Provincia podía financiar proyectos de innovación tecnológica de interés local y de valorización de la provincia como destino de turismo, entre otros.

Se convino que la Provincia financiará 22 proyectos de impacto inmediato, que van desde la mejora de nuestros vinos locales o la biodegradación de residuos plásticos, a la creación de un parque geológico-paleontológico en Horco Molle (este último lo cofinanciamos).

- ¿Y en educación?

- Se está trabajando con el Ministerio de Educación para reorientar investigaciones y formación de recursos humanos en función de necesidades del sistema educativo de Tucumán. También está en marcha un importante proyecto de desarrollo de herramientas para la inclusión socioeducativa. Además convinimos armar ciclos para que los científicos cuentan sus investigaciones a los jóvenes del secundario, y convocar a concurso de libros para escuela primaria, secundaria y técnica, con participación de investigadores y docentes de la comunidad educativa.

- Visto así, todo parece muy práctico y aplicable. Pero se escucha decir a los investigadores que son evaluados mejor por los papers que por, por ejemplo, las patentes logradas. ¿Para qué sirve un paper?

- La política de evaluación ha cambiado en los últimos años; también el concepto de transferencia. Pero, además, los papers son centrales en la producción científica, porque esta consiste, fundamentalmente, en la creación de nuevos conocimientos. Y sucede que con frecuencia la información publicada en los papers dispara aplicaciones prácticas. Hace muy poco, una investigación del Inquinoa (Instituto de Química del Noroeste Argentino), dirigida por Néstor Katz, despertó el interés en el extranjero y pronto empezará a ser puesta en práctica.

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