Positivos aprestos para “Droga cero al volante”

04 Feb 2018

Hemos informado que la Municipalidad de San Miguel de Tucumán acaba de adquirir un aparato que permite detectar, con precisión, el consumo de drogas en quienes conducen automotores. Se lo utilizará, a partir de mediados del mes en curso, para llevar a cabo, en las calles de nuestra capital, los controles de “Droga cero al volante”. Se trata de una medida por demás positiva. Nadie podría discutir el peligro cierto que representa el hecho de que, quien está al comando de un vehículo, no tenga el control de su desempeño ni de sus reflejos, a causa de los consumos de referencia.

Según las declaraciones que el funcionario municipal del área formuló a nuestro diario, el detector, en un procedimiento de pocos minutos, analiza la saliva del conductor y registra la presencia de cocaína, marihuana o tranquilizantes. La memoria del aparato permite analizar y almacenar datos de hasta 500 mediciones individuales. Con una computadora, tales referencias pueden archivarse en forma digital y, por cierto, imprimirse también en papel. Además, de acuerdo a lo que asimismo se informó, se ha adquirido un nuevo aparato para la detección de alcohol en los conductores.

Como es sabido, la Legislatura de Tucumán sancionó la ley “Droga cero al volante” en 2016, es decir hace ya dos años. Su artículo primero prohíbe, en todo el territorio de la provincia, “conducir cualquier tipo de vehículo habiendo consumido drogas, estupefacientes, medicamentos o sustancias que disminuyan la aptitud para conducir”. La norma prevé fuertes multas (entre 16.800 hasta 24.000 pesos) además del secuestro del vehículo, retiro del registro e inhabilitación para manejar.

Pero sucede que la ley aún no ha sido reglamentada. Según la Secretaría General de la Gobernación, la demora se debe a que están interviniendo las áreas de Salud y de Seguridad, que deben ponerse de acuerdo en una norma que “es compleja por la determinación de los falsos positivos”. Pero se aseguró que ya está “casi lista” para ser enviada a la Fiscalía de Estado.

Si allí no se pusieran objeciones, el paso siguiente sería el dictado del correspondiente decreto. Comprensiblemente, la ciudadanía aguarda que el trámite de la reglamentación se agilice al máximo, a los fines de la aplicación integral de la ley.

Los dos años que van transcurriendo desde que se la promulgó, constituyen un lapso por demás prolongado, que en nada condice con la urgencia que debiera tener todo asunto vinculado con ese rubro.

No es necesario recordar que se trata de un tema trascendente, ya que atañe a algo tan grave como es la seguridad en el tránsito. Un conductor con su aptitud afectada por las drogas o por la ingesta de alcohol representa, como es obvio, un gravísimo riesgo para quienes circulan por la vía pública. En las causas de una gran cantidad de los sangrientos accidentes automovilísticos, está la obnubilación del conductor.

En suma, resulta plausible que la Municipalidad de San Miguel de Tucumán haya encarado resueltamente el control “Droga cero al volante”, al munirse de los medios técnicos de verificación. Pero repetimos que ello tiene que complementarse, a la mayor brevedad, con el decreto reglamentario de la ley respectiva. Se operará positivamente, así, en un aspecto de muy alta significación para la seguridad en la vía pública.

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