Peritos vieron signos de ebriedad en el acusado de atropellar y matar

La audiencia continuará hoy con más testimonios de víctimas. El conductor acusado reconoció que solo había tomado dos copas de champagne. Hoy declararán dos víctimas

14 Dic 2017
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FRENTE A LOS JUECES. Uno de los médicos valida un informe médico. la gaceta

Lucas Mariano Jiménez presentó signos de ebriedad cuatro horas después del accidente de tránsito ocurrido en la madrugada del 24 de septiembre de 2013, en el que murió la joven embarazada Nancy Ramírez y resultaron heridos varios integrantes de un grupo de jóvenes. Los médicos, tanto de la Policía de la provincia como del Poder Judicial, ratificaron ayer esta conclusión clínica ante el Tribunal.

En la fecha en la que se produjo el accidente, sólo cometían infracción aquellos a quienes se les detectaba más de 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre en caso de conductores de vehículos particulares. Sin embargo, desde el 1 de julio de 2016, la tolerancia es de 0 gramos de alcohol en sangre.

Jiménez, cuando hizo uso de la palabra, reconoció que esa noche había consumido dos copas de champán. Según los especialistas, en esa época no habría dado positivo el control, pero el problema radica que él nunca se lo realizó y sólo se sospechó que podría haber estado ebrio por los informes de los médicos que lo atendieron.

La segunda jornada del juicio oral contra Jiménez, acusado de atropellar y matar a la mujer y de herir de gravedad a una adolescente de 14 años y lesionar a otros seis jóvenes, estuvo marcada por testimonios orientados a las evaluaciones médicas.

El médico José Ildarraz atendió al acusado a las 8.50 para determinar las condiciones en que se encontraba cuatro horas después del accidente ocurrido en avenida Kirchner al 1.500. El profesional indicó que la prueba de “aliento alcohol” había dado positivo, al igual que los test de dedo y motriz -prueba que sirve para demostrar la capacidad del cuerpo para moverse-, entre otras condiciones. “Que dé positivo significa que está alterada la parte motora, tanto el test de dedo como de la marcha”, explicó ante los jueces.

Este estudio se realiza cuando no se concreta la extracción de sangre para determinar el nivel alcohol, lo que permite acceder a “cálculos objetivos”.

“La conclusión que acompaña al examen es que sí presentaba signos de embriaguez”, insistió Ildarraz ante la consulta del fiscal de Cámara, Carlos Saltor. Además, el médico afirmó que esa observación clínica no tenía relación con la ingesta de sólo dos copas de champán, como él había declarado. El acusado también había argumentado que cuando llegó a esa altura de la avenida, recibió una pedrada que le rompió el parabrisas, perdió el control y no se percató que había atropellado al grupo de jóvenes.

Carlos Pacheco, director del Cuerpo Médico Forense, expresó, a su turno, que había convalidado entonces la información clínica relacionada con el estado físico de Jiménez.

Entre los testimonios de los especialistas, se ratificó que Ramírez falleció por un “shock politraumático”, es decir, traumatismos múltiples internos y externos. El juicio continuará hoy y está prevista la presentación de seis testigos.

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