“Mi hijo sabía que en algún momento lo iba a matar”

Continúa el juicio del joven que mató a la pareja de su ex en Aguilares “Cargo con la culpa de recomendarle que no lleve armas”, dijo la madre de la víctima.

02 Dic 2017
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ESPERANDO LA SENTENCIA. Carlos Argañaraz se mantiene muy tranquilo durante las audiencias. foto de rodolfo casen

“Ellos tenían problemas, creo, por cuestiones de mujeres. Y mi hijo sabía que lo podía atacar. Él me lo comentó. De ahí que cargo la culpa de haberle recomendado que no lleve nunca armas. Le dije que tenía las manos para defenderse. Pero éste asesino lo atacó por la espalda”. Con la voz casi ahogada por la angustia, Elvira Olga Frías fue ayer una de las testigos que declaró ante los jueces de la Cámara Penal Sala II de los tribunales de Concepción. Lo hizo en el juicio por el crimen de su hijo, Gabriel Antonio Jerez (26 años).

El hecho se produjo el 19 de noviembre de 2016 en el barrio Libertad de Aguilares. La víctima se encontraba en casa de su pareja Jésica Gisell Sueldo, cuando fue supuestamente atacado a cuchillada y con una mamporra por Carlos Alejandro Argañaraz (24 años), apodado “Loco Ale”.

El acusado había sido novio de la joven, pero hacía un par de años que ésta había decidido alejarse de él por los malos tratos que recibía. Desde entonces, los acosos continuaron y Jésica lo denunció. La Justicia entonces libró contra Argañaraz una orden de restricción de distancia.

“Mi hijo estaba orinando en el baño cuando éste asesino lo apuñaló por la espalda y golpeó con la mamporra. A cualquiera de ustedes le puede hacer lo mismo porque es muy violento. Por eso le dicen el loco. Es un criminal que no tenía ningún derecho a matar”, insistió Elvira.

El agresor y la víctima vivían en el mismo barrio. En una ocasión, según la testigo, habían tenido una pelea. También un incidente con un hermano de la víctima. “Le apedreó la casa a mi hijo y tuvo otros problemas en el barrio”, aseguró la mujer.

En la penúltima audiencia del juicio oral y público, el Tribunal integrado por los vocales Carlos Jesús Pellegri (presidente), Elena Grellet y Sergio Altamirano, también escuchó las exposiciones del jefe de la División Criminalística de la Regional Sur (URS), Ramón Martínez, y de otros oficiales y suboficiales que intervinieron en el caso.

De acuerdo a los datos brindados, se consolidó la versión de que Argañaraz atacó a su víctima por la espalda y cuando se encontraba en el baño de la casa de su pareja. Jerez mal herido logró escapar hacia la calle y refugiarse en un quiosco próximo. Ahí lo alcanzó para seguir acuchillándolo hasta provocarle la muerte. Los rastros de sangre testimoniaron el itinerario que recorrió Jerez hasta ser asesinado, según los peritos. Luego de cometer el hecho, Argañaraz dejó al lado de la víctima la mamporra y el cuchillo, para enseguida huir. Después fue apresado por la Policía.

Ahora está acusado de homicidio agravado por ensañamiento y alevosía, en concurso con el delito de desobediencia judicial. El fiscal de Cámara, Enrique Rojas, no descartó que solicite para el imputado la prisión perpetua.

La última audiencia del juicio será el próximo martes 12. Los jueces esperan que entonces pueda declarar Jésica, principal testigo del homicidio. Hasta ahora no pudo concurrir ante el Tribunal por razones de salud. Ese día, las partes tendrán que brindar su alegato, el acusado la última palabra y después los jueces ingresarán a deliberar a fin de definir la sentencia.

El homicida se mostró frío y hasta a veces desafiante ante los testigos. La defensora oficial, Carolina Ballestero, tuvo que exigirle durante el juicio oral que se callara cuando intentó recriminar algunos dichos de la madre de Jerez.

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