Jugar con lo que hay en casa también puede ser divertido

01 Dic 2017
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PARA NAVIDAD. ¡Que los niños decoren la casa!

simular situaciones
Para ir a donde ellos quieran 
Sin colegio los chicos están más en casa; entonces una buena idea es animarlos a jugar a simular situaciones en las que a ellos les gustaría estar. Los niños tienen mucha imaginación y seguro que recrearán con lo que tienen a mano muchísimas historias. Por ejemplo, jugar a estar en un avión, en un transporte escolar o en un tren, incluso en una alfombra mágica. Lo más divertido para ellos quizás sea armar un campamento en el living, con bolsas de dormir, carpa, linternas y todo. Otro día, jugar al supermercado con productos de la despensa y las bolsas ecológicas será lo más fácil. Para no extrañar a la “seño”: jugar a la escuelita y que tu hija sea la maestra.
 
Juegos hechos por ellos 
un fuerte, un rompecabezas, una pista
Una tarde con juegos de antaño y lejos de la play siempre será una buena idea. Se puede empezar a jugar a las escondidas, al cuarto oscuro, a la rayuela (con tiza o cintas), a la búsqueda del tesoro (un buen premio sería que elija la comida que más le gusta). Con más manualidades y mucho cartón se puede construir un fuerte o un castillo o un rompecabezas y que el dibujo sea del niño, o hacer una pista de carrera con cinta adhesiva pegada al piso (los autos pueden ser cajas). La bijouterie para niños y niñas puede llevar toda una tarde si se hacen pochoclos y luego se los hilvana para hacer collares (o con cereales de aritos de colores o con flores, como los hawaianos). 
 
manualidades
Estrellas y arbolitos de pañolenci 
La red social Pinterest es una gran fuente de inspiración para hacer manualidades navideñas con los chicos. Por ejemplo, proponen recortar fieltro (lo conocíamos como pañolenci) con la forma de un pino, que luego debe ser pegado a una pared con clavitos o con cinta doble faz (para que no se note). Luego, hacer formitas de colores que simulen los adornos navideños que van en el árbol. Detrás de cada recorte, colocar abrojos y que sea el niño el que los coloque. Otra idea: con palitos de helado pintados por ellos se pueden hacer formas (estrellas, pinitos) para colocar en el árbol familiar. A estos se les puede pegar de todo: botones de colores, papelitos, hilos...
 
cocinar
Que todo esté a su alcance
Hay cientos de libros de cocina para chicos que detallan cómo hacer esos primeros pasos con o sin los papás (hasta hay de cocina vegetariana). Luego, todo debe adaptarse a ellos y no al revés. Entonces, para empezar a  elaborar una receta la mesada debería ser una mesa a su alcance y -si se puede- conseguir de a poco los utensilios para niños. Una receta: mezclar 200 g de manteca blanda, 400 g de harina leudante, 200 g de azúcar, dos huevos y un chorrito de vainillín. Es una receta fácil para que un niño la memorice y la elabore. Con sus manos puede hacer bolitas y aplastarlas en una placa. Los padres colocarán la bandeja en el horno por 15 minutos.
 
ying y yang
No hacer nada y otro día ordenar y limpiar
No está de más elegir un día en el que se proponga a los niños que tengan una jornada en la que “todo es permitido”, como no hacer las camas, no obligarlos a tomar el desayuno y que coman cuando tengan hambre. Un día de libertad para todos. En contrapartida, este tiempo puede ser valioso para deshacernos de los juguetes rotos o la ropa que les queda chica. Marie Kondo, con su libro que fue bestseller “La felicidad después del orden”, propone técnicas para liberarse de todo lo que sobra y ordenar la casa para encontrar el equilibrio. Inspirándose en ella. Las reglas de Kondo con los niños es que siempre sean ellos los que elijan qué tirar o qué guardar.

> Simular situaciones
Para ir a donde ellos quieran 
Sin colegio los chicos están más en casa; entonces una buena idea es animarlos a jugar a simular situaciones en las que a ellos les gustaría estar. Los niños tienen mucha imaginación y seguro que recrearán con lo que tienen a mano muchísimas historias. Por ejemplo, jugar a estar en un avión, en un transporte escolar o en un tren, incluso en una alfombra mágica. Lo más divertido para ellos quizás sea armar un campamento en el living, con bolsas de dormir, carpa, linternas y todo. Otro día, jugar al supermercado con productos de la despensa y las bolsas ecológicas será lo más fácil. Para no extrañar a la “seño”: jugar a la escuelita y que tu hija sea la maestra. 

> Juegos hechos por ellos 
Un fuerte, un rompecabezas, una pista
Una tarde con juegos de antaño y lejos de la play siempre será una buena idea. Se puede empezar a jugar a las escondidas, al cuarto oscuro, a la rayuela (con tiza o cintas), a la búsqueda del tesoro (un buen premio sería que elija la comida que más le gusta). Con más manualidades y mucho cartón se puede construir un fuerte o un castillo o un rompecabezas y que el dibujo sea del niño, o hacer una pista de carrera con cinta adhesiva pegada al piso (los autos pueden ser cajas). La bijouterie para niños y niñas puede llevar toda una tarde si se hacen pochoclos y luego se los hilvana para hacer collares (o con cereales de aritos de colores o con flores, como los hawaianos). 

> Manualidades
Estrellas y arbolitos de pañolenci 
La red social Pinterest es una gran fuente de inspiración para hacer manualidades navideñas con los chicos. Por ejemplo, proponen recortar fieltro (lo conocíamos como pañolenci) con la forma de un pino, que luego debe ser pegado a una pared con clavitos o con cinta doble faz (para que no se note). Luego, hacer formitas de colores que simulen los adornos navideños que van en el árbol. Detrás de cada recorte, colocar abrojos y que sea el niño el que los coloque. Otra idea: con palitos de helado pintados por ellos se pueden hacer formas (estrellas, pinitos) para colocar en el árbol familiar. A estos se les puede pegar de todo: botones de colores, papelitos, hilos... 

> Cocinar
Que todo esté a su alcance
Hay cientos de libros de cocina para chicos que detallan cómo hacer esos primeros pasos con o sin los papás (hasta hay de cocina vegetariana). Luego, todo debe adaptarse a ellos y no al revés. Entonces, para empezar a  elaborar una receta la mesada debería ser una mesa a su alcance y -si se puede- conseguir de a poco los utensilios para niños. Una receta: mezclar 200 g de manteca blanda, 400 g de harina leudante, 200 g de azúcar, dos huevos y un chorrito de vainillín. Es una receta fácil para que un niño la memorice y la elabore. Con sus manos puede hacer bolitas y aplastarlas en una placa. Los padres colocarán la bandeja en el horno por 15 minutos. 

> Ying y yang
No hacer nada y otro día ordenar y limpiar
No está de más elegir un día en el que se proponga a los niños que tengan una jornada en la que “todo es permitido”, como no hacer las camas, no obligarlos a tomar el desayuno y que coman cuando tengan hambre. Un día de libertad para todos. En contrapartida, este tiempo puede ser valioso para deshacernos de los juguetes rotos o la ropa que les queda chica. Marie Kondo, con su libro que fue bestseller “La felicidad después del orden”, propone técnicas para liberarse de todo lo que sobra y ordenar la casa para encontrar el equilibrio. Inspirándose en ella. Las reglas de Kondo con los niños es que siempre sean ellos los que elijan qué tirar o qué guardar.


> PUNTO DE VISTA

MARÍA JOSÉ MORALES | Docente de nivel primario

En primer lugar, creo que es importante tener en cuenta que los chicos, al igual que los adultos, llegan cansados a fin de año. Muchos niños pasan sus días de acá para allá. Además de ir a la escuela y de hacer sus tareas (que en general les ocupan varias horas del contraturno), van a fútbol, a rugby, a clases de inglés, hacen actividades artísticas extracurriculares, van a distintos talleres... Por eso creo que es necesario que los adultos entendamos que ellos también tienen que descansar. Si bien me parecen valiosas las experiencias que se comparten en colonias de vacaciones, por ejemplo, creo que no se debe llenar el tiempo de vacaciones del niño con actividades que requieran cumplir horarios y normas. También es importante que los chicos sepan aburrirse y estar en casa. El “aburrimiento” es válido y en general nos lleva a pensar en ideas en las que no nos detenemos a menudo, porque la vorágine diaria no nos deja tiempo. Creo que lo mismo les pasa a los niños y por eso deberíamos darles la libertad necesaria para desarrollar autonomía y capacidad de autogestión. Por último, siempre está bien que en casa realicen actividades que los convoquen espontáneamente y que no se sientan como obligaciones.

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