Cartas de lectores

20 Nov 2017

Tucumán mantiene la herencia de la suciedad

Los ambientalistas decimos públicamente al gobierno municipal y al provincial: no somos enemigos del sistema por pedir limpieza, tenemos voz y sentido común y vemos a un Tucumán ambientalmente postrado por las herencias políticas. A dos años de haber asumido sus mandatos, podemos afirmar que si Tucumán sigue sucio es una gran herencia de los gobiernos de Amaya y de Alperovich que mal acostumbraron al vecino a deshacerse de sus desperdicios en la vía pública. Entrar a la Ciudad Histórica es una muestra cabal de lo que se puede encontrar adentro de ella; muchos turistas impulsan malas críticas y prefieren pasar de largo a alguna provincia vecina. Los que entran, prefieren salir a conocer lugares antes que pasear por su centro o avenidas. Los turistas, bajen donde bajen, ven lo deplorable de la situación ambiental actual. Al frente de la terminal de ómnibus hay un basural a cielo abierto. El pasaje Charcas es una invitación a volverse. Bajar de algún avión en el aeropuerto internacional y pasar por el puente Barros es “una lágrima” por la suciedad y los olores. Algunos que se alojan en los hoteles cercanos al parque en algunas tardes deben soportar los vahos de la vinaza que los industriales siguen tirando a los cauces. Hace 30 años Tucumán sí era el Jardín de la República; pero, ¿qué pasó en el camino? Sencillo: vinieron gobiernos que no se ocuparon del medio ambiente, por lo tanto no brindaron servicios esenciales de recolección y limpieza. El vecino debía liberarse de cualquier forma de sus desperdicios y así nació la carrera de la “suciedad”. Durante los gobiernos de Amaya y de Alperovich hubo “cero política ambiental”. Hoy, tampoco se dice ni se hace nada. Por eso los ambientalistas pedimos por un Tucumán limpio, del que nos podamos sentir orgullosos. ¿Podrán lograrlo? Con voluntad, seguro que sí.

Pedro Martínez

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El nuevo relato

El tan mentado Gobierno conciliador y tolerante actual dijo que venía a cambiar los aires de malsana confrontación por buenos tiempos donde las ideas y los pensamientos, por distintos que fueran, tendrían su lugar. La realidad indica todo lo contrario: tenemos un Gobierno que quiere una sola campana: la propia. Lo que está ocurriendo con los medios opositores nacionales y con conocidas figuras contrarias a las ideas macristas es un claro ejemplo. Quieren tener a la opinión pública dominada con su relato. ¿Esto no lo vivimos hace poco? Parece que en realidad las diferencias con el gobierno anterior no son tantas. ¿Qué Presidente no sueña con la mullida alfombra de tener a todos los medios alienados y obedientes con sus ideas? ¡Bravo señor Macri! Su sueño va camino a la realidad.

Juan Luis Serrano

Barrio Gráfico 2, Manzana A

Las Talitas


El entrerriano

Terminaba el siglo XlX y Buenos Aires vivía la psicosis del fin del mundo; aun así el tango era segura diversión: los habitantes del mísero arrabal, olvidaban cansancios y penas mezclándose entre gente de todos los niveles en divertidas casas de baile. Hay canturreos de coplas, viñetas, tonadillas y frases capaces de hacer de enrojecer el casco de los vigilantes, agregadas al tango porque carecía de letras. El gauchito que había cambiado las alpargatas por el botín baila como pisando huevos, “visteando” a la prienda que revoleaba la pollera almidonada y con miriñaque. Las casas de baile se ofrecían para las distintas categorías de clientes. Cualquiera fuese el barrio, siempre presente la timba mistonga, con reyertas como accesorios por concurrentes de averías. Algunos lugares funcionaron clandestinamente gracias a la “inteligente ignorancia” de las autoridades. Las damiselas y los masculinos infaltables con intenciones guerreras, esperaban la coquetería de alguna “sofaifa” dispuesta a defender su terreno. Un pianista de apariencia campechana, el “Negro” Rosendo Mendizábal, oficiaba de sacerdote pagano en el ritual festivo; la feligresía giraba entre cortes y quebradas al repiqueteo del piano sin pentagramas en el atril. Esto sucedía en el piringundín de María La Vasca, en la vieja calle Europa 2.721. La fama de Rosendo se estableció por la forma de manejar la zurda prodigiosa de bordones. Sus dedos de ébano se deslizaban como tarántula sobre el teclado para ejecutar la milonga prohibida para lerdos, exclusiva para firuleteros. Una noche, cuando Mendizábal realiza una trasmutación pirotécnica, un señorón hacendado del litoral asintió emocionado: ¡bravo Rosendo, qué tangazo te salió! La Vasca avispada irrumpe gritando, y agrega ¡ponele de título El Entrerriano! El parroquiano, halagado, extrae de su billetera un “canario” de cien; el negro agradece y arremete haciendo bailar hasta los paralíticos. Ya nació y tiene nombre -murmuró-: “El Entrerriano”. Entonces, desde La Vasca, voló al mundo.

Julio Mohfaud

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Criadero de lagartos

En nombre de la Fundación Sí a la Vida, que defiende toda expresión de vida humana, animal y el medio ambiente, con profundo dolor leí la nota referida a que la Facultad de Veterinaria de la UNT promueve criaderos de lagartos para la venta de carne y cuero, propuesta justificada en “…las enormes virtudes gastronómicas de su carne, lo valioso de su cuero y las propiedades farmacológicas y dermatológicas de su grasa”. El objetivo de una facultad de veterinaria es defender la vida de los animales. Tampoco es válido como justificativo que nuestros pueblos originarios hayan incluido en su dieta alimentaria carne de lagartos, especies prehistóricas. La Universidad no sólo forma profesionales, sino excelencia humana en su alumnado. A propósito, Arthur Schopenhauer decía: “quien es cruel con los animales no puede ser buena persona”. El doctor Ignacio Lucas Albarracín promocionó la sanción de la Ley Nº 2.786, de Protección de Animales (promulgada el 25 de junio de 1891), que establece la obligatoriedad de brindar protección a los animales, de manera de impedir su maltrato y su caza. El 27/9/54 se sanciona la Ley 14.346, que establece penas para las personas que maltraten o hagan víctimas de actos de crueldad a los animales. En 1975 entró en vigor un tratado internacional para controlar el comercio de vida silvestre, el Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestre (Cites). En 1992, 115 países adhirieron a sus requerimientos. Argentina es uno de ellos. La diversidad de normas y regulaciones, la superposición de muchas de ellas y de las autoridades de aplicación determinan la conveniencia de contar con una normativa global unificada, completa, sencilla y clara. Esto hace necesario una revisión y propuesta de una nueva normativa, adecuada a las necesidades actuales. A título ilustrativo, recordemos a Mahatma Ghandi: “Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales”. La matanza de animales es un atentado a la dignidad humana.

Ivonne Meiners de Callieri

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Zona olvidada de Yerba Buena

Parece que el intendente de Yerba Buena se olvidó que la zona comprendida entre Alfredo Guzmán, Zavalía, avenida Aconquija y Cariola también pertenece al municipio. Somos los residentes más antiguos y los menos beneficiados. El pavimento nunca llega hasta nosotros. Soportamos la “selva” que es la parte trasera de la Sala Cuna, sobre calles Pringles y Vélez Sársfield. Por esta última no se puede caminar por las malezas que inundaron la vereda. No todos tienen auto, y muchos deben salir caminando hasta la avenida a tomar un colectivo para ir a trabajar o los chicos al colegio. Le pedimos al jefe comunal que por lo menos pasen la máquina por calle Vélez Sársfield, ya que ni el camión recolector de basura quiere circular por la cantidad de pozos que tiene.

Carlos Salazar

Pje. Romano 117

Yerba Buena


Comienzo de los nuevos 70 años

El presidente Macri después de su triunfo en las urnas en 2015, y ratificado el 22 de octubre pasado, no sólo puso fin a la década de degeneración institucional kirchnerista, sino a siete décadas de dominio político populista y decadente. En los últimos 140 años de historia hemos tenido dos Argentinas, bien diferentes respecto de la posición mundial por ingreso per cápita. Los primeros 70 años, hasta 1945, el país estuvo entre el séptimo y el quinceavo lugar en el mundo. En los segundos 70 años de 1945 hasta el 2015, pasamos al cincuentavo lugar luego de la “década ganada”. Prácticamente 40 puestos de caída en los últimos 70 años. Toda una extraordinaria performance de decadencia. En 2015 empezamos los terceros 70 años de esta serie, y la ciudadanía decidió un cambio para frenar esa caída calamitosa. Quedó demostrado que es inviable lo hecho en la Argentina las últimas décadas, porque el resultado es haber generado 30% de pobres. Las políticas populistas destruyeron las posibilidades de crear una sociedad más justa. Las cuentas fiscales estuvieron en permanente déficit por la irresponsabilidad de la clase política, al sancionar los presupuestos de gastos. El desafío titánico de este gobierno es recrear un Estado pagable, con funcionarios eficientes y honestos que cobren impuestos bajos y los devuelva a la sociedad con educación, seguridad, Justicia y salud de primera calidad. Y para los más desprotegidos, comedor escolar y entrenamiento laboral gratuito. La gran mayoría de los argentinos somos esclavos del Estado: por un lado, los ciudadanos que sostienen el sistema con sus impuestos, y por otro, los que viven del asistencialismo. Los únicos que se benefician son los políticos, sindicalistas y empresarios prebendarios, que usufructuaron esta caída libre de la Argentina. Pero Macri está demostrando la voluntad de un jefe político dispuesto a dialogar y a negociar, para hacer las transformaciones que la sociedad le pidió en las urnas. Y sabe que tiene que enfrentar la dura realidad: un país que vive del “prestado”, merced a las inclemencias internacionales, con un déficit fiscal récord, poca inversión, evasión astronómica y el peor sistema impositivo del mundo. Pero ya asoman nuevos liderazgos también en la oposición. La negociación y adhesión de 23 provincias de las 24 al nuevo régimen fiscal argentino fue un verdadero e importante logro. Y aún con compensaciones, el nuevo pacto va en camino a un país más normal. Si todos los políticos entienden que la Argentina debe tener costos impositivos y laborales bajos para lograr productividad y competitividad, se podrá reducir el desempleo, la informalidad laboral y, en consecuencia, la pobreza. Y este comienzo de los terceros 70 años de historia económica argentina nos podrá ubicar de nuevo a la altura de los países más desarrollados de la tierra. Macri no será Roca, pero tiene la responsabilidad y el apoyo de las fuerzas que lo acompañan y de la ciudadanía para liderar la recuperación nacional.

José Manuel García González

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Nula inversión en rutas

Tomando en cuenta la nula inversión que se realizó en las rutas transversales del sur de la pronvincia de Tucumán, la conducción de la Dirección Provincial de Vialidad debería hacer un “mea culpa” y transferir sus cargos a personas responsables, acordes con sus funciones.

José Pablo Alejandro Vega

Lola Mora 2615

Concepción

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