El desafío de llevar la ciencia a la “gente común”

La alfabetización en ciencias es un derecho de la ciudadanía, opina Ana María Vara

19 Nov 2017
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ESPECIALISTA. Vara destaca la necesidad de llegar a diversos públicos. Gentileza Ana Maria Vara.-

Sería una picardía perderse los avances que registra la ciencia; avances que, además, pueden cambiar nuestras vidas, afirma Ana María Vara cuando se le pregunta por qué es importante la alfabetización científica. Profesora del Centro de Estudios de Historia de la Ciencia José Babini, de la Escuela de Humanidades de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam); premio Konex 1997 a la divulgación científica; Licenciada en Letras (UBA); Master of Arts en Media Ecology y periodista científica, la experta dará esta semana un curso de Comunicación de la Ciencia en Tucumán (ver destacado).

Para la gente común -responde Vara- hay sobre todo tres razones que justifican la importancia creciente de la divulgación científica. “Me apoyo en un estudioso de estos temas, John Durant. El primero es el cultural: porque la ciencia es una de las grandes conquistas de los seres humanos y nuestra época es muy interesante por sus aportes en este sentido; sería una picardía perderse estos avances. El práctico: porque la ciencia y la técnica atraviesan nuestra vida, de modo que algo necesitamos saber para movernos en muchas áreas. Y el político: porque, como ciudadanos de países democráticos participamos en las decisiones y, por lo tanto, tenemos que informarnos para que nuestra contribución a las discusiones sobre temas de interés público sea significativa”.

- ¿Por qué cuesta tanto divulgar ciencia?

- En general, la comunicación se hace más difícil (o más compleja) cuando los participantes son heterogéneos. Siempre, en esos casos, quien toma la palabra tiene que prestar atención a sus diversos públicos, a cómo van a interpretar lo que se dice. En este sentido, la divulgación de la ciencia, entendida como la tarea de acercar la ciencia a audiencias no expertas en el área en cuestión, es un ejemplo más de este tipo de situación comunicativa.

- ¿Hay claves para una buena divulgación científica?

- Formación continua, compromiso con la profesión, voluntad permanente de aprender.

- ¿Cómo se construye un público para los contenidos científicos?

- Esa pregunta tiene dos presupuestos no explicitados: que la comunicación vale sólo si atrae a los grandes públicos, y que los grandes públicos no están interesados en la ciencia y la tecnología. Es fácil corregirlos. Con respecto a la primera, sabemos que hay esfuerzos de comunicación que alcanzan a públicos relativamente pequeños pero tienen gran impacto, como la capacitación de docentes (que leen los diarios, ven televisión, navegan por la web), de líderes comunitarios, de líderes políticos. Con respecto a la segunda, que supone que a “la gente común” no le interesa la ciencia, un ejemplo es Tecnópolis, una iniciativa que tuvo alcance masivo. Lo importante, como siempre en comunicación, es preguntarse a quién quiero llegar y luego, a partir de allí, elaborar el mensaje, pensar en los medios que se van a usar, etcétera.

- ¿Hasta qué punto el divulgador /comunicador es el responsable de que “la gente común” establezca que solo las “ciencias duras” son ciencia?

- En la tradición de la comunicación de la ciencia tanto en nuestro país como en América Latina (también en Estados Unidos y Europa), los proyectos académicos y las políticas públicas han puesto énfasis en comunicar las ciencias exactas y naturales, con la idea de que son difíciles, que es necesario estimular a los estudiantes para que se dediquen a esas carreras, etc. Pero hay también una corriente crítica permanente entre los comunicadores de la ciencia para que también se divulguen las ciencias sociales y humanas.

- ¿Cómo se comunicaba hasta ahora? ¿Cómo comunicar hoy?

- Hasta los años 80 predominó la visión de que el público es uniformemente desinteresado e ignorante sobre ciencia, que es un vaso vacío que hay que llenar. Se pensaba al público sólo por lo que no sabe. Luego se desarrollaron teorías más complejas, que dan cuenta de que no hay un solo público sino muchas audiencias diferentes, con diferentes actitudes, valores y conocimientos. Y que no es cierto que siempre haya que ir a conquistarlo: muchas veces son distintos grupos sociales los que van a golpear las puertas de los laboratorios en busca del conocimiento que necesitan para distintas demandas y discusiones. Esto es muy claro en los casos de controversias técnicas y ambientales, en que los movimientos sociales reclaman a los científicos que los ayuden a demostrar que determinado emprendimiento que les preocupa (sea el uso de agroquímicos, distintas formas de minería o instalaciones industriales, por ejemplo) es más riesgoso de lo que sus promotores dicen.

> Curso en la sede de la Sidetec

Ana María Vara dictará entre el martes y el viernes próximos, en la sede de la Sidetec (Las Piedras 881), el curso de Posgrado y Extensión “Comunicación de la ciencia: algunos temas críticos”. Se desarrollará durante las cuatro jornadas entre las 14 y las 18 y está dirigido a investigadores, docentes y egresados, así como a alumnos y otros interesados en periodismo y divulgación científica. Se emitirán en ambos casos las correspondientes certificaciones. La inscripción se realiza en la Tesorería de la Facultad de Filosofía y Letras y en la Sidetec, organizadoras de la actividad en conjunto con el Conicet Tucumán.  

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