En Tucumán cambiará la forma de ver la matemática

Con capacitación a los docentes y actividades lúdicas para los chicos quieren hacer perder el miedo a los números.

14 Nov 2017
1

MATERIA “COLADOR”. Así fue la evaluación tomada en las Aprender. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI.-

Tucumán está decidida a darle batalla a las matemáticas. Es por eso que el Ministerio de Educación continuará y ampliará en 2018 los proyectos que venía implementando para que los chicos pierdan, definitivamente, el miedo a los números. Actualizar la manera de enseñar. Atrapar la atención de los niños y adolescentes con temas que a ellos les interese, son algunos de los métodos que están en marcha. El ministro del área, Juan Pablo Lichtmajer, se propone desmitificar la matemática para quitarle el sello de materia difícil y aburrida.

Aun con viento en contra, el ministro observa la luz al final del túnel. En la prueba nacional Aprender que se hizo la semana pasada, los alumnos secundarios de Tucumán confesaron que lo que más les costó fue matemática. El año pasado, en la misma prueba, tampoco les había ido muy bien: retrocedieron 3,2 puntos en relación con la prueba de matemática de 2013. Pero en otras asignaturas, en cambio, la tendencia fue a mejorar: entre 2013 y 2016 los chicos mejoraron el 6,3% en Lengua, el 2,2% en Ciencias Naturales y el 4,7% en Ciencias Sociales. En la primaria, el rendimiento fue todavía mejor: del 7,8% en matemática, y del 9,1% en lengua.

“Estas estadísticas nos dicen que la tendencia es a mejorar. Significa que estamos en el rumbo correcto”, apunta Lichtmajer. “No es casual que hayamos decidido incorporar a una magister en enseñanza de la Matemática, la profesora Silvia Patricia Fernández, como directora de Educación Primaria. Como tampoco que hayamos apuntado a la formación docente, a brindarles más herramientas a nuestros docentes y a incentivarlos a desarrollar estrategias pedagógicas que hagan la matemática más placentera. Todo esto con incremento del tiempo en educación, en el aula y afuera, en actividades que combinan lo lúdico con la matemática”, explica.

“Pero el problema no son los docentes, sino las herramientas que utilizan, por eso capacitamos”, dice, y agrega: “hay que desmitificar la matemática, demostrarles a los chicos que forma parte de la vida cotidiana, y dar aprendizajes acordes al siglo XXI. Los docentes son muy receptivos en esto. Y lo notamos en los cursos cuyos cupos se agotan inmediatamente”.

“Cuando hablo con los alumnos, les doy el ejemplo del disc jockey que fracciona las canciones, en tiempo, y después va uniendo esas fracciones que va mezclando. ¡Esas son fracciones!”, sonríe Lichtmajer. El ministro espera que los docentes tomen estas herramientas prácticas para la enseñanza de la matemática, de modo que los estudiantes pierdan el miedo. Aunque reconoce que muchos docentes ya lo están implementando con el desarrollo de softwares y de programas de juegos.

Lichtmajer entiende que la matemática está en el origen del pensamiento simbólico y la creatividad, por eso la enmarca dentro del aprendizaje de las ciencias. “Cuando digo que hay que mejoras en las ciencias, como lo demostró Aprender, es porque estamos en el camino correcto”, subraya.

No hay calidad educativa sin evaluación, repite. Por eso Tucumán tiene tres instancias: a la Aprender, que es nacional se suma una provincial, que mide las características propias de Tucumán. La prueba local se hizo por primera vez este año, junto con la Aprender, con una asistencia del 86%, alrededor de 12.000 alumnos. La tercera instancia es internacional, a través de proyectos desarrollados por organismos en Tucumán como Unicef, Unesco y Organización de Estados Iberoamericanos (OIT).

Comentarios