Distinciones para alumnos bandeños por inventos

17 Oct 2017 Por LA GACETA

En los últimos años se han profundizado las críticas a la educación y a los estudiantes. A los chicos se los cuestiona por su poco o nulo apego al estudio, por dedicar la mayor parte de su tiempo a las redes sociales, que carecen de la cultura del esfuerzo, sin embargo, se suele decir, no sin razón, que las generalizaciones no son buenas. “Todas las generalizaciones son peligrosas, incluida esta”, afirmaba el novelista francés Alejandro Dumas (h). Afortunadamente hay muchas excepciones.

Alumnos del Instituto Técnico General Belgrano de Banda del Río Salí obtuvieron una distinción en la Feria de Ciencias de Infomatrix y en febrero próximo viajarán a Ecuador para competir en la instancia latinoamericana. Los chicos inventaron dos cargadores para celulares, uno solar, que funciona aunque el día esté nublado, y otro mecánico.

Otro grupo del mismo establecimiento que depende del Arzobispado tucumano, ganó el Premio Presidencial por una iniciativa que consiste en preparar a niños de escuelas primarias de la zona y también a alumnos del secundario de hasta 3° año del área rural para competir en la feria de ciencias. Un tercer premio del Instituto Técnico bandeño fue por el proyecto de un detector de transistores falsos, con el que el colegio participará como finalista en la feria de ciencias nacional Tecnópolis que se hará en noviembre.

La directora del establecimiento contó que los alumnos también arreglan los aires acondicionados de la escuela cuando se descomponen. “El año pasado repararon el edificio del hogar Santa Micaela y colaboran con la Asociación Protectora del Paralítico Cerebral, por ejemplo, fabricando juegos didácticos, como mesas de ping pong para jugar en sillas de ruedas y otros. Esto se hace en jornadas donde los chicos de las dos instituciones comparten juegos y el desayuno”, dijo. En marzo pasado, los alumnos realizaron una campaña en favor de los vecinos de La Madrid, que padecieron las inundaciones y repararon todos los electrodomésticos rotos.

Las empresas de la zona se nutren constantemente de los egresados del establecimiento y aportan a su formación. En el último año los alumnos realizan pasantías en esas empresas durante tres o cinco meses.

En otras ocasiones, hemos destacado la importancia de las ferias de ciencias. Nacieron en 1967 en el seno del Conicet, con el apoyo de Bernardo Houssay, premio Nobel de Medicina (1947), cuando un grupo de jóvenes le propuso exponer los trabajos científicos en los colegios. Constituyen uno de los puntos fuertes de la educación porque se logra que estudiantes y docentes trabajen mancomunadamente tras un proyecto determinado, lo cual implica un gran aprendizaje. Gran parte del éxito de la experiencia depende de que el educador sepa estimular a los alumnos para leer, investigar, indagar, consultar profesionales que puedan enriquecer su trabajo.

Los chicos suelen ser el reflejo de la educación que reciben de los adultos. Si estos tienen la buena suerte de tener padres y docentes que los incentiven en forma constante, seguramente sobresaldrán en alguna asignatura y se distinguirán del común denominador. Estos alumnos premiados son el mejor ejemplo de lo que el sistema educativo debería proporcionarles a todos. Se pone también en evidencia la importancia de la vocación y la necesidad de formar a los educadores con otros criterios de enseñanza.

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