Celebración de la madrugada

07 Sep 2017

Ya había pasado la medianoche cuando hubo que barajar y dar de nuevo la tapa de LA GACETA. En los diarios no es nada extraordinario recibir noticias de última hora que obliguen a replantear la portada, pero lo que es inusual es acometer esa tarea por una buena noticia. Lo de esta madrugada fue una de esas ocasiones de excepción. Lo excepcional, en todos los sentidos de la expresión, fue el triunfo de Juan Martín del Potro, 28 en el ranking mundial, sobre el suizo Roger Federer, tercero en ese mismo listado. Pero la victoria de Del Potro no sólo fue un triunfo deseado. Fue también, y por sobre todo, un triunfo disfrutado. Uno que llega 24 horas después de que la Selección Nacional sólo consiguiera un empate con Venezuela, el último equipo en la clasificatoria sudamericana para el Mundial de Rusia 2018. Una Selección que últimamente da la impresión de que sale a la cancha a sufrir más que a jugar. Del Potro se lució durante dos horas y cincuenta minutos. Ganó el primer set, perdió el segundo y se llevó el tercero y el cuarto. Terminó, saludó a su rival, abrió los brazos al cielo y festejó. Y en el diario, cuando había que empezar todo de nuevo, también celebramos.

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