Hay películas que tienen el mote de malditas por las dificultades de su rodaje y las desventuras que tuvieron que atravesar el elenco y los técnicos a la hora de filmar. En el listado se podrá agregar ahora “El hombre que mató a Don Quijote”, la producción dirigida por el británico Terry Gilliam, que concluyó luego de 17 años de trabajo.
El cineasta anunció a través de su cuenta de Facebook la finalización de esta etapa del proyecto. “Quixote vive!”, escribió el aclamado director de “12 monos”, “Brazil” o “El imaginario del doctor Parnaso”, en un mensaje a sus seguidores en el que daba las gracias al equipo y a todos los que creyeron en su propuesta.

Ex integrante del grupo Monty Python, su idea del “Quijote” gira en torno a un anciano (interpretado por Jonathan Pryce) que está convencido de que es el ingenioso hidalgo que inmortalizó Miguel de Cervantes Saavedra y que confunde a Toby, un ejecutivo publicitario (Adam Driver), con su fiel escudero, Sancho Panza. La pareja se embarca en un viaje extraño, con saltos hacia atrás y adelante en el tiempo, entre el siglo XXI y el mágico siglo XVII. Poco a poco los protagonistas se van contagiando de ese mundo ilusorio incapaz de separar sueño y realidad. También actúan Stellan Skarsgård, Olga Kurylenko y los españoles Jordi Mollà, Sergi López y Rossy de Palma.
“Don Quijote es un soñador, un idealista y un romántico, decidido a no aceptar las limitaciones de la realidad, avanzando sin importar los contratiempos, como hemos hecho nosotros desde el comienzo de la producción”, explicó Gilliam en un comunicado. “Hemos estado trabajando durante tanto tiempo que la idea de terminar de rodar esta película ‘clandestina’ es bastante surrealista. Cualquier persona sensata habría renunciado hace años, pero a veces los cabezotas soñadores ganan al final, así que doy las gracias a todos los idealistas que se han unido para hacer realidad este sueño”, añadió.

El director comenzó a filmar en 2000 una primera versión de la película en el desierto de las Bardenas Reales (en el norte de España), pero las dificultades lo vencieron y solo hizo el documental “Perdidos en La Mancha”.





