03 Octubre 2016 Seguir en 
El jueves por la mañana, un hombre alto y pelirrojo ingresó a una panadería ubicada en Las Heras y Rondeau. Para disimular ante otra clienta que había, primero pidió tortillas. Luego sacó un arma y le dijo a la empleada: “acabo de salir de la cárcel y estoy dispuesto a todo. Dame la plata o te meto un tiro”. Cuando recibió los $ 1.500 que había en la caja, caminó media cuadra hacia el sur y se subió a un taxi Fiat Uno con licencia de la capital tucumana que lo estaba esperando.
Fuentes policiales confirmaron que lo que había dicho el asaltante era cierto a medias: había estado privado de su libertad en la seccional 2a (de Barrio Sur), pero había salido una semana antes del robo a la panadería. Como ya sabían de quién se trataba, la investigación resultó sumamente veloz. Luego de recibir algunos datos que les ayudaron a confirmar quién era el ladrón, pidieron la autorización de allanamiento.
Coincidencia
El fiscal y el juez de turno, Diego López Ávila y Víctor Manuel Rougés, respectivamente, tramitaron también rápidamente el permiso y al otro día del asalto, los efectivos ingresaron a una casa de la calle La Rioja al 1.800. Allí detuvieron al “Colorado de Bellavilla”, de 24 años. Su fisonomía coincidía exactamente con el relato de sus víctimas.
Según se pudo saber, el detenido había estado tras las rejas por robo. Al salir, no sólo habría asaltado el local de Barrio Sur, sino que también habría ingresado con armas una heladería y un drugstore de la zona de Barrio Norte.
Fuentes policiales confirmaron que lo que había dicho el asaltante era cierto a medias: había estado privado de su libertad en la seccional 2a (de Barrio Sur), pero había salido una semana antes del robo a la panadería. Como ya sabían de quién se trataba, la investigación resultó sumamente veloz. Luego de recibir algunos datos que les ayudaron a confirmar quién era el ladrón, pidieron la autorización de allanamiento.
Coincidencia
El fiscal y el juez de turno, Diego López Ávila y Víctor Manuel Rougés, respectivamente, tramitaron también rápidamente el permiso y al otro día del asalto, los efectivos ingresaron a una casa de la calle La Rioja al 1.800. Allí detuvieron al “Colorado de Bellavilla”, de 24 años. Su fisonomía coincidía exactamente con el relato de sus víctimas.
Según se pudo saber, el detenido había estado tras las rejas por robo. Al salir, no sólo habría asaltado el local de Barrio Sur, sino que también habría ingresado con armas una heladería y un drugstore de la zona de Barrio Norte.







