Robaron $ 400.000 en una vivienda del centro de Banda del Río Salí
Mientras algunos vecinos denunciaron que la zona es peligrosa y que allí cerca se vende droga, otros opinaron que, con los vigías municipales, se redujo mucho el delito Rompieron un candado e ingresaron cuando los dueños de la casa no se encontraban
07 Septiembre 2016 Seguir en 
Después de mirar para todos lados, los ladrones supieron que en ningún otro momento iban a tener tantas circunstancias a favor para cometer el robo. De forma veloz y sin hacer ruido rompieron un candado, entraron a una casa céntrica de Banda del Río Salí y se llevaron $ 400.000. Nadie los vio. El día, el clima y la soledad de la vivienda fueron los tres factores que les permitieron escapar sin problemas con el botín.
La calle 9 de Julio al 400 de esa localidad suele tener mucho movimiento durante los días de semana. Además de los cientos de alumnos que caminan por allí hacia el Instituto Técnico, también la transitan los que van a la Municipalidad o al Policlínico local. Pero los domingos se reduce drásticamente la cantidad de personas que recorren esa calle. Y el domingo pasado, en particular, la zona fue un desierto, según cuentan los vecinos de la zona. Al notar que era uno de los días más fríos del año, prefirieron bajar las persianas y disfrutar del día de descanso en el calor del hogar. Esto les permitió a los ladrones forzar la puerta alejados de las miradas de algún testigo.
Los especialistas de la Policía que investigan este tipo de delitos señalan que los delincuentes suelen realizar inteligencia antes de realizar los escruches. Por eso no se descarta que supieran que en la casa no había nadie, e incluso, que supieran que había esa cantidad de plata. Por algo, el grueso de este tipo de robos se produce durante los domingos a la siesta, cuando la gente sale a comer y a disfrutar la jornada con familiares o amigos. En este caso, el dinero estaba en una caja en el dormitorio de los dueños. No tuvieron más que tomarlo y huir de allí.
Opiniones diferentes
LA GACETA habló con las víctimas de este robo. La pareja dueña de casa declinó la posibilidad de realizar una entrevista y señaló que el caso ya está en manos de la Policía.
Por lo que se pudo saber, la comisaríainformó de este hecho a la Fiscalía de turno y desde el Ministerio Público se dio intervención a personal policial de la Dirección de Delitos Complejos.
Los vecinos se mostraron estupefactos por lo ocurrido a metros de su casa sin que ellos se enteraran. Sin embargo, no lograron ponerse de acuerdo sobre la peligrosidad de la zona.
“Está fea la cuadra, porque suele venir gente de las orillas a robar y a las 20 ya no hay nadie en la calle. Hace algunos meses estábamos tomando mate en la entrada de casa y vimos cómo dos hombres arrinconaron a un muchacho contra nuestra verja y no le dejaron ni las zapatillas. A la vecina de la par de mi casa la siguieron cuando fue al banco y le robaron el sueldo antes de que abriera su reja”, advirtió Karina, quien prefirió no dar su apellido por miedo.
Silvia Pérez de Rodríguez, por su parte, relató que hace algunos años la situación era insostenible, pero que en los últimos meses cambió todo para bien.
“Era peligrosa la cuadra. Lo sé porque mi hijo tiene un drugstore y sufrió robos. Una vez vino un ladrón armado con una pistola. Un vecino que justo entraba al negocio lo corrió y el delincuente, que se subió a la moto de un cómplice que lo estaba esperando, hizo un disparo. Fue en pleno mediodía. Sin embargo, hay que reconocer que desde que están los vigías se redujo en un 80% la cantidad de robos. Una sale a trabajar antes de las 7 y esos muchachos ya están en la calle”, resaltó.
Una tercera mujer, que directamente pidió la reserva de su nombre por la fuerza de sus dichos, aseguró que en las cuadras aledañas se vende droga y todo el mundo lo sabe. En cuanto a los asaltos, se mantuvo en una posición intermedia: “mejoró la situación con los vigías, pero no es que ahora estemos bien. Por ejemplo, como se vio en este caso, los domingos suele estar muy desolada la zona. Se está mejor, pero no se está bien”.
Otro caso
Si bien durante 2016 se notó un incremento de escruches en la capital tucumana y en Yerba Buena, con respecto al año pasado, no se habían registrado muchos casos en la zona este. Sin embargo, el domingo hubo dos. Además del robo de los $ 400.000 se produjo otro caso en Lastenia.
Allí, una mujer de 28 años denunció que mientras no estaba, alguien había ingresado a su casa del barrio Smata por una ventana. Le robaron un televisor LCD y la suma de $ 10.000.
La calle 9 de Julio al 400 de esa localidad suele tener mucho movimiento durante los días de semana. Además de los cientos de alumnos que caminan por allí hacia el Instituto Técnico, también la transitan los que van a la Municipalidad o al Policlínico local. Pero los domingos se reduce drásticamente la cantidad de personas que recorren esa calle. Y el domingo pasado, en particular, la zona fue un desierto, según cuentan los vecinos de la zona. Al notar que era uno de los días más fríos del año, prefirieron bajar las persianas y disfrutar del día de descanso en el calor del hogar. Esto les permitió a los ladrones forzar la puerta alejados de las miradas de algún testigo.
Los especialistas de la Policía que investigan este tipo de delitos señalan que los delincuentes suelen realizar inteligencia antes de realizar los escruches. Por eso no se descarta que supieran que en la casa no había nadie, e incluso, que supieran que había esa cantidad de plata. Por algo, el grueso de este tipo de robos se produce durante los domingos a la siesta, cuando la gente sale a comer y a disfrutar la jornada con familiares o amigos. En este caso, el dinero estaba en una caja en el dormitorio de los dueños. No tuvieron más que tomarlo y huir de allí.
Opiniones diferentes
LA GACETA habló con las víctimas de este robo. La pareja dueña de casa declinó la posibilidad de realizar una entrevista y señaló que el caso ya está en manos de la Policía.
Por lo que se pudo saber, la comisaríainformó de este hecho a la Fiscalía de turno y desde el Ministerio Público se dio intervención a personal policial de la Dirección de Delitos Complejos.
Los vecinos se mostraron estupefactos por lo ocurrido a metros de su casa sin que ellos se enteraran. Sin embargo, no lograron ponerse de acuerdo sobre la peligrosidad de la zona.
“Está fea la cuadra, porque suele venir gente de las orillas a robar y a las 20 ya no hay nadie en la calle. Hace algunos meses estábamos tomando mate en la entrada de casa y vimos cómo dos hombres arrinconaron a un muchacho contra nuestra verja y no le dejaron ni las zapatillas. A la vecina de la par de mi casa la siguieron cuando fue al banco y le robaron el sueldo antes de que abriera su reja”, advirtió Karina, quien prefirió no dar su apellido por miedo.
Silvia Pérez de Rodríguez, por su parte, relató que hace algunos años la situación era insostenible, pero que en los últimos meses cambió todo para bien.
“Era peligrosa la cuadra. Lo sé porque mi hijo tiene un drugstore y sufrió robos. Una vez vino un ladrón armado con una pistola. Un vecino que justo entraba al negocio lo corrió y el delincuente, que se subió a la moto de un cómplice que lo estaba esperando, hizo un disparo. Fue en pleno mediodía. Sin embargo, hay que reconocer que desde que están los vigías se redujo en un 80% la cantidad de robos. Una sale a trabajar antes de las 7 y esos muchachos ya están en la calle”, resaltó.
Una tercera mujer, que directamente pidió la reserva de su nombre por la fuerza de sus dichos, aseguró que en las cuadras aledañas se vende droga y todo el mundo lo sabe. En cuanto a los asaltos, se mantuvo en una posición intermedia: “mejoró la situación con los vigías, pero no es que ahora estemos bien. Por ejemplo, como se vio en este caso, los domingos suele estar muy desolada la zona. Se está mejor, pero no se está bien”.
Otro caso
Si bien durante 2016 se notó un incremento de escruches en la capital tucumana y en Yerba Buena, con respecto al año pasado, no se habían registrado muchos casos en la zona este. Sin embargo, el domingo hubo dos. Además del robo de los $ 400.000 se produjo otro caso en Lastenia.
Allí, una mujer de 28 años denunció que mientras no estaba, alguien había ingresado a su casa del barrio Smata por una ventana. Le robaron un televisor LCD y la suma de $ 10.000.







