“Estamos ante un callejón sin salida en el arte”

Raúl Ponce, el destacado artista plástico tucumano radicado en Buenos Aires, presentará un libro sobre su obra en el Centro Cultural Rougés.

EN PLENA TAREA. Raúl Ponce ganó distinciones en todo el país y publicó libros con sus dibujos, que ahora integran el libro editado por Ferullo Burke. -
EN PLENA TAREA. Raúl Ponce ganó distinciones en todo el país y publicó libros con sus dibujos, que ahora integran el libro editado por Ferullo Burke. -
07 Septiembre 2016

En Los Gutiérrez, el rumor del Familiar le alborotó los insomnios de la infancia. El realismo mágico garabateó en su imaginación. Tres maestros le desnudaron el corazón del arte. El lápiz le dibujó su tiempo y el alma. Desde joven, importantes premios han acompañado su camino y han contribuido a darle un lugar destacado. Sus sueños deambulan por el puerto, donde hace cuatro décadas encontró su destino. “No tengo una respuesta precisa de por qué me fui de Tucumán. Creo que básicamente se debe al hecho de buscar horizontes más amplios respecto al arte y quizás al ímpetu juvenil que me impulsaron a buscar aventuras vitales y estéticas”, dice Raúl Ponce. El artista tucumano presentará el libro que lleva su nombre como título, publicado por Ferullo Burke, el viernes, a las 20, en el Centro Cultural Rougés.

- ¿El libro abarca toda tu obra? ¿Qué períodos recorre?

- Recorre gran parte de mi obra desde fines de la década del 70 hasta la actualidad. Si bien estructuralmente está dividido en dos grandes bloques, uno desde 1974 a 1990 y otro desde 1991 hasta 2015, lo cierto es que abarca distintas etapas que van marcando mi evolución desde mis primeros trabajos de la década del 70, más precisamente desde 1974 cuando empiezo a realizar dibujos comprometidos políticamente; esta temática, matizada con otros enfoques, avanza hasta bien entrada la democracia. Sin embargo, paulatinamente voy abriéndome a nuevos caminos, experiencias, encauces temáticos, técnicas diversas, entre las que destacaría el arte digital y la que desarrollo actualmente, el esgrafiado.

- ¿Haber nacido en Los Gutiérrez influyó en tu vida o pautó tu inclinación al arte?

- El lugar de nacimiento y desarrollo de los primeros años influye en la vida de las personas y de los artistas, en aquellos que toman ese camino y por ende, en la mía, aunque no había un entorno familiar y social que estimulara mi sed de creación y de lectura. Sin embargo, conjeturo que la proximidad a un mundo, donde leyendas y creencias que tienen que ver con el norte argentino, en especial la del Familiar, influyeron por la fuerza misteriosa de mitos vivenciados por mí como reales, para que me decidiera desde mi adolescencia temprana a inclinarme por la creación artística, quizás como un refugio inconsciente ante lo “real maravilloso” del que habla Alejo Carpentier.

- ¿Qué maestros te formaron en Tucumán y de qué modo influyeron en tu obra?

- Fueron tres los maestros que influyeron decisivamente en mi obra: Aurelio Salas, quien fue el que me inició en el amor al dibujo, por mi admiración de su arte, siendo yo un jovencito de 16 años, alumno de Bellas Artes donde él impartía enseñanza; Timoteo Navarro por la sabiduría plástica que transmitía naturalmente y su gran calidez humana; Ezequiel Linares me nutrió de conceptos intelectuales sobre el arte y también de pasión por el hacer.

- ¿Tu obra se vuelve más literaria luego de las lecturas de Alejo Carpentier y Franz Kafka? ¿Qué fibras te tocaron?

- Hubo un momento que se corresponde con el comienzo de la dictadura en que leyendo el “Recurso del Método”, de Carpentier, libro con un tema caro a escritores de la época como Asturias, García Márquez, Roa Bastos y otros: el dictador latinoamericano, empiezo a visualizar mentalmente las imágenes de lo que leía; es así como empiezo a dibujarlas y decido darle el formato de historieta, pero dado que el texto de la novela era demasiado largo para llevarlo a cabo, tomé y adapté un capítulo que me parecía apropiado para darle un principio y un final y es así que nació lo que llamé historieta experimental. Luego continué la experiencia con un capítulo de “América”, de Franz Kafka. Los escritores que nombré, me ayudaron a dar un giro en mis dibujos, en un intento de captar el clima mágico y misterioso de nuestra realidad y que ellos lo mostraban literariamente. A ello intenté incorporar mis percepciones infantiles y juveniles, además de la experiencia de vida de una década violenta. Además de los nombrados, indudablemente Cortázar es uno de los escritores que me nutrió fuertemente, el primer Vargas Llosa y otros. Como se trata de nombrar a aquellos que marcaron rumbos internos, no hablaré de mis lecturas actuales, sino de un libro para mi fundamental: El Quijote, con ese personaje singular en su despareja y alucinada lucha contra la adversidad; el “desfacedor de entuertos” me conmueve hondamente. Agregaría a nuestro “Martín Fierro”.

- ¿Qué evolución siguió tu camino artístico desde que te fuiste de Tucumán?

- Tucumán me dio la formación técnica y conceptual, en tanto en Buenos Aires maduré como persona y artista. Mi camino es a veces errático, aunque creo que hay una coherencia básica, estética e ideológica. Al respecto, comparándome irrespetuosamente, recuerdo un reportaje realizado por LA GACETA en mis años mozos a Antonio Berni (aunque a veces no sé si lo soñé), donde decía que él era un artista sin estilo, supongo que por su espíritu de búsqueda y experimentación.

- ¿En el dibujo es donde te sentís mejor representado?

- Sí, es el dibujo el núcleo central de mi obra. No obstante, siempre indagué en nuevos caminos, tal el caso de la historieta, de la digitalización de imágenes y de diversas técnicas como el pastel sobre papel o tela, el acrílico, la acuarela, el grabado, el collage, etcétera. Últimamente retomé el esgrafiado, una técnica con la cual había hechos algunas experiencias alrededor de 1998, seguramente en algún momento retornaré al dibujo. En realidad lo estoy haciendo, buscando ahora lograr una interacción entre mis desarrollos digitales y el dibujo, es decir entre lo técnico y lo artesanal.

- ¿Todo vale en las artes plásticas actuales? ¿Hacia dónde van? ¿Cuál sería el mensaje del actual si es que lo hay?

- Es arduo contestar esta pregunta, por cuanto hay pensadores que hablan del “fin del arte”, al menos del arte entendido como manifestación espiritual, como expresión de sentimientos y pensamientos profundos del hombre, para dar lugar a otras manifestaciones artísticas en las cuales la idea es más importante que la realización técnica, y desde este punto de vista esta pasa a un segundo plano, puede o no ser usada de acuerdo con los conceptos que se quieran transmitir. Es decir que el artista sensible cede el lugar al “pensador”, el artesano al filósofo. En realidad, más que mensaje en el sentido conmovedor del arte moderno, el contemporáneo nos entrega información, “conceptos” que por otro lado sobran en los medios y en internet, cuando no desprolijidades elementales tendientes a asombrarnos, cuando después del urinario de Duchamp el asombro estético ya no es posible. Pienso que estamos ante un callejón sin salida, por ello no sé decir hacia dónde va el arte. De todas maneras el asunto es demasiado complejo como para resumirlo en pocas palabras, sobre todo cuando tengo más dudas que certezas.


Premios nacionales 
Una vida entre las letras y los dibujos 
Nació en Tucumán en 1942. Desde 1970 vive y trabaja en Buenos Aires. Actualmente es profesor titular de la Cátedra OTAV Dibujo en el Instituto Universitario de Artes. Entre las distinciones obtenidas se encuentran los primeros premios en Dibujo en el Salón de Santa Fe; Salón de Derechos Humanos (Buenos Aires); Salón Nacional de Dibujo y Grabado; Salón Pampeano de Artes Plásticas (La Pampa) y Salón Municipal “Manuel Belgrano” (Buenos Aires). Publicó los libros “El Recurso del Método”, historieta experimental basada en la novela homónima de Alejo Carpentier, y “Brunelda”, con textos de “América”, de Franz Kafka. 

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Nació en Tucumán en 1942. Desde 1970 vive y trabaja en Buenos Aires. Actualmente es profesor titular de la Cátedra OTAV Dibujo en el Instituto Universitario de Artes. Entre las distinciones obtenidas se encuentran los primeros premios en Dibujo en el Salón de Santa Fe; Salón de Derechos Humanos (Buenos Aires); Salón Nacional de Dibujo y Grabado; Salón Pampeano de Artes Plásticas (La Pampa) y Salón Municipal “Manuel Belgrano” (Buenos Aires). Publicó los libros “El Recurso del Método”, historieta experimental basada en la novela homónima de Alejo Carpentier, y “Brunelda”, con textos de “América”, de Franz Kafka. 

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