¡Feliz domingo con un empate en pista!

06 Oct 2014
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ASÍ LLEGARON. Los coches de Pernía y Muñoz Marchesi no se sacaron ventaja.

Darío Coronel

Especial para LA GACETA

Ayer no fue un día más para el automovilismo argentino. En tiempos donde se reclaman buenas carreras y definiciones apasionantes, por obra del destino o porque los planetas se alinearon, el Súper TC 2000 entregó en su novena fecha en San Juan un espectáculo único con un histórico empate en la pista. Luego, las autoridades le dieron el debut triunfal a Matías Muñoz Marchesi (Chevrolet), por sobre Leonel Pernía (Renault). Aunque en realidad ganaron todos.

En el epílogo, en el sector de la horquilla, Pernía lo alcanzó a Muñoz Marchesi, fueron a la par y así cruzaron la meta. Los sensores electrónicos entregaron un empate en tiempos. Llegó entonces la polémica. El Artículo 17 del Reglamento Deportivo Automovilístico de la CDA del ACA indica que: “Los comisarios deportivos podrán designar jueces de hecho para determinar el orden de llegada”. Estos le dieron el triunfo a Pernía. Pero luego las autoridades analizaron la maniobra previa y entendieron que hubo un toque del piloto del rombo hacia el del chivo. “Hubo un golpe de atrás y me desacomoda. Por eso reclamamos”, dijo Muñoz Marchesi. Pernía respondió: “no hay toque. Él frenó, se pasó un poco y ahí metí el auto para ganar. La carrera era mía”.

La definición en el escritorio no empaña la apasionante carrera, la mejor del año.

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