El abogado del portero afirma que es llamativo que no haya testigos

Miguel Ángel Pierri, defensor del acusado por el crimen de la joven, se reunió con su cliente en la cárcel de Ezeiza. Detalles

21 Jun 2013
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SOSPECHOSO. El portero Mangieri se autoincriminó por la muerte de Ángeles Rawson. DYN

BUENOS AIRES.- El abogado Miguel Angel Pierri, uno de los defensores del encargado acusado del crimen de la adolescente Angeles Rawson, sostuvo hoy que es llamativo que no haya ningún testigo del supuesto ataque de su cliente contra la joven en un edificio del barrio porteño de Palermo.

La defensa adelantó que tras interiorizarse de la causa el lunes próximo, cuando asuma formalmente el cargo, el portero seguramente dará "una versión exculpatoria" del hecho, pero no por ahora.

Tras entrevistarse por primera vez con el acusado en la cárcel de Ezeiza, Pierri relató que Mangeri "lloró muchísimo" durante las dos horas que dialogaron y ratificó que el jueves pasado fue amenazado de muerte y por eso se incriminó en el homicidio.

El defensor hizo hincapié en que no es posible que nadie haya visto cuando interceptaron a Angeles, tomando en cuenta la hipótesis de que la chica fue atacada en el hall del edificio de Ravignani 2360 de Palermo.

"¿No les llama la atención que un hecho que ocurre en un día lunes en un edificio de alto tránsito por carteros, proveedores, el turno de personas que concurren siempre (...), no tengamos un solo testigo? Estamos hablando de Ravignani y Paraguay", remarcó Pierri.

El abogado se refirió a la mucama de la familia de Angeles, quien al momento en que la chica supuestamente ingresó al edificio, se encontraba trabajando dentro de la casa.

"Si estuvo, me parece increíble que no haya escuchado nada, aceptando siempre que el ámbito de la escena del crimen sea el edificio", afirmó.

Además, puso en duda que ninguna de las cámaras de seguridad de la cuadra hayan registrado algún dato de relevancia y enfatizó que "si por lo menos dos de las cámaras funcionaron bien, este hecho tiene que estar esclarecido".

Sobre el encuentro con el ex encargado, Pierri detalló que el portero "se reconfortó" cuando lo vio con su colega Marcelo Biondi, que estaba "ansioso de hablar" y "lloró muchísimo".

Explicó que está alojado en un sector de internos de buena conducta y que "el Servicio Penitenciario lo contiene, está muy celoso de su estado" y le han dado garantías de su seguridad.

Al respecto, Biondi indicó que el portero "tiene todas la características de un tipo bonachón y no hay nada anormal".

"En algún momento seguramente podrá hacer uso de dar su versión exculpatoria de estos hechos, pero por ahora no es lo que le vamos a sugerir", explicó Biondi.

Pierri insistió en que Mangeri fue amenazado el jueves pasado por personas que lo asaltaron en la calle, le pusieron un revólver en la cabeza, le dijeron que "se hiciera cargo" del crimen y amenazaron con que le iba a pasar algo a su esposa.

"Acá hubo unos delincuentes que lo apretaron en la calle, esto no responde a ninguna fuerza de seguridad, tiene que haber un juez y un fiscal para investigar", aseguró.

Sobre la postura de la fiscal Paula Asaro -que considera que las lastimaduras que presenta el imputado se las hizo él mismo o la víctima- Pierri se preguntó cómo hace para inflingirse las heridas en la espalda.

Biondi calificó ese supuesto ataque contra Mangeri como "muy grave" y dijo que es evidente que tras recibir la amenaza y por una serie de presiones que tuvo cuando declaró en la fiscalía, terminó preso.

Finalmente, Pierri dijo que personal de su estudio se está entrevistando con porteros y vecinos de la cuadra de Ravignani al 2300 para ver el concepto que tienen de su cliente. TÉLAM
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