18 Enero 2011 Seguir en 
BRUSELAS.- Alemania consiguió partir en dos al Eurogrupo en la tratativa de la posible ampliación de los montos del fondo de rescate al euro para prevenir nuevas crisis de deuda, como la griega. Poco antes de la celebración del Eurogrupo, Alemania se reunió, casi en secreto, con otros cinco socios del euro. Así, pudieron ajustar sus estrategias para la reunión con los demás socios de la Eurozona, que se realizó ayer en Bruselas.
Extraoficialmente se dice que Alemania ha instalado una Eurozona de dos velocidades. En esas dos velocidades, según fuentes diplomáticas consultadas, estaría el grupo de los socios más débiles, como Portugal o Grecia, y los más fuertes, con Berlín como eje sobre el que giraría el resto. El tema principal de la reunión de los elegidos, según los calificó de manera irónica una fuente del Consejo, fue cómo hacer más eficaz el actual mecanismo de rescate al euro, que asciende a 750.000 millones de euros (US$ 997 millones) hasta 2013. En la reunión además de Alemania estuvieron Francia, Luxemburgo, Finlandia, Austria y Holanda. Este tipo de encuentros son muy poco habituales y aunque no hubo comentarios oficiales al término del mismo, algunos socios temen que pueda ser un primer paso tentativo hacia un posible núcleo duro del euro, que la Comisión Europea no desea.
El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, embajador económico de la canciller germana, Angela Merkel, aseguró que de momento no es urgente una ampliación del fondo de rescate al euro ni de sus competencias. La mecha de la polémica se encendió con las duras declaraciones de Schäuble contra el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. "La petición de Barroso no facilita las cosas, sino que las complica. No veo razón alguna, a corto plazo, para debatir la ampliación de los montos del fondo", dijo el germano. No obstante, no se mostró totalmente cerrado a abrir el debate sobre esa posibilidad en el mediano plazo. "No se trata de extender o aumentar los fondos, sino de garantizar que la suma adoptada en mayo está, en efecto, a disposición", subrayó.
El fondo cuenta en la actualidad con una dotación de 440.000 millones de euros en garantías de los socios de la eurozona, a las cuales se añaden préstamos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de la Unión Europea (UE), hasta totalizar los 750.000 millones. El mecanismo, previsto para afrontar situaciones de emergencia, como la pasada crisis de endeudamiento de Grecia o la crisis de Irlanda, primer país de la UE que tuvo que recurrir a esa ayuda, se convertirá en permanente a partir de 2013. "Según el mecanismo de este fondo de rescate, que serán puestos a disposición por los activos europeos y por el Fondo Monetario Internacional, la suma no puede ser otorgada en forma de créditos en su totalidad, porque hay que formar reservas de capital para conseguir la calificación más favorable de financiación, la AAA. Es un problema que tenemos que solucionar y que vamos a solucionar. Pero eso no modifica el hecho de que el volumen del fondo siga siendo de 750.000 millones de euros", concluyó el funcionario alemán. (DPA)
Extraoficialmente se dice que Alemania ha instalado una Eurozona de dos velocidades. En esas dos velocidades, según fuentes diplomáticas consultadas, estaría el grupo de los socios más débiles, como Portugal o Grecia, y los más fuertes, con Berlín como eje sobre el que giraría el resto. El tema principal de la reunión de los elegidos, según los calificó de manera irónica una fuente del Consejo, fue cómo hacer más eficaz el actual mecanismo de rescate al euro, que asciende a 750.000 millones de euros (US$ 997 millones) hasta 2013. En la reunión además de Alemania estuvieron Francia, Luxemburgo, Finlandia, Austria y Holanda. Este tipo de encuentros son muy poco habituales y aunque no hubo comentarios oficiales al término del mismo, algunos socios temen que pueda ser un primer paso tentativo hacia un posible núcleo duro del euro, que la Comisión Europea no desea.
El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, embajador económico de la canciller germana, Angela Merkel, aseguró que de momento no es urgente una ampliación del fondo de rescate al euro ni de sus competencias. La mecha de la polémica se encendió con las duras declaraciones de Schäuble contra el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. "La petición de Barroso no facilita las cosas, sino que las complica. No veo razón alguna, a corto plazo, para debatir la ampliación de los montos del fondo", dijo el germano. No obstante, no se mostró totalmente cerrado a abrir el debate sobre esa posibilidad en el mediano plazo. "No se trata de extender o aumentar los fondos, sino de garantizar que la suma adoptada en mayo está, en efecto, a disposición", subrayó.
El fondo cuenta en la actualidad con una dotación de 440.000 millones de euros en garantías de los socios de la eurozona, a las cuales se añaden préstamos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de la Unión Europea (UE), hasta totalizar los 750.000 millones. El mecanismo, previsto para afrontar situaciones de emergencia, como la pasada crisis de endeudamiento de Grecia o la crisis de Irlanda, primer país de la UE que tuvo que recurrir a esa ayuda, se convertirá en permanente a partir de 2013. "Según el mecanismo de este fondo de rescate, que serán puestos a disposición por los activos europeos y por el Fondo Monetario Internacional, la suma no puede ser otorgada en forma de créditos en su totalidad, porque hay que formar reservas de capital para conseguir la calificación más favorable de financiación, la AAA. Es un problema que tenemos que solucionar y que vamos a solucionar. Pero eso no modifica el hecho de que el volumen del fondo siga siendo de 750.000 millones de euros", concluyó el funcionario alemán. (DPA)







