GENTILEZA JOSE ANTONIO CUELLAR
02 Enero 2011 Seguir en 
Algunos pensaron que se trataba de un "abandono de hogar", mientras otros, más surrealistas, conjeturaron que el tachero había olvidado la esperanza en 2010 y volvió a buscarla. Lo cierto es que el taxi amaneció atravesado en la peatonal Celestino Gelsi, con las ventanillas bajadas, sin conductor a la vista, como si se tratara del auto fantasma.







